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sábado, 28 de julio de 2012

MÁS ALLÁ DEL EGO


Tomo prestado esto que tengo en mi biblioteca para hacerlo de público conocimiento a los curiosos... transcribo textualmente y agrego algunos comentarios personales.

Del libro "MAS ALLÁ DEL EGO" textos de psicología transpersonal, compilación de R. Walsh y F. Vaughan, Editorial Kariós. pág. 17 en la introducción dice:

LAS PSICOLOGÍAS COMO MODELOS:

"Todas las psicologías se basan en modelos explícitos o implícitos de la naturaleza humana. Del reconocimiento y acentuación de dimensiones específicas de dicha naturaleza surge una psicología específica que tiende a percibir e interpretar todo comportamiento y experiencia de manera selectiva, a partir de esa perspectiva. Por ejemplo, el psicoanálisis y el conductismo tienen puntos de vista muy diferentes sobre la determinación del comportamiento. Para el psicoanalista los determinantes que importan son las fuerzas intrapsíquicas, mientras que los conductistas insisten en el papel del reforzamiento proveniente del medio.
Como ya hemos visto, cualquier modelo tiende a ser autovalidante; pero en los modelos psicológicos este efecto se magnifica debido a la naturaleza compleja de la determinación del comportamiento. Cualquier comportamiento está superdeterminado, es decir, es resultado o producto final de muchos factores diferentes. E inversamente, cualquier factor particular de motivación tiende a intervenir en la determinación de la mayoría o de todos los comportamientos. Esto es, lo más probable es que cualquiera que ande en busca de una motivación determinada, la encuentre. Por ejemplo, tanto el analista freudiano que busca como primer motivador la libido sexual como el adleriano que lo busca en la lucha por la superioridad o el conductista que persigue los reforzadores ambientales, tendrán muy probablemente éxito en su búsqueda.
Los problemas se plantean, sin embargo, cuando clínicos e investigadores dan por supuesto que el hallazgo del motivador o factor postulado fundamenta exclusivamente el modelo particular que ellos defienden. Tales supuestos ignoran la complejdiad superdeterminada del comportamiento y su riqueza y pierden así de vista las interpretaciones y modelos alternativos. Además, los fenómenos que se encuentran fuera del alcance del modelo tenderán a ser excluídos de toda consideración o malinterpretados. Por ejemplo, como el psicoanálisis no contempla la posibilidad de estados de conciencia trascendentes, ha tendido a interpretarlos desde su propio punto de vista como regresiones patológicas del ego de proporciones casi psicóticas. De tal modo, las experiencias místicas han sido interpretadas como "regresiones neuróticas a la unión con el pecho" (el pecho gente se refiere a la teta, al pecho materno, como primera unión con ese objeto de amor que es la madre. Luego de este primer objeto de amor, al darnos cuenta que es nuestra madre tratamos de safar ese pensamiento y luego en la vida adulta buscamos el AMOR DE NUESTRA VIDA... novias y cualquier minita que se nos cruce, buscando inconcientemente nuestro AMOR PRIMERO, LA MADRE... resumiendolo: te coges a tu vieja cuando garchas con tu novia)... continuo... los estados extáticos como "neurosis narcisistas" y la iluminación se explica fácilmente como una regresión a etapas intrauterinas.

Por lo común se ha considerado que entre los diferentes modelos psicológicos hay un antagonismo necesario, y han sido muy acaloradas las discuciones entre los proponentes de diversos modelos, sosteniendo cada uno que su camino era el único posible. Sin embargo, un enfoque más amplio lleva a pensar que por lo menos algunos modelos pueden ser complementarios, y cabe esperar que una actitud lo bastante amplia y libre de prejuicios pueda abarcar e integrar muchos de los modelos principales (basicamente está diciendo que nadie da el brazo a torcer, sin embargo hay muchos intentos de integrar las distintas visiones de la psicología, condcutismo, psicoanalisis y humanismo que son las ramas más grandes de la psicología, pero después estan todos los que dicen que eso es imposible, porque sino haría que su práctica sea inválida... si algo que supere al psicoanalisis, o al conductismo, al humanismo o lo que sea... hace que lo anteriormente hecho no sirva como cura... por lo tanto se desprestigia más allá de que haya servido como puerta para el nuevo conocimiento... se juzgaría a freud y a skinner y pavlov por hacer prácticas bastante acotadas... y no es para menos)...

Por lo tanto no es necesario que el modelo transpersonal tenga que reemplazar ni poner en tela de juicio la validez de los anteriores, sino más bien que los situe en el marco de un contexto expandido de la naturaleza humana. por ejemplo, dado que la psicología transpersonal reconoce una amplia organización jerárquica de los motivos, incluso de los comúnmente reconocidos, como las pulsiones sexuales y la lucha por la superioridad, se puede considerar que el modelo freudiano o el adleriano son adecuados para niveles específicos de la jerarquía sin motivos. De modo similar, gran parte del caudal de conocimientos psicodinámicos sobre las defensas persiste a pesar de que se reconozca que las defensas sólo pueden existir en conjunción con estados específicos del ego. Más bien ahora se puede ver que las formulaciones psicodinámicas son menos universales y más apropiadas a estados específicos. Sin dejar de tener esto presente, podemos pasar revista ahora a la evolución de los principales models psicológicos de Occidente.



PÁGINA 18 : LA EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA OCCIDENTAL Y EL SURGIMIENTO DE LA PERSPECTIVA TRANSPERSONAL.

La psicología transpersonal apareció en los años sesenta como resultado de haberse advertido que los principales modelos anteriores, las tres fuerzas mayores de la psicología occidental (el conductismo, el psicoanalisis y la psicología humanista) se habían mostrado limitadas en su reconocimiento de unas posibilidades de desarrollo psicológico más elevadas. Un número creciente de profesionales de la salud mental sentía que tanto el conductismo como el psicoanálisis estaban limitados por el hecho de provenir, principalmente, de estudios de psicopatología (o sea gente que se preocupan por lo malo que hay y no por lo que puede haber de bueno), por el intento de generalizar a partir de sistemas simples hacia los más complejos, por adoptar un enfoque reduccionista de la naturaleza humana y no hacer caso de ciertos sectores, preocupaciones y datos de importancia para un estudio cabal de aquella, como pueden ser los valores, la voluntad, la conciencia y la búsqueda de autorrealización y de autotrascendencia. Se sentían también que este descuido iba, en ocasiones, acompañado de interpretaciones inadecuadamente reduccionistas y "patologizantes".
De hecho, el enfoque psicoanalítico imposibilitaba eficazmente la consideración o detección de cualquier comportamiento orientado hacia la salud o motivado por ella, salvo en la medida en que tal comportamiento representaba una defensa -o en el mejor de los casos, un compromiso- frente a fuerzas destructivas básicas. De tal modo, a las motivaciones y comportamientos orientados hacia la autorrealización y la autotrascendencia, e incluso a la posibilidad de alcanzar tales objetivos, no se les podía conceder validez por más que las psicologías no occidentales contuvieran detalladas descripciones de los mismos. De modo similar, tales modelos sólo daban cabida a psicoterapias que tuvieran por objetivo esencial la adaptación y no incluían trabajo alguno en los niveles de autorrealización o autotrascendencia. Como señaló Gordon Allport (un gran psicologo que hizo lo más detalladamente posible un manual de PERSONALIDAD, cosa que no hay casi nada tan completo hoy por hoy) "sobre la psicología de la liberación no tenemos nada". De hecho, en las obras completas de Freud se encuentran más de cuatrocientas referencias a la neurosis y ninguna a la salud. Se argumentaba, pues, que si bien los modelos conductista y psicoanalítico hacían contribuciones importantes, de ellos resultaban también ciertas limitaciones para la psicología y para nuestros conceptos sobre la naturaleza humana.
A comienzos de la década de los sesenta, en respuesta a estas preocupaciones apareció la psicología humanista. Se concentró principalmente en las dimensiones peculiares de lo humano y en particular en los aspectos asociados con la salud, más que con la patología. Por ejemplo, los psicólogos humanistas iniciaron estudios sobre la autorrealización y sobre los individuos que más parecían haber madurado en estas dimensiones. Su interés por la persona entera procuraba evitar los enfoques parcializados, que reducían la experiencia humana a términos mecanicistas y perdían al mismo tiempo la esencia de la humanidad y de la experiencia. Los modelos humanistas reconocían el impulso hacia la autorrealización y estudiaron las maneras en que se podía fomentar este impulso en individuos, grupos y organizaciones. De ello emergió el llamado movimiento de potencial humano, con su interés por actualizar las recién reconocidas potencialidades de evolución y bienestar. Muchas ideas humanistas se incorporaron a las vanguardias en evolución de una contracultura de magnitud considerable y consiguieron amplia aceptación popular.
A medida que se disponía de más datos sobre los hasta entonces insospechados alcances de bienestar, se empezó a notar aún más la ausencia de guías y referencias en la psicología occidental tradicional. Es más, el modelo humanista como tal empezó a mostrar brechas e incluso el concepto de autorrealización se demostró incapaz de abarcar los recién reconocidos alcances de la experiencia.
Hacia el final de su vida, Abraham Maslow (hombre que escribió EL HOMBRE AUTORREALIZADO, RECOMIENDO SU LECTURA), uno de los principales precursores de la psicología humanista, llamó la atención sobre posibilidades que iban más allá de la autorrealización y en las cuales el individuo trasciende los límites habituales de la identidad y la experiencia. En 1968 expresó: "considero que la psicología humanista, la psicología de la tercera fuerza, es un movimiento de transición, una preparación para una cuarta psicología, "superior" a ella, transpersonal, transhumana, centrada en el cosmos más que en las necesidades y los intereses humanos, una psicología que irá más allá de la condición humana, de la identidad, de la autorrealización y cosas semejantes".

Así pues, el modelo humanista también reveló sus limitaciones en cuanto a abarcar el abanico cada vez más amplio de la experiencia y las potencialidades humanas reconocidas. Se ha de señalar que este reconocimiento de las limitaciones de los modelos representa una fase necesaria y deseable en la evolución de los mismos que implica el reconocimiento continuado de los límites y los prejuicios de los modelos en vigor y su sustitución por otros más amplios. El modelo de ayer llega a ser un componente del de hoy, lo que era contexto se convierte en contenido y lo que era la totalidad del conjunto se convierte en un elemento o subconjunto de un conjunto más amplio. Además el nuevo modelo no lo abarca todo, pero se espera que sea una pintura más detallada y amplia de la realidad que se propone describir. Lamentablemente, con el tiempo llegamos, por lo común, a creernos nuestros propios modelos en vez de recordar que no son más que mapas aproximados; y al apegarnos a ellos y resistirnos a reemplazarlos, demoramos el proceso evolutivo. (gente, mi supuesto anarquismo también viene ligado a estas cosas, pero eso quedaría para mucho más adelante si dan ganas de reflexionar).

Es decir que el modelo transpersonal que presentamos en este libro integra dimensiones que trascienden los puntos de vista habituales del conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista. Sin embargo, este modelo transpersonal no es "LA VERDAD", sino solamente una pintura, más amplia aunque todavía necesariamente limitada, de la cual cabe presumir que, a su vez, será reemplazada por modelos aún más amplios"...


HASTA ACÁ LLEGO PORQUE ME CANSÉ DE TRANSCRIBIR TODO ESTO... SI LES INTERESÓ LO QUE DIJO... MÁS ADELANTE EL LIBRO SE PONE MUY REFLEXIVO Y MUY BUENO... TENÍA QUE HACER UN APORTE DE PSICOLOGÍA PARA AQUELLOS QUE SIEMPRE ME PREGUNTAN ¿POR QUÉ NO ME VA EL PSICOANÁLISIS?... ESPERO HABER CONTESTADO ESA PREGUNTA...

lunes, 18 de julio de 2011

TRIBUTO A MERCEDES SOSA



Dejo un hermoso tema para esta mañana y la letra para cantar... Gracias Mercedes, Tocas las notas en mi corazón cada vez que podés, entre mates mañaneros.



dicen que viajando se fortalece el corazón, pués andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior, ojala que esto pronto suceda asi podrá descansar mi pena hasta la próxima vez... y si encuentras una paloma herida que te cuenta su poesía de haber amado y quebrantado otra ilusión, seguro que al rato estará volando inventando otra esperanza para volver a vivir.
creo que nadie puede dar una respuesta ni decir que puerta hay que tocar, creo que a pesar de tanta melaconlía, tanta pena, tanta herida, solo se trata de vivir.
en mi alma nada que hay una fecha vacía, es la del día que dijiste que tenías que partir, debes andar por nuevos caminos hasta descansar la pena hasta la próxima vez. Seguro que al rato estarás amando, inventando ota esperanza para volver a vivir. Creo que nadie puede dar una respuesta y decir que puerta hay que tocar, creo que a pesar de tanta melancolía, tanta pena, tanta herida sólo se trata de vivir.
dicen que viajando se fortalece el corazón, pués andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior, ojala que esto pronto suceda asi podrá descansar mi pena hasta la próxima vez... seguro que al rato estaré volando inventando otra esperanza para volver a vivir...
creo que nadie puede dar una respuesta ni decir que puerta hay que tocar, creo que a pesar de tanta melaconlía, tanta pena, tanta herida, solo se trata de vivir.

sábado, 11 de junio de 2011

El inmortal... JLB

"Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal. He notado que, pese a las religiones, esa convicción es rarísima. Israelitas, cristianos y musulmanes profesan la inmortalidad, pero la veneración que tributan al primer siglo prueba que sólo creen en él, ya que destinan todos los demás, en número infinito, a premiarlo o a castigarlo. Más razonable me parece la rueda de ciertas religiones de Indostán; en esa rueda, que no tiene principio ni fin, cada vida es efecto de la anterior y engendra la siguiente, pero ninguna determina el conjunto..."
J.L.Borges. Del cuento "El inmortal".



martes, 10 de mayo de 2011

El libro de arena J.L.Borges


Hay un cuento que me atrapó y fue este... si bien todo lo que escribe es de calidad, quería compartir este cuento que sinceramente me atrapó...


EL Libro de Arena
Jorge Luis Borges




La línea consta de un número infinito de puntos; el plano, de un número infinito de líneas; el volumen, de un número infinito de planos; el hipervolumen, de un número infinito de volúmenes... No, decididamente no es éste, more geometrico, el mejor modo de iniciar mi relato. Afirmar que es verídico es ahora una convención de todo relato fantástico; el mío, sin embargo, es verídico.
Yo vivo solo, en un cuarto piso de la calle Belgrano. Hará unos meses, al atardecer, oí un golpe en la puerta. Abrí y entró un desconocido. Era un hombre alto, de rasgos desdibujados. Acaso mi miopía los vio así. Todo su aspecto era de pobreza decente. Estaba de gris y traía una valija gris en la mano. En seguida sentí que era extranjero. Al principio lo creí viejo; luego advertí que me había engañado su escaso pelo rubio, casi blanco, a la manera escandinava. En el curso de nuestra conversación, que no duraría una hora, supe que procedía de las Orcadas.
Le señalé una silla. El hombre tardó un rato en hablar. Exhalaba melancolía, como yo ahora.
-Vendo biblias -me dijo.
No sin pedantería le contesté:
-En esta casa hay algunas biblias inglesas, incluso la primera, la de John Wiclif. Tengo asimismo la de Cipriano de Valera, la de Lutero, que literariamente es la peor, y un ejemplar latino de la Vulgata. Como usted ve, no son precisamente biblias lo que me falta.
Al cabo de un silencio me contestó:
-No sólo vendo biblias. Puedo mostrarle un libro sagrado que tal vez le interese. Lo adquirí en los confines de Bikanir.
Abrió la valija y lo dejó sobre la mesa. Era un volumen en octavo, encuadernado en tela. Sin duda había pasado por muchas manos. Lo examiné; su inusitado peso me sorprendió. En el lomo decía Holy Writ y abajo Bombay.
-Será del siglo diecinueve -observé.
-No sé. No lo he sabido nunca -fue la respuesta.
Lo abrí al azar. Los caracteres me eran extraños. Las páginas, que me parecieron gastadas y de pobre tipografía, estaban impresas a dos columnas a la manera de una biblia. El texto era apretado y estaba ordenado en versículos. En el ángulo superior de las páginas había cifras arábigas. Me llamó la atención que la página par llevaba el número (digamos) 40.512 y la impar, la siguiente, 999. La volví; el dorso estaba numerado con ocho cifras. Llevaba una pequeña ilustración, como es de uso en los diccionarios: un ancla dibujada a la pluma, como por la torpe mano de un niño.
Fue entonces que el desconocido me dijo:
-Mírela bien. Ya no la verá nunca más.
Había una amenaza en la afirmación, pero no en la voz.
Me fijé en el lugar y cerré el volumen. Inmediatamente lo abrí. En vano busqué la figura del ancla, hoja tras hoja. Para ocultar mi desconcierto, le dije:
-Se trata de una versión de la Escritura en alguna lengua indostánica, ¿no es verdad?
-No -me replicó.
Luego bajó la voz como para confiarme un secreto:
-Lo adquirí en un pueblo de la llanura, a cambio de unas rupias y de la Biblia. Su poseedor no sabía leer. Sospecho que en el Libro de los Libros vio un amuleto. Era de la casta más baja; la gente no podía pisar su sombra, sin contaminación. Me dijo que su libro se llamaba el Libro de Arena, porque ni el libro ni la arena tienen ni principio ni fin.
Me pidió que buscara la primera hora.
Apoyé la mano izquierda sobre la portada y abrí con el dedo pulgar casi pegado al índice. Todo fue inútil: siempre se interponían varias hojas entre la portada y la mano. Era como si brotaran del libro.
-Ahora busque el final.
También fracasé; apenas logré balbucear con una voz que no era la mía:
-Esto no puede ser.
Siempre en voz baja el vendedor de biblias me dijo:
-No puede ser, pero es. El número de páginas de este libro es exactamente infinito. Ninguna es la primera; ninguna, la última. No sé por qué están numeradas de ese modo arbitrario. Acaso para dar a entender que los términos de una serie infinita admiten cualquier número. Después, como si pensara en voz alta:
-Si el espacio es infinito estamos en cualquier punto del espacio. Si el tiempo es infinito estamos en cualquier punto del tiempo.
Sus consideraciones me irritaron. Le pregunté:
-¿Usted es religioso, sin duda?
-Sí, soy presbiteriano. Mi conciencia está clara. Estoy seguro de no haber estafado al nativo cuando le di la Palabra del Señor a trueque de su libro diabólico.
Le aseguré que nada tenía que reprocharse, y le pregunté si estaba de paso por estas tierras. Me respondió que dentro de unos días pensaba regresar a su patria. Fue entonces cuando supe que era escocés, de las islas Orcadas. Le dije que a Escocia yo la quería personalmente por el amor de Stevenson y de Hume.
-Y de Robbie Burns -corrigió.
Mientras hablábamos yo seguía explorando el libro infinito. Con falsa indiferencia le pregunté:
-¿Usted se propone ofrecer este curioso especimen al Museo Británico?
-No. Se lo ofrezco a usted -me replicó, y fijó una suma elevada.
Le respondí, con toda verdad, que esa suma era inaccesible para mí y me quedé pensando. Al cabo de unos minutos había urdido mi plan.
-Le propongo un canje -le dije-. Usted obtuvo este volumen por una rupias y por la Escritura Sagrada; yo le ofrezco el monto de mi jubilación, que acabo de cobrar, y la Biblia de Wiclif en letra gótica. La heredé de mis padres.
-¡A black letter Wiclif! -murmuró.
Fui a mi dormitorio y le traje el dinero y el libro. Volvió las hojas y estudió la carátula con fervor bibliográfico.
-Trato hecho -me dijo.
Me asombró que no regateara. Sólo después comprendería que había entrado en mi casa con la decisión de vender el libro. No contó los billetes, y los guardó.
Hablamos de la India, de las Orcadas y de los jarls noruegos que las rigieron. Era de noche cuando el hombre se fue. No he vuelto a verlo ni sé su nombre.
Pensé guardar el Libro de Arena en el hueco que había dejado el Wiclif, pero opté al fin por esconderlo detrás de unos volúmenes descabalados de Las Mil y Una Noches.
Me acosté y no dormí. A las tres o cuatro de la mañana prendí la luz. Busqué el libro imposible, y volví las hojas. En una de ellas vi grabada una máscara. El ángulo llevaba una cifra, ya no sé cuál, elevada a la novena potencia.
No mostré a nadie mi tesoro. A la dicha de poseerlo se agregó el temor de que lo robaran, y después el recelo de que no fuera verdaderamente infinito. Esas dos inquietudes agravaron mi ya vieja misantropía. Me quedaban unos amigos; dejé de verlos. Prisionero del Libro, casi no me asomaba a la calle. Examiné con una lupa el gastado lomo y las tapas, y rechacé la posibilidad de algún artificio. Comprobé que las pequeñas ilustraciones distaban dos mil páginas una de otra. Las fui anotando en una libreta alfabética, que no tardé en llenar. Nunca se repitieron. De noche, en los escasos intervalos que me concedía el insomnio, soñaba con el libro.
Declinaba el verano, y comprendí que el libro era monstruoso. De nada me sirvió considerar que no menos monstruoso era yo, que lo percibía con ojos y lo palpaba con diez dedos con uñas. Sentí que era un objeto de pesadilla, una cosa obscena que infamaba y corrompía la realidad.
Pensé en el fuego, pero temí que la combustión de un libro infinito fuera parejamente infinita y sofocara de humo al planeta.
Recordé haber leído que el mejor lugar para ocultar una hoja es un bosque. Antes de jubilarme trabajaba en la Biblioteca Nacional, que guarda novecientos mil libros; sé que a mano derecha del vestíbulo una escalera curva se hunde en el sótano, donde están los periódicos y los mapas. Aproveché un descuido de los empleados para perder el Libro de Arena en uno de los húmedos anaqueles. Traté de no fijarme a qué altura ni a qué distancia de la puerta.
Siento un poco de alivio, pero no quiero ni pasar por la calle México.

jueves, 17 de marzo de 2011

Este jueves un relato: EL CONCIERTO

Ser o no ser... la trompa.



Tomando como cita a un autor bastante conocido como fue Sigmund, y aunque bastante en desacuerdo podemos estar con él, por no decir en total desacuerdo... creo que de todas formas uno no debe cerrar puertas en la vida, sino intentar mantenerlas todas abiertas. Dicen que si nos sumergimos con nuestra mente en lo imposible quizás hallemos alguna verdad... bajo esta rúbrica, entonces, sin más preámbulos, con "varita" en mano o pluma en mano o lapicera en mano... paso a redactar textualmente lo que Sigmund dice en su 23° conferencia:  Los caminos de la formación del síntoma; Sobre el final, en el último párrafo reza lo siguiente:

Antes de dejarlos por hoy, me gustaría reclamar la atención de ustedes un momento aún para un aspecto de la vida de la fantasía que es digno del más universal interés. Existe, en efecto, un camino de regreso de la fantasía a la realidad, y es... el arte. Al comienzo, el artista es también un introvertido, y no está muy lejos de la neurosis. Es constreñido por necesidades pulsionales hiperintensas; querría conseguir honores, riqueza, fama y el amor de las mujeres. Pero le faltan los medios para alcanzar estas satisfacciones. Por eso, como cualquier otro insatisfecho, se extraña de la realidad y transfiere todo su interés, también su libido, a las formaciones de deseo de su vida fantaseada, desde las cuales se abre un caino que puede llevar a la neurosis. Tienen que conjugarse toda una serie de circunstancias para que no sea este el desenlace de su desarrollo; y es bien conocida la frecuencia con que justamente los artistas padecen de una inhibición parcial de su productividad, provocada por neurosis. Es probable que su constitución incluya una vigorosa facultad para la sublimación y una cierta flojera de las represiones decisivas para el conflicto. Ahora bien, he aquí el modo en que el artista encuentra el camino de regresa a la realidad. por cierto, no es el único que lleva una vida fantaseada. El reino intermedio de la fantasía es admitido por acuerdo universal de los hombres, y todo desposeído espera hallar en él alivio y consuelo. pero en los que no sn artistas, la ganancia de placer extraída de las fuentes de la fantasía es muy restringida. La inflexibilidad de sus represiones los fuerza a contentarse con los mezquinos sueños diurnos que todaví son autorizados a devenir concientes. Ahora bien, cuando alguien es un artista genuino, dispone de algo más. Se las ingenia, en primer lugar, para elaborar sus sueños diurnos de tal modo que pierdan lo que tienen de excesivamente personal y de chocante para los extraños, y para que estos puedan gozarlos también. Además, sabe atenuarlos hasta el punto en que no dejen traslucir fácilmente su proveniencia de las fuentes prohibidas. Por otro lado, posee la enigmática facultad de dar forma a un material determinado hasta que se convierta en copia fiel de la representación de su fantasía y, después, sabe anudar a esta figuración de su fantasía inconciente una ganancia de placer tan grande que en virtud de ella las represiones son doblegadas y canceladas, al menos temporariamente. Y si puede obtener todo eso, posibilita que los otros extraigan a su vez consuelo y alivio de las fuentes de placer de su propio inconciente, que se les habían hecho inaccesibles; así obtiene su agradecimientos y su admiración, y entonces alcanza por su fantasía lo que antes lograba sólo en ella: honor, poder, y el amor de las mujeres...

Yo, quien traduce la música en palabras
que te ama en los silencios de corcheas
que dibuja el amor en pentagramas
y que hace que seas
la más hermosa melodía de mis días...
merezco que me digas...
si aún me amas...
o quizás este concierto,
con tanta música... quizás se apague...
como yo, junto al fuego, de cenizas anaranjadas...

Yo, quien dice que el viento me llama
quien despliega las alas en el horizonte
quien dijo que siempre te ama...
no me trates de loco
subí sin la cruz a cuestas este monte
y recorrí el camino poco a poco...
mientras el concierto del desconcierto
abría mares y ardían los desiertos...
allí donde las cenizas son música
de pentagramados momentos...
sssshhhhh....

Más sinfonía y orquesta en lo de GUS

viernes, 17 de diciembre de 2010

HUMOR A LO GRANDE (QUINO)

¡¡¡ES UN GENIO!!! 
Genial retrato de Quino… Los valores del hombre moderno del Siglo XXI 
Con el paso de los siglos el ser humano ha incorporado nuevo valores que se ajustan a los tiempos que corren. A continuación Quino explica cuáles son los valores que dominan al hombre moderno. Esta cadena llego a mí y la verdad, tenía muchas ganas de compartirla con todos ustedes! 










QUINO DIJO: La vida debería ser al revés. Se debería empezar muriendo y así ese trauma está superado, luego te despieras en una resideancia, mejorando día a día. Después te echan de la residencia porque estas bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión. Luego en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro. Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral. Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo y te preparas para empezar estudiar. Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé, y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, room service, etc... y al final abandonas este mundo EN UN ORGASMO!

¿MEJOR IMPOSIBLE VERDAD?

FELICES FIESTAS!

lunes, 13 de diciembre de 2010

CELOS: INTERVENCIONES ÚTILES AL FUEGO DEL ALMA


Esta vez, traigo aunque un poco largo, el tema de los celos, al leer un apartado de Débora Kopec.  De un capítulo suelto que tenía por ahí perdido en algún material. Ella ayer me escribió al ver publicado este post y me dijo "Gracias por publicar mi artículo de  celos en tu blog. Agradezco su difusión. El artículo pertenece al libro "Qué y cómo.Prácticas en psicoterapia estratégica" compilado por mí y por Josefina Rabinovich."

Yo te agradezco a vos Débora por haber pasado por mi blog y por darme la información que me faltaba para mis lectores.

La palabra celos proviene del Latín, ZELUS que significa "fuego del alma". Es un estado afectivo ambivalente caracterizado por el temor a perder el afecto de una persona. Los celos se convierten en motivo de consulta cuando su intensidad o frecuencia es tal que afecta áreas importantes de la vida de la persona, tanto en su sentir como en su vida de relación. Estos pacientes pueden ser personas perfectamente lógicas y maduras en otros sentidos, pero, cuando se trata de evaluar a la persona amada, se vuelven ilógicos, absurdos y pueden llegar a desplegar las conductas más insólitas. Excesivo número de llamados y pedidos de explicaciones, demandas desmedidas, verdaderos actos de espionaje, explosiones de angustia y agresión: he aquí algunas de las manifestaciones de los celos, que pueden llegar hasta límites insospechados. Según la personalidad de su partenaire, estas conductas pueden llevar a separaciones, vínculos de sometimiento o estados cíclicos de calma y tormenta en la pareja.
A continuación presenta una serie de intervenciones que han demostrado ser útiles a la hora de asistir a pacientes que padecen de celos exagerados y no logran dominarlos.


1) Describir en forma metafórica lo que ellos sienten internamente: "Los celos son como un león que está dormido adentro de uno. Cuando el león se despierta, uno siente que, por más esfuerzos que haga, no puede dominarlo". Esta intervención genera gran alivio en los consultantes, pues al verse reflejados como en un espejo, se sienten comprendidos por el terapeuta, lo cual les da la sensación de que éste sabrá cómo ayudarlos. En cambio, intervenciones tales como "los celos reflejan inseguridad de su parte" están muy alejadas de su sentir y generan la sensación de que se los acusa de algo que ellos viven como ajeno y que se les impone.

2) Explicar el circuito que suele instaurarse en la pareja: "Una vez que uno empieza a expresar los celos, toda respuesta del otro resulta insatisfactoria y uno cada vez siente más fuerte ese fuego interior". Por ejemplo: "Su pareja ha ido a una entrevista, usted le pregunta si quien lo entrevistó era una mujer. Él contesta que era un hombre. Entonces usted pregunta por la secretaria de quien lo entrevistó. Quiere saber si era hermosa. Si él contesta que lo era, usted se siente morir. Si, por el contrario, dice que no lo era o que no se fijó en ella, usted cree que él miente. Cuanto más habla usted, más se convence de que tiene razón y, por ende, de sus motivos para sufrir. La película que su mente genera se vuelve cada vez más vívida y su reacción es cada vez más dramática".


3) Distinguir entre celos normales y patológicos:  "Cuando usted está tranquilo, le es fácil distinguir aquellas situaciones en las que es razonable sentir celos (por ejemplo, si su pareja no puede explicar dónde estuvo hasta altas horas de la noche) de aquellas otras en las que no es razonable sentirlos (como ponerse mal porque ella fue al dentista). Sin embargo, cuando se ha despertado el "León", a usted esta distinción le resulta imposible".


4) Reformular: "Todos los seres humanos, aunque nos guste pensarnos como seres racionales, tenemos aspectos irracionales. Aparte de los sueños, que son nuestro momento más ilógico, hay quien tiene miedo a las arañas, a los ascensores, a los gatos. En su caso, su irracionalidad se ve reflejada en los celos. Los celos no son un problema con el otro, son un problema que está dentro de uno; se convierten en un problema de pareja cuando uno actúa de acuerdo con ellos. Quizás yo no pueda ayudarla a no tener celos, pero puedo ayudarla a no tener el problema de pareja que deriva de ellos".


5) Realizar una serie de sugerencias: 


a) "Los celos son una de las pocas situaciones en las que expresar lo que uno siente, en lugar de traer alivio psicológico, trae más sufrimiento. Haga lo imposible por no expresarlos tal como le vienen a la mente. En lugar de eso, tome notas de lo que va sintiendo; un día más tarde revise sus notas; tache lo que no le parezca razonable ya. Si queda algún planteo que aún le resulte válido, formúlelo en un tono apropiado y en un sitio público como un bar".

b) "Explíquele a su pareja que este sentimiento le resulta inevitable y, cuando lo sienta, en lugar de atacarlo, dígale "estoy sintiendo celos", para que él (o ella) pueda contenerla/o en lugar de enojarse y defenderse. Es más fácil comprender y compadecer a alguien que dice tener un problema que a alguien que nos dice, de muy mal modo, que lo estamos dañando". (esta intervención y las próximas son más útiles si pueden pactarse en una sesión de pareja),


c) Se le pide al miembro no celoso que conteste un par de preguntas del otro, pero después de unos minutos, deje de contestarle y sólo lo contenga afectivamente. Esto se pacta de común acuerdo. El objetivo es interrumpir una interacción que se vuelve angustiante y no conduce a nada positivo. Si logramos que esto se dé, el problema de los celos volverá a ser, como originalmente era, un sentimiento negativo y no una crisis de pareja a modo de escalada sin salida.


d) "Pídale a su pareja lo que usted necesita para sentirse mejor. Vean juntos cuánto malestar le trae al otro llevar a cabo lo que usted le pide y cuánto bienestar le traería a usted que él lo hiciera. Negocien sobre esta base". Algunos ejemplos: si una persona celosa le pide a su pareja que no trabaje con personas del sexo opuesto, podría ocurrir que el perjuicio laboral fuera importante y que su pareja no estuviera dispuesta a ceder en esto. Pero si le pide que no vaya a bailar con sus compañeros de oficina, esto podría no ser un gran sacrificio para el otro. Resulta gráfico preguntarle a cada miembro de la pareja cuánto beneficio le trae a uno y cuánto perjuicio al otro (medidos de cero a diez) el cumplimiento de esta pauta. Se intenta que los pedidos no sean desmedidos, no alteren el normal desarrollo de la vida de ambos y que se pueda pedir algo "a cambio". Por ejemplo, si uno de los dos renuncia a ir al cine con sus amigos, quizás el otro podría acompañarlo al cine aunque no le diviertan tanto ese tipo de salidas. También son útiles pedidos más acotados: el celoso puede pedirle a su pareja que le haga un llamado desde una reunión social a la que va a asistir y en la que inevitablemente erá a una ex pareja. O puede pedirle acercarse al lugar en el que está reunido con gente del sexo opuesto para estudiar, o ir a conocer su lugar de trabajo. Muy a menudo esto produce un gran alivio a la persona celosa. En parte, porque ver que su pareja pone buena voluntad la hace sentirse más segura, y en parte porque la realidad casi nunca es tan dramática como la imagina el celoso.



e) Trabajar en una exposición gradual. Como en cualquier rechazo ilógico y exagerado de una situación, se puede sugerir al paciente celoso que cuando "el león esté dormido" planifique exponerse a situaciones, que cuando está celoso le cuesta tolerar, bajo ciertos reaseguros brindados por su pareja.


Una pareja que consultó por celos exagerados del hombre, quien casi le hizo perder a su mujer un trabajo a raíz de sus arrebatos, mejoró sensiblemente cuando él se alivió al ver que ella concurría a consulta para ayudarlo (pues le parecía poco probable que ella lo engañara y, de todos modos, viniera a sesión para trabajar los celos). Se pactaron un par de llamados al día en los que ella le comentaría qué estaba haciendo en su trabajo (la señora dijo que no tenía problemas en hacerlos) y se acordó que él no expresaría sus celos directamente, sino que los anotaría y traería para debatir en la sesión. Todo esto contribuyó notablemente a una convivencia armónica en un matrimonio que ya había comenzado a pensar en una separación.

El corazón es caprichoso, pero hay que cuidarlo. Apaguemos el fuego del alma!

viernes, 9 de julio de 2010

Poemas de Guido Grasso


hoy vuelvo a traer a ustedes, algunos cosas que escribió mi amigo....la verdad....bueno, hay tantas cosas que voy a dejarlas acá quietas, hasta el próximo jueves de relatos.....porque hay mucho mucho para leer..... yo tengo la sensación de esta imagen que puse cuando leo sus palabras....de que me divido y me debato con mi otro yo, sobre varias cosas....jeje....saludos gente! buen fin de semana para todos!




La náusea

Hubo un problema, pensar.
Y así, me teñí de mi, si es que amé,
si es que todo me aplasta
cuando me embarco, al mar más recóndito,
en lo escuro del ser,
donde me detienen las náuseas.

¡Piensa un poco más, haz de la náusea tu libertad,
la mía!

Foto en una caja

Intentaré jugar
a que no soy esto que escribo,
Y me habré visto entre dolores,
Demasiado al medio, demasiado
Habré batallado durante años,
Sabe alguien cuantos,
Al parecer, al parecer,
Dicen que, cuentan que, comentan que
Existe la inspiración,
No por momentos, sino por voluntades
Voluntad a la travesura,
A lo no obvio de lo obvio
Ese poco de mí, que desearía reproducirlo
Como un río desemboca en mar,
Tocar alguna mano,
Recorrerla,
Mimarla,
Desafiarla,
Abandonarla,
Volverla a tomar,

Que me recuerde, como fotografía de una historia,
Olor a tinta sobre la cartulina que nos dibuja tan reales,

Porque tiende a la nostalgia
A empatizar, con lo que fui,
Aún cuando agachaba la cabeza,
Me escondía en mi mano,
Para ser eso,
Una foto en una caja.

Filosofía

Me dejo deslizar por tu suave (mi suave) mano en tu piel de bebe.
Los ojos, los aires de nada, tu pulóver de lana roja, en la puerta de alguna casa.
Puedo ser mejor, me hablaba la diosa.
Pudiste ser mejor, me advertía resignada la diosa.
Algo estaría por pasar, como un acontecimiento.
La llave sobre la mesa, el mate invadido de hongos, ese suele ser el paisaje.
Debes de llamarme Dios, si tu eres la diosa, o Diosa, con mayúscula.

Pensar

Me miraba al espejo, el espejo me miraba,
Me miraba alguien, que era yo mirándolo, a ese rostro,
Y me sentía mal, me dolía algo, era anormal,
Porque pensaba, y ese era un problema,
`` ¿Seré yo o todos sufren de este mal?``, pensaba,
Si, pensaba, me hablaba, me miraba, todo muy raro,
Extrañas sensaciones que la cultura se encargó de hacérmelas común,
Y sin embargo tengo ese recuerdo, de malestar, un ser especial,
Aún niño, guardando un secreto, el del que era la excepción al mundo,
A mi familia, amigos, y caminantes anónimos,
Ocultaba lo que todos ocultan, pero quizá no comprenden,
Hoy lo llamamos "pensar", y lo encomillamos.

El amor (que) espera
Bebiendo al amargo, que oscuro se deja
En la mañana de gotas tímidas,
En la veda del sinamor, a la espera
De algún encuentro, arto de padecer,
Sobrio de besos, manos, piel.
Será Joan Báez, que advierte a voz nutrida,
En otro idioma, semejante a un pájaro cantor,
A la vera de un árbol, de lago húmedo, sureño,
Donde habita la imaginación, autista, emancipada,
Será Joan Báez, quién escribe lo que escribo,
Será Joan Báez, quién me recuerde,
La mañana, el mate, el rocío, el amor (que) espera.

Un negro en la luz

Era el final de las luces, ahí,
donde lo negro era malo,
lo blanco era bueno,
la sombra es negra, el hombre lo es, también.
Cuidado, es que no solo son sus manos motivo de suciedad,
 también lo son en el descuido, mérito del ladrón,
el blanco, el que se avergüenza del otro
por no ser
por no ser
lo que debiera ser
por ser, simplemente, una pelusa en el piso
una mancha en la pared, un negro en la luz.
Serás lo que debieras ser,
Resistencia, resistencia
Serás tu propio espejo,
No el de cipayos, que proveen esteticismos falsos para los espejos falsos,
En la pantalla del “buen gusto”, curvas prominentes y artefactos modernos.

Modo de compatibilidad

En un cajón de mi ego, lucro con el pesar del día,
como un mártir, aquel que esboza temperamento
que sugiere al paso de la tierra, raíces humanas,
por más lúcido que sea, mantiene el secreto bajo llave.

Herencia de vos

¿Y que me has dejado?
Más que cuando llueve, algunos ángeles
Paz, alma, nada.

¿Es eso mi pesar? Cuando llueve,
Paz, alma, nada.

Habitaras en algún recuerdo, sola
Sentada, acurrucada,  pensado fotografías
Esquivando espinas, eternizándolas
Poetizándolas, blancas como tu rostro
Que el sol, quema, hace quemar, que el sol
Alarde de sus dones, envidia a la luna,
De ayarte oscura, tenue, sombría,
Valiente, descreída y más.

Rezaría si Dios tuviera,
Es que el mundo, tal como es,
Se me muestra sol, se me muestra luna,
Y cuando llueve, cuando llueve, abrazo eso que es nada
Paz, alma, y algunos ángeles.

Biografía Animal

Verás, Alguien, que estoy aquí
Atreviéndome a la tinta,
Deambulando,
Vagando.
Probablemente adviertas
Mi insistencia.
(conector)
Doy cuenta de un hecho,
Aquel que aconteció días atrás
En el transe de una vieja vereda,
Si luz, sola como mi soledad.
Me adelanto al momento de despabilar,
Cuando me obligué a entender mi práctica,
Caminaba, caminaba,
Entre cosas, ruidos, movimientos,
Y yo solo leía, palabras que nunca escribí,
Mi propia biografía.
De esa ficción, una virtual vida de comodidad
que al insomnio lo disfraza de hermoso,
solo mis sueños son tan reales
a los ladridos nocturnos de los perros
en las noches
de misterio y pobreza.
Al fin
Puedo,  calentar el café
Recostarme sobre mi brazo,
Encender un cigarrillo,
Y librarme al sueño,
Mientras ellos aún cantan
Y me recuerdan lo que soy;
Un animal.

Delator de corazones
Desde el cielo parpadea
La clara del sol, pudriendo mis huesos, maltratándolos
Es que estarás por doquier, pidiendo mi padecer
Alimentándote de recuerdos, que ni yo recuerdo
Casa a casa, techo a techo, iluminándote como yo quiero
Con la certeza de un cáncer de día, con, o sin mi
Pienso en la plaza, plaza Italia, mojada de harapientos
Cartones de vino, está tan descubierta, tan bestia
Hasta, solo hasta, que la noche,
La noche que eterniza aventuras pasadas, en velo de oscurecer,
Se obliga a contribuir, indefensa, ingenua, bien intencionada
Sin saber que, por el contrario,
Delata, desnuda, pone a descubierto, mis hermanos de latidos mudos. 

Sueño de perdones
Cuando al fin te tuve
Eras flaca, de huesos arrepentidos
Tus abrazos se sostenían en lástima
El tiempo era solo pasado, blanco
tu cuello sobraba, tu pelo era escaso
todos te miraban, sentados en sillas de espaldas largas
hablaban de ti, me soplaban la cara
hablaban de ti, me pellizcaban.
Era el fin, tenerte, ya acabada
Moribunda, descalza, todos tus ojos para mi
Sentí asco, responsabilidad, asco.
Sentí lo que siente un cuerpo de carne podrida
Sentí un viaje al que no fui invitado
Con destino en mis pies, casi cayéndote
Clavándote de rodillas al suelo, entregada
Nutrida en malarias, cediéndome tus órganos
Para que los cure, para que piensen en mi
Curándotelos.
Irme, era mi deseo, dejarte allí
Paseando por lo que pudo ser.
Solo puedo alzarte, mirarte, llorar
Devolverte a quienes me miraban,
En esa habitación, de sillas largas
Construyendo mí culpa, amasijandola, formándola
Oh no!
No, perdóname, esta vez si perdóname
Necesito rechazarte, has caído del cielo y te has golpeado
Muy fuerte, tienes tierra en el pelo,
Los brazos morados, flacos, huesuda
No seré yo, y te disculpo, recupérate.


 Tiempo de momentos perfectos

Quítame tus lanzas, dormiré si lo haces
Quítalas, abriré mi sueño a objetos puros.

Rodaré hasta caer en el verde de tus cuentos
Clavaré mi daga en tu carne helada, caliéntala.
Nadaré sobre tu nada, te miraré desde las hojas secas.
Te hallaré convaleciente, enferma, enferma.

Por dos son mis paseos, por dos la patria
Por dos, vos, yo.

Pareces capaz de huir,
Por el agujero que mi débil cárcel obvió.
Los rostros se preguntan que ha sido de tus labios
Que escupieron primaveras luminosas en el frío de algún Mayo.

Porque busco coherencia es que me maltrato
Porque entre ti hay un sin fin de entrelíneas,
libros olvidados
Porque en mi leo ficciones, leo las líneas que escribiste
En los tiempos de momentos perfectos,
que no entendí
Que no aproveché, que no lo vi así,

y ahora comprenderás
Cuando tú me observabas
y yo, un tanto inepto, pensaba en pensar.
Definitivamente, los tiempos perfectos lo son
para quienes lo escriben.