Me han dicho
en algún sueño
o en algún pensamiento vano
la verdad de mis misterios.
Me han dicho que la atmósfera
es una parte del órgano más vital;
que formando parte de la pleura
nos mantiene a salvo de la castidad.
Y nosotros somos pequeños pulmones
que hacen que todo este sistema
florezca, sin tener que marchitar.
Nadie nos ha visto
sobre la balsa.
Donde hay líquido
rodeándonos
es donde las almas se sumergen
y se evaporan al cielo,
para después caer
entre nosotros
con su perfume a Dios
aroma de ángel nuevo.
Todo mar, todo cauce
todo camino, curso, ruta
nos equilibra
para hacer que cada dios respire;
y nos haga de carne y hueso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario