Tomo prestado esto que tengo en mi biblioteca para hacerlo de público conocimiento a los curiosos... transcribo textualmente y agrego algunos comentarios personales.
Del libro "MAS ALLÁ DEL EGO" textos de psicología transpersonal, compilación de R. Walsh y F. Vaughan, Editorial Kariós. pág. 17 en la introducción dice:
LAS PSICOLOGÍAS COMO MODELOS:
"Todas las psicologías se basan en modelos explícitos o implícitos de la naturaleza humana. Del reconocimiento y acentuación de dimensiones específicas de dicha naturaleza surge una psicología específica que tiende a percibir e interpretar todo comportamiento y experiencia de manera selectiva, a partir de esa perspectiva. Por ejemplo, el psicoanálisis y el conductismo tienen puntos de vista muy diferentes sobre la determinación del comportamiento. Para el psicoanalista los determinantes que importan son las fuerzas intrapsíquicas, mientras que los conductistas insisten en el papel del reforzamiento proveniente del medio.
Como ya hemos visto, cualquier modelo tiende a ser autovalidante; pero en los modelos psicológicos este efecto se magnifica debido a la naturaleza compleja de la determinación del comportamiento. Cualquier comportamiento está superdeterminado, es decir, es resultado o producto final de muchos factores diferentes. E inversamente, cualquier factor particular de motivación tiende a intervenir en la determinación de la mayoría o de todos los comportamientos. Esto es, lo más probable es que cualquiera que ande en busca de una motivación determinada, la encuentre. Por ejemplo, tanto el analista freudiano que busca como primer motivador la libido sexual como el adleriano que lo busca en la lucha por la superioridad o el conductista que persigue los reforzadores ambientales, tendrán muy probablemente éxito en su búsqueda.
Los problemas se plantean, sin embargo, cuando clínicos e investigadores dan por supuesto que el hallazgo del motivador o factor postulado fundamenta exclusivamente el modelo particular que ellos defienden. Tales supuestos ignoran la complejdiad superdeterminada del comportamiento y su riqueza y pierden así de vista las interpretaciones y modelos alternativos. Además, los fenómenos que se encuentran fuera del alcance del modelo tenderán a ser excluídos de toda consideración o malinterpretados. Por ejemplo, como el psicoanálisis no contempla la posibilidad de estados de conciencia trascendentes, ha tendido a interpretarlos desde su propio punto de vista como regresiones patológicas del ego de proporciones casi psicóticas. De tal modo, las experiencias místicas han sido interpretadas como "regresiones neuróticas a la unión con el pecho" (el pecho gente se refiere a la teta, al pecho materno, como primera unión con ese objeto de amor que es la madre. Luego de este primer objeto de amor, al darnos cuenta que es nuestra madre tratamos de safar ese pensamiento y luego en la vida adulta buscamos el AMOR DE NUESTRA VIDA... novias y cualquier minita que se nos cruce, buscando inconcientemente nuestro AMOR PRIMERO, LA MADRE... resumiendolo: te coges a tu vieja cuando garchas con tu novia)... continuo... los estados extáticos como "neurosis narcisistas" y la iluminación se explica fácilmente como una regresión a etapas intrauterinas.
Por lo común se ha considerado que entre los diferentes modelos psicológicos hay un antagonismo necesario, y han sido muy acaloradas las discuciones entre los proponentes de diversos modelos, sosteniendo cada uno que su camino era el único posible. Sin embargo, un enfoque más amplio lleva a pensar que por lo menos algunos modelos pueden ser complementarios, y cabe esperar que una actitud lo bastante amplia y libre de prejuicios pueda abarcar e integrar muchos de los modelos principales (basicamente está diciendo que nadie da el brazo a torcer, sin embargo hay muchos intentos de integrar las distintas visiones de la psicología, condcutismo, psicoanalisis y humanismo que son las ramas más grandes de la psicología, pero después estan todos los que dicen que eso es imposible, porque sino haría que su práctica sea inválida... si algo que supere al psicoanalisis, o al conductismo, al humanismo o lo que sea... hace que lo anteriormente hecho no sirva como cura... por lo tanto se desprestigia más allá de que haya servido como puerta para el nuevo conocimiento... se juzgaría a freud y a skinner y pavlov por hacer prácticas bastante acotadas... y no es para menos)...
Por lo tanto no es necesario que el modelo transpersonal tenga que reemplazar ni poner en tela de juicio la validez de los anteriores, sino más bien que los situe en el marco de un contexto expandido de la naturaleza humana. por ejemplo, dado que la psicología transpersonal reconoce una amplia organización jerárquica de los motivos, incluso de los comúnmente reconocidos, como las pulsiones sexuales y la lucha por la superioridad, se puede considerar que el modelo freudiano o el adleriano son adecuados para niveles específicos de la jerarquía sin motivos. De modo similar, gran parte del caudal de conocimientos psicodinámicos sobre las defensas persiste a pesar de que se reconozca que las defensas sólo pueden existir en conjunción con estados específicos del ego. Más bien ahora se puede ver que las formulaciones psicodinámicas son menos universales y más apropiadas a estados específicos. Sin dejar de tener esto presente, podemos pasar revista ahora a la evolución de los principales models psicológicos de Occidente.
PÁGINA 18 : LA EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA OCCIDENTAL Y EL SURGIMIENTO DE LA PERSPECTIVA TRANSPERSONAL.
La psicología transpersonal apareció en los años sesenta como resultado de haberse advertido que los principales modelos anteriores, las tres fuerzas mayores de la psicología occidental (el conductismo, el psicoanalisis y la psicología humanista) se habían mostrado limitadas en su reconocimiento de unas posibilidades de desarrollo psicológico más elevadas. Un número creciente de profesionales de la salud mental sentía que tanto el conductismo como el psicoanálisis estaban limitados por el hecho de provenir, principalmente, de estudios de psicopatología (o sea gente que se preocupan por lo malo que hay y no por lo que puede haber de bueno), por el intento de generalizar a partir de sistemas simples hacia los más complejos, por adoptar un enfoque reduccionista de la naturaleza humana y no hacer caso de ciertos sectores, preocupaciones y datos de importancia para un estudio cabal de aquella, como pueden ser los valores, la voluntad, la conciencia y la búsqueda de autorrealización y de autotrascendencia. Se sentían también que este descuido iba, en ocasiones, acompañado de interpretaciones inadecuadamente reduccionistas y "patologizantes".
De hecho, el enfoque psicoanalítico imposibilitaba eficazmente la consideración o detección de cualquier comportamiento orientado hacia la salud o motivado por ella, salvo en la medida en que tal comportamiento representaba una defensa -o en el mejor de los casos, un compromiso- frente a fuerzas destructivas básicas. De tal modo, a las motivaciones y comportamientos orientados hacia la autorrealización y la autotrascendencia, e incluso a la posibilidad de alcanzar tales objetivos, no se les podía conceder validez por más que las psicologías no occidentales contuvieran detalladas descripciones de los mismos. De modo similar, tales modelos sólo daban cabida a psicoterapias que tuvieran por objetivo esencial la adaptación y no incluían trabajo alguno en los niveles de autorrealización o autotrascendencia. Como señaló Gordon Allport (un gran psicologo que hizo lo más detalladamente posible un manual de PERSONALIDAD, cosa que no hay casi nada tan completo hoy por hoy) "sobre la psicología de la liberación no tenemos nada". De hecho, en las obras completas de Freud se encuentran más de cuatrocientas referencias a la neurosis y ninguna a la salud. Se argumentaba, pues, que si bien los modelos conductista y psicoanalítico hacían contribuciones importantes, de ellos resultaban también ciertas limitaciones para la psicología y para nuestros conceptos sobre la naturaleza humana.
A comienzos de la década de los sesenta, en respuesta a estas preocupaciones apareció la psicología humanista. Se concentró principalmente en las dimensiones peculiares de lo humano y en particular en los aspectos asociados con la salud, más que con la patología. Por ejemplo, los psicólogos humanistas iniciaron estudios sobre la autorrealización y sobre los individuos que más parecían haber madurado en estas dimensiones. Su interés por la persona entera procuraba evitar los enfoques parcializados, que reducían la experiencia humana a términos mecanicistas y perdían al mismo tiempo la esencia de la humanidad y de la experiencia. Los modelos humanistas reconocían el impulso hacia la autorrealización y estudiaron las maneras en que se podía fomentar este impulso en individuos, grupos y organizaciones. De ello emergió el llamado movimiento de potencial humano, con su interés por actualizar las recién reconocidas potencialidades de evolución y bienestar. Muchas ideas humanistas se incorporaron a las vanguardias en evolución de una contracultura de magnitud considerable y consiguieron amplia aceptación popular.
A medida que se disponía de más datos sobre los hasta entonces insospechados alcances de bienestar, se empezó a notar aún más la ausencia de guías y referencias en la psicología occidental tradicional. Es más, el modelo humanista como tal empezó a mostrar brechas e incluso el concepto de autorrealización se demostró incapaz de abarcar los recién reconocidos alcances de la experiencia.
Hacia el final de su vida, Abraham Maslow (hombre que escribió EL HOMBRE AUTORREALIZADO, RECOMIENDO SU LECTURA), uno de los principales precursores de la psicología humanista, llamó la atención sobre posibilidades que iban más allá de la autorrealización y en las cuales el individuo trasciende los límites habituales de la identidad y la experiencia. En 1968 expresó: "considero que la psicología humanista, la psicología de la tercera fuerza, es un movimiento de transición, una preparación para una cuarta psicología, "superior" a ella, transpersonal, transhumana, centrada en el cosmos más que en las necesidades y los intereses humanos, una psicología que irá más allá de la condición humana, de la identidad, de la autorrealización y cosas semejantes".
Así pues, el modelo humanista también reveló sus limitaciones en cuanto a abarcar el abanico cada vez más amplio de la experiencia y las potencialidades humanas reconocidas. Se ha de señalar que este reconocimiento de las limitaciones de los modelos representa una fase necesaria y deseable en la evolución de los mismos que implica el reconocimiento continuado de los límites y los prejuicios de los modelos en vigor y su sustitución por otros más amplios. El modelo de ayer llega a ser un componente del de hoy, lo que era contexto se convierte en contenido y lo que era la totalidad del conjunto se convierte en un elemento o subconjunto de un conjunto más amplio. Además el nuevo modelo no lo abarca todo, pero se espera que sea una pintura más detallada y amplia de la realidad que se propone describir. Lamentablemente, con el tiempo llegamos, por lo común, a creernos nuestros propios modelos en vez de recordar que no son más que mapas aproximados; y al apegarnos a ellos y resistirnos a reemplazarlos, demoramos el proceso evolutivo. (gente, mi supuesto anarquismo también viene ligado a estas cosas, pero eso quedaría para mucho más adelante si dan ganas de reflexionar).
Es decir que el modelo transpersonal que presentamos en este libro integra dimensiones que trascienden los puntos de vista habituales del conductismo, el psicoanálisis y la psicología humanista. Sin embargo, este modelo transpersonal no es "LA VERDAD", sino solamente una pintura, más amplia aunque todavía necesariamente limitada, de la cual cabe presumir que, a su vez, será reemplazada por modelos aún más amplios"...
HASTA ACÁ LLEGO PORQUE ME CANSÉ DE TRANSCRIBIR TODO ESTO... SI LES INTERESÓ LO QUE DIJO... MÁS ADELANTE EL LIBRO SE PONE MUY REFLEXIVO Y MUY BUENO... TENÍA QUE HACER UN APORTE DE PSICOLOGÍA PARA AQUELLOS QUE SIEMPRE ME PREGUNTAN ¿POR QUÉ NO ME VA EL PSICOANÁLISIS?... ESPERO HABER CONTESTADO ESA PREGUNTA...
Justificada está tu postura. En mucho la comparto, si bien no podría decir que lo venía haciendo con tan sólido argumento jejeje...lo mío era/es intuitivo
ResponderEliminarUn abrazo