Todos temen,
piensan de cualquier modo.
Ni yo, ni nadie, tiene la razón
pero quizás esta sea una nueva forma
de pensar las cosas.
Todo lo considerado oscuro
se ve como algo problemático
o como si hubiera algo ahí,
en el alma,
que nos molesta
y nos invade.
Todo lo que se perfila
bajo la luz de algo o alguien
se ve como bueno, cálido,
hermoso, lleno de amor y esperanza
se ve bien, como si no hubiera castigo.
Todos piensan
que tienen razón,
nadie mira hacia otro lado,
nadie se detiene a pensar.
Nadie se ha dado cuenta
de que en lo negro del alma
aún persisten todas las gamas de colores,
de sentimientos,
deseados o no,
pero aún están ahí, y nunca se han ido.
Nadie se ha dado cuenta
que la luz divina,
esa que acomoda nuestros sentimientos
de una forma nunca pensada
y nos ayuda a amar cada cosa que hacemos
es solamente de un color.
Y así no podemos
descubrir lo que los demás sienten,
porque todo lo que hacemos
está embellecido por esa
nívea y encantadora luz
que cubre los demás sentimientos,
y nos priva de conocer
muchas formas de pensar.
Quisiera concluir mi pensamiento
en algo firme, conciso
pero no puedo
porque siempre todos tendrán la razón
y a la vez no.
Quizás nadie haya visto
esta forma de conocer la vida.
No puedo concluir
pero yo creo y pienso
que conocer al lado oscuro
de las cosas tiene más provecho
para nuestra conducta habitual
y nos ayuda a conocer a las personas.
A este pensamiento
que no pude concluir nunca
lo he llamado claroscuro
porque son ustedes
los que deben decidir.
Nadie tiene la razón...
sólo la naturaleza
tan perfecta y posible, la tiene
y sólo ella me ha inspirado
a escribir este oscuro sentimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario