Delante de mí
ha pasado un paisaje entero
mi nariz hizo frente al vidrio
de una tibia noche.
Las estrellas
al alcance de mis labios,
las observo
como si hubieran sido colocadas ahí,
como en un museo histórico.
Hube yo de creer
que estamos hechos de polvo
y por eso al polvo volveremos
y me rendí
ante estas palabras:
"debes a la naturaleza
una muerte".
He de tener
un momento único,
para hablar de ti
hoy, aquí,
junto a lo que queda
de esta dulce canción.
Ay! te amo cielo azul
porque eres noche estrellada
y musa y deseo
y piel aterciopelada.
Porque eres una ciudad
de perfectos hogares
porque eres espacio fundido en miel
dentro de las galaxias.
Nunca antes había deseado
escribirte una carta de amor
pero hoy, noche, estás espléndida
y amo tu dulce atención, tu hermosa quietud.
Contigo he podido hablar de todo
menos de ti
contigo he sido estrella
aunque fugaz.
He besado tus pies de rocío
he respirado tu aroma a compañera
he conocido lo que es tu sonrisa de luna llena
he admirado todo de ti, desde tu desprecio
hasta las más tristes consecuencias,
que has dejado en mí, por mi amor a ti.
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