Esta vez, traigo aunque un poco largo, el tema de los celos, al leer un apartado de Débora Kopec. De un capítulo suelto que tenía por ahí perdido en algún material. Ella ayer me escribió al ver publicado este post y me dijo "Gracias por publicar mi artículo de celos en tu blog. Agradezco su difusión. El artículo pertenece al libro "Qué y cómo.Prácticas en psicoterapia estratégica" compilado por mí y por Josefina Rabinovich."
Yo te agradezco a vos Débora por haber pasado por mi blog y por darme la información que me faltaba para mis lectores.
La palabra celos proviene del Latín, ZELUS que significa "fuego del alma". Es un estado afectivo ambivalente caracterizado por el temor a perder el afecto de una persona. Los celos se convierten en motivo de consulta cuando su intensidad o frecuencia es tal que afecta áreas importantes de la vida de la persona, tanto en su sentir como en su vida de relación. Estos pacientes pueden ser personas perfectamente lógicas y maduras en otros sentidos, pero, cuando se trata de evaluar a la persona amada, se vuelven ilógicos, absurdos y pueden llegar a desplegar las conductas más insólitas. Excesivo número de llamados y pedidos de explicaciones, demandas desmedidas, verdaderos actos de espionaje, explosiones de angustia y agresión: he aquí algunas de las manifestaciones de los celos, que pueden llegar hasta límites insospechados. Según la personalidad de su partenaire, estas conductas pueden llevar a separaciones, vínculos de sometimiento o estados cíclicos de calma y tormenta en la pareja.
A continuación presenta una serie de intervenciones que han demostrado ser útiles a la hora de asistir a pacientes que padecen de celos exagerados y no logran dominarlos.
1) Describir en forma metafórica lo que ellos sienten internamente: "Los celos son como un león que está dormido adentro de uno. Cuando el león se despierta, uno siente que, por más esfuerzos que haga, no puede dominarlo". Esta intervención genera gran alivio en los consultantes, pues al verse reflejados como en un espejo, se sienten comprendidos por el terapeuta, lo cual les da la sensación de que éste sabrá cómo ayudarlos. En cambio, intervenciones tales como "los celos reflejan inseguridad de su parte" están muy alejadas de su sentir y generan la sensación de que se los acusa de algo que ellos viven como ajeno y que se les impone.
2) Explicar el circuito que suele instaurarse en la pareja: "Una vez que uno empieza a expresar los celos, toda respuesta del otro resulta insatisfactoria y uno cada vez siente más fuerte ese fuego interior". Por ejemplo: "Su pareja ha ido a una entrevista, usted le pregunta si quien lo entrevistó era una mujer. Él contesta que era un hombre. Entonces usted pregunta por la secretaria de quien lo entrevistó. Quiere saber si era hermosa. Si él contesta que lo era, usted se siente morir. Si, por el contrario, dice que no lo era o que no se fijó en ella, usted cree que él miente. Cuanto más habla usted, más se convence de que tiene razón y, por ende, de sus motivos para sufrir. La película que su mente genera se vuelve cada vez más vívida y su reacción es cada vez más dramática".
3) Distinguir entre celos normales y patológicos: "Cuando usted está tranquilo, le es fácil distinguir aquellas situaciones en las que es razonable sentir celos (por ejemplo, si su pareja no puede explicar dónde estuvo hasta altas horas de la noche) de aquellas otras en las que no es razonable sentirlos (como ponerse mal porque ella fue al dentista). Sin embargo, cuando se ha despertado el "León", a usted esta distinción le resulta imposible".
4) Reformular: "Todos los seres humanos, aunque nos guste pensarnos como seres racionales, tenemos aspectos irracionales. Aparte de los sueños, que son nuestro momento más ilógico, hay quien tiene miedo a las arañas, a los ascensores, a los gatos. En su caso, su irracionalidad se ve reflejada en los celos. Los celos no son un problema con el otro, son un problema que está dentro de uno; se convierten en un problema de pareja cuando uno actúa de acuerdo con ellos. Quizás yo no pueda ayudarla a no tener celos, pero puedo ayudarla a no tener el problema de pareja que deriva de ellos".
5) Realizar una serie de sugerencias:
a) "Los celos son una de las pocas situaciones en las que expresar lo que uno siente, en lugar de traer alivio psicológico, trae más sufrimiento. Haga lo imposible por no expresarlos tal como le vienen a la mente. En lugar de eso, tome notas de lo que va sintiendo; un día más tarde revise sus notas; tache lo que no le parezca razonable ya. Si queda algún planteo que aún le resulte válido, formúlelo en un tono apropiado y en un sitio público como un bar".
b) "Explíquele a su pareja que este sentimiento le resulta inevitable y, cuando lo sienta, en lugar de atacarlo, dígale "estoy sintiendo celos", para que él (o ella) pueda contenerla/o en lugar de enojarse y defenderse. Es más fácil comprender y compadecer a alguien que dice tener un problema que a alguien que nos dice, de muy mal modo, que lo estamos dañando". (esta intervención y las próximas son más útiles si pueden pactarse en una sesión de pareja),
c) Se le pide al miembro no celoso que conteste un par de preguntas del otro, pero después de unos minutos, deje de contestarle y sólo lo contenga afectivamente. Esto se pacta de común acuerdo. El objetivo es interrumpir una interacción que se vuelve angustiante y no conduce a nada positivo. Si logramos que esto se dé, el problema de los celos volverá a ser, como originalmente era, un sentimiento negativo y no una crisis de pareja a modo de escalada sin salida.
d) "Pídale a su pareja lo que usted necesita para sentirse mejor. Vean juntos cuánto malestar le trae al otro llevar a cabo lo que usted le pide y cuánto bienestar le traería a usted que él lo hiciera. Negocien sobre esta base". Algunos ejemplos: si una persona celosa le pide a su pareja que no trabaje con personas del sexo opuesto, podría ocurrir que el perjuicio laboral fuera importante y que su pareja no estuviera dispuesta a ceder en esto. Pero si le pide que no vaya a bailar con sus compañeros de oficina, esto podría no ser un gran sacrificio para el otro. Resulta gráfico preguntarle a cada miembro de la pareja cuánto beneficio le trae a uno y cuánto perjuicio al otro (medidos de cero a diez) el cumplimiento de esta pauta. Se intenta que los pedidos no sean desmedidos, no alteren el normal desarrollo de la vida de ambos y que se pueda pedir algo "a cambio". Por ejemplo, si uno de los dos renuncia a ir al cine con sus amigos, quizás el otro podría acompañarlo al cine aunque no le diviertan tanto ese tipo de salidas. También son útiles pedidos más acotados: el celoso puede pedirle a su pareja que le haga un llamado desde una reunión social a la que va a asistir y en la que inevitablemente erá a una ex pareja. O puede pedirle acercarse al lugar en el que está reunido con gente del sexo opuesto para estudiar, o ir a conocer su lugar de trabajo. Muy a menudo esto produce un gran alivio a la persona celosa. En parte, porque ver que su pareja pone buena voluntad la hace sentirse más segura, y en parte porque la realidad casi nunca es tan dramática como la imagina el celoso.
e) Trabajar en una exposición gradual. Como en cualquier rechazo ilógico y exagerado de una situación, se puede sugerir al paciente celoso que cuando "el león esté dormido" planifique exponerse a situaciones, que cuando está celoso le cuesta tolerar, bajo ciertos reaseguros brindados por su pareja.
Una pareja que consultó por celos exagerados del hombre, quien casi le hizo perder a su mujer un trabajo a raíz de sus arrebatos, mejoró sensiblemente cuando él se alivió al ver que ella concurría a consulta para ayudarlo (pues le parecía poco probable que ella lo engañara y, de todos modos, viniera a sesión para trabajar los celos). Se pactaron un par de llamados al día en los que ella le comentaría qué estaba haciendo en su trabajo (la señora dijo que no tenía problemas en hacerlos) y se acordó que él no expresaría sus celos directamente, sino que los anotaría y traería para debatir en la sesión. Todo esto contribuyó notablemente a una convivencia armónica en un matrimonio que ya había comenzado a pensar en una separación.
El corazón es caprichoso, pero hay que cuidarlo. Apaguemos el fuego del alma!














Quien alguna vez ha padecido las incómodas y dolorosas situaciones de celos descontrolados reconoce y comprueba que todos los postulados aquí expresados son muy ciertos.
ResponderEliminarPara tener en cuenta.
Un abrazo.
Sí... la verdad que sí... son ciertos los postulados, por eso me pareció oportuno traerlo a colación... para que se pueda intervenir y evitarlo... porque se puede... no? besos!
ResponderEliminarMuy bueno gato!!! Por suerte no soy una persona celosa a tal extremo, me doy cuenta de mis celos (porque son míos) y por eso se lo expreso a seba, pero nunca le podría prohibir nada, porque si fuera a la inversa me sacaría de quicio, no lo soportaría! Además me doy cuenta que los celos hacen sufrir a la persona que querés y a uno mismo, se supone que confiamos en la otra persona! Pero siempre hay un deslis, y salen los celos irracionales! jeje
ResponderEliminarLo veo mucho en algunas amigas, y me doy cuenta que los celos al extremo no son nada bueno, porque hasta uno se prohíbe cosas por evitarse una discusión con el otro, y para mi así no funciona, puede que me surjan algunos pequeños celos pero jamás le prohibiría a alguien que abrace un amigo/a, salga con amigos y se divierta! Porque creo que se supone que estar en pareja se basa en el repeto y aceptación hacia el otro, la fidelidad, la confianza y que la idea es tratar de ser lo más feliz posible (momentos felices) y no hacerce la cabeza con celos, que sólo lastiman al otro y a uno... pero es un tema muy importante a tratar en las parejas, porque lo veo cada día en muchas relaciones de personas que conosco!!! Besos, me ha encantado!!!
Interesantes postulados
ResponderEliminarNo me considero persona celosa y tampoco me consideran así la gente que me conoce, por lo que debe ser cierto, no? El desrrollo que planteas desde luego cubre todos los angulos para tomar conciencia de una situación de celos patologicos que son los que realmente son problematicos, los celos con fundamento son mas bien fallos de pareja directamente.
Lo dificil debe ser hacer que la persona celosa patologica sea capaz de enfrentarse a los postulados que describes. ¿estoy en lo cierto?
Un abrazo
Mary: Lo fui, en mi caso, por 3 meses...y después me di cuenta que lo mejor es estar libre en esos asuntos, no necesito ser celoso porque no dudo de lo que yo puedo ser... soy alguien libre, hace tu vida y yo hago la mía...mientras estemos juntos y confiemos, eso es lo más importante...la palabra, no romperla... si se rompe no hay trato que valga... A mí me resulta insoportable serlo, ya lo fui y no lo seré más... prefiero no hacerme problema por esas cosas...nunca! y bueno, quien esté al lado mio se tiene que acostumbrar a mis reglas...de lo contrario la va a pasar mal, porque si alguien la va a pasar mal es la persona que este a mi lado, no yo... sus celos son su problema... eso lo evita esa propia persona que es quien debe cambiar, y abrir su mente. Conozco muchos pero muchos así... y bueno, si quieren complicarse la vida, asunto de ellos!
ResponderEliminarbesos!
Manuel: Buenas! En algo voy a contradecirte... que no te consideres celoso es más certero que si otros piensan eso de vos... es decir... si te crees así, entonces no lo sos... lo que los demás puedan pensar de vos no es lo que vos sos... no? supongamos que yo pueda considerarte homosexual y no lo sos... Seguramente yo estaría equivocado... o sea... no sos celoso! punto a favor, los demás que piensen lo que quieran o sean celoso de quienes quieran... no serlo es un punto a favor, menos preocupaciones para vos, lo dejas ser! bien! (De todas formas, no es que a uno nunca le importa lo que los más cercanos piensan de uno... pero bueno...creo que estoy siendo redundante en un tema bastante más simple)
ResponderEliminarEsta buenísimo eso de "los celos con fundamento son más bien fallos de pareja".... tenés razón! sin dudas!
Yo creo que la persona que cela es alguien que la pasa muy mal, tiene pensamientos automáticos "me estan cagando" "me está mintiendo" y eso derivado en mil otros embrollos que son infinitos (por supuesto) y ninguno tiene salida. Creo que quien desea no ser más, o no sentir más esa angustia de no saber si la otra persona dice la verdad o no sobre qué hizo anoche... una persona tiene que aprender a ver a quién tiene frente a sí... dicen que la mentira tiene patas cortas... y estoy seguro de que así es... el celoso puede mejorar, siempre y cuando lo desee. Yo durante 3 meses más o menos, sentí celos de alguien... dejé de preocuparme cuando me comenzaba a hacer mal pensar tanto situaciones sin salidas...
Un abrazo!
the photo above with the 'fallen angel' is my property, I'm the photographer and the rights-holder. This photo is under copyright license and you use it without my permission. This is copyright infringement.
ResponderEliminarI ask you to remove it immediately.
You can find my original photo here (you have to copy the URL into your browser, clicking on the link only opens the main page of the photocommunity I belong to):
http://www.fotocommunity.de/pc/pc/mypics/8431/display/4357544
or you can find it here:
http://www.stern.de/panorama/view-fotocommunity-bis-in-die-fluegelspitzen-2078403.html
Friederike Bach