Si fallo, por alguna extraña razón
a las cosas que tanto anhelo hacer bien,
sé que no es apropósito
sino con el fin de comprender mejor.
Si fallo, ante las grandes multitudes de gente que acierta,
me siento pequeño, o ignorante,
pero si fallo lo hago siempre
con la frente en alto.
Si fallo, esta vez no me hagan daño,
porque el tiro sale por la culata
cuando me quedan todavía años
para seguir disparando al destino de nuestra imagen,
una imagen que se desvanece, que se acomoda según los hechos,
que parecen fallar a cada instante.
Si fallo, explíquenme de dónde,
por qué, cómo, de qué forma.
Porque "errar es humano"
cuando todo indica que el humano es quien provoca el error.
Si fallo, y el disparo acierta en la justicia
no importa.
Ya estaba muerta antes de que yo naciera,
lo mismo que tantos hermanos que han caído,
tanta gente que supo el sinsabor de la furia que provoca
esa especie de nostalgia que se mezcla con agonía,
que satura nuestras perturbadas mentes,
un sabor particular de amargura.
Si fallo, o si acierto,
nada dejará de ser cierto, o errado,
porque sin querer, por dejarme vencer, bajando los brazos,
me preferí como antes, sin siquiera comprender que era esclavo
de lo que la ignorancia universal produjo:
el fallo en contra.
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