CARTA PRIMERA (RASTRO DE SANGRE)
4/8/02
Sigo esperando la primavera que me robaron
y no encuentro nada, en este mundo encerrado
todo este pueblo se trasladó a otro lado
una dimensión "x", que yo desconozco
puedo entrar a donde quiera
pero no encuentro una compañera
que se decida a ayudarme a huir
cuando por fin entro en mi hogar
un papel estaba escrito
jamás imaginé que todo esto era un conflicto
y mi aventura comenzó desde chico
cuando un rastro de sangre
fue encontrado en un trozo de papel.
CARTA SEGUNDA (LA NOCHE SERENA)
5/8/02
Al terminar de leer la escrita tormenta
comprendí que algo había perdido
tocaron mi espalda
pero nunca me di vuelta,
porque no quise ver
como abandonaban
a un niño
que no tenía madurez
cuando comenzó el llanto
nadie fue a consolarlo
y su vida siguió siendo vacía
como esa tarde, cuando perdió su vida
y al caer la noche serena
quedó solo, en la playa, bajo la arena
que de a poco se enfriaba.
CARTA TERCERA (ATRAVEZANDO EL DESIERTO)
5/8/02
La luz del sol despertó en mí un cierto interés
creí que la mejor solución era caminar sin perder
sin perder la soledad que siempre estuvo a mi lado
y que de la vida me separó,
transitando el asfalto ardiente
caigo de rodillas
y golpeo mi frente
cansado, y sin nadie, me fui a dormir.
En esa cálida noche
los lobos no querían a nadie
pero mis ojos
sabían que no podían permanecer abiertos
sólo por un momento soñé
que estaba atravesando el desierto
y que comían de mí, lobos hambrientos
que buscaban compañía hace mucho tiempo.
CARTA CUARTA (LLEGANDO A DESTINO)
6/8/02
Despertar mojado de sudor
esperando al filo de la navaja
todo era un cuento
que no parecía de hadas
cuando los árboles
soplaron en mi cara
escupieron miles de hojas
para atrapar a mi alma.
Todos parecían no conocerme
pero se los veía contentos con sus gorros de paja
y fue oscureciendo
mientras que el hambre me atacaba,
un muchacho de aspecto moribundo
se sentó a mi lado llorando
se supone que lo abandonaron
igual que a mí.
Yo no soportaba
las lágrimas que no eran mías
me fui corriendo
pero él sabía que yo volvería.
Juntos buscamos las migas
y revisamos las bolsas de basura
pero nadie desperdiciaba nada
se comían todo, hasta la cáscara.
CARTA QUINTA (MUERTE LENTA)
6/8/02
Estuvimos un año inseparables
hasta que él, más débil, cayó;
yo no pude aguantar mi histeria
y me escondí dentro de su cajón
no sabía cómo
pero me sentía en el aire
y baje lentamente
hasta asfixiarme.
Sentía el peso de la tierra
sentí que la tierra me había tragado
cuando quise abrir el maldito cajón
ya lo habían enterrado
entendí que solo no iba a morir
y que la amistad se da hasta la muerte
cuando yo salga de aquí
estaré contento de volver a verte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario