Al ver que todo cambia
uno presiente nuevas sensaciones:
Un cielo distinto, un mar de colores
un jardín de flores, un mundo nuevo.
Pero nadie logró
ser fruto de la tierra
agua de los árboles
lluvia menguante, rosa sin espinas.
Y al ver que hoy nada ha cambiado
uno presiente nuevas sensaciones:
Que el cielo es el mismo
y a su vez también lo son
el mar, el jardín y el mundo,
porque nadie fue semilla
de la noche ni fruto del crepúsculo
porque nadie se dio cuenta
de que este mundo rezagado
ya es fruto caído del árbol,
es desierto y aire y fuego apagado.
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