“Una pareja se trata de eso, compartir todo. No me hablas, no me contas nada y yo sí. No te cuesta nada mandar un mensaje por más que no te conteste. Me pasé días sin saber nada de vos y voy a seguir esperando a que te quieras comunicar conmigo. Aunque no tengas nada para contarme, decir buen día no cuesta nada. ¿Siempre las cosas yo? Me canso si nunca recibo nada de tu parte (aunque sea una señal). No te pido cosas a cambio, ni grandes cosas que no puedas hacer como venir volando. Pero no sé si te gusta que haga esas cosas. A mí me encantaría que lo hagas conmigo. A veces no entiendo estas cosas y no sé porque me enojo, pero de verdad, da bronca. Es como cuando vos te cansas de ir a lo de tu amiga y ella no va nunca a tu casa. A veces uno necesita recibir, porque dar cuesta mucho y más cuando uno se da cuenta de que está cosechando cosas que no dan frutos. Es obvio que no quiero cambiarte, sino que lo necesito a veces. Es que cambiar estas cosas no es difícil. Tan sólo es comunicarte una vez al día conmigo. Yo siempre lo hice y voy a tratar de seguir haciéndolo. Hay tantos medios y no usamos ninguno.
Sólo espero que algún día tenga que dejar de trabajar la tierra (así como vos la trabajas) y pueda sentarme y ver como las flores florecen. Te amo mi vida. Espero que estes bien y no te olvides de mí. Por mi parte así es. Te extraño demasiado. Un beso.”
Lentamente él se alejo del féretro de su difunta esposa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario