Estaban todos descansando, de todo lo que habían hecho en el día. Entre ellos y la almohada, que la gran mayoría de las veces reposaba una cabeza, empezaron sin querer una cadena de sueños que ahora están por contarse.
Al final del día, todos ellos tenían en común una sola cosa: se dedicaban a repasar lo hecho en sus vidas hasta el día de la fecha. Yo tomo prestadas dichas palabras, haciéndome responsable de las consecuencias.
Debajo de cada almohada existe una enciclopedia de sueños y detrás de cada hombre una eterna infinidad de promesas por cumplir.
Ahora, pienso: Si ustedes pudieron saber de lo que estoy hablando ¿van a poder identificarse?
Mi enciclopedia contiene a cada uno de ustedes. Mis promesas son dos: van a disfrutar de leer algo distinto y van a querer contar su historia a ella, la eterna bóveda: la almohada.
------------continuará-------------???
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