Tuve la grandísima suerte
de ver cómo eras
de conocerte
bajo el aumento de mis anteojos.
Toda la tierra es hermosa
pero no hay defecto
que por mal no venga
y destruya esta razón de vivir.
Ante ojos que me cuidan
pude obtener brillo en la salida
sentir el aire de ser libre
y verte esplendorosa.
No he sabido
contener mi dulzura
que ahora colma
tu alma bella.
No he comprendido
el porqué de tantas cosas
y sin embargo
vivo en ti.
Esto ha surgido
como un imprevisto
y vuelvo a tener esa suerte
de verte ante ojos que gozan
observándote brillar, pequeño sol.
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