Y ya veremos
quién mata a quién esta vez...
la lucha permanente de los extremos
rara vez arroja resultados que conforman...
¿A dónde estaba
el día que decidí
cambiar mi rumbo
si ya no recuerdo nada?
Cambiar como un camaleón
utilizando el mecanismo de defensa
más hermoso de todos...
cambiar de color, acorde al paisaje
cambiar de sensación, acorde al momento...
cambiar por cambiar, dejar atrás los lamentos
que atormentan el presente porvenir... por venir...
Y un día llegó el futuro y cerró la puerta
y no hay forma de volver...
¿A dónde? No recuerdo...
¿Y cómo explico todo esto?
¿Cómo llegué hasta acá?
¿En qué decisión?
Si no querés sentirte asi
entonces... no te resistas...
no abandones el camino
que lleva a encontrarte...
a encontrarte solo en tu realidad....
y
creas
inventas
armás
deambulás
hasta el extremo sincero
de los años guardados
de los besos permanentes
de lo que ayer fue...
el gran resumen de hoy.
quién mata a quién esta vez...
la lucha permanente de los extremos
rara vez arroja resultados que conforman...
¿A dónde estaba
el día que decidí
cambiar mi rumbo
si ya no recuerdo nada?
Cambiar como un camaleón
utilizando el mecanismo de defensa
más hermoso de todos...
cambiar de color, acorde al paisaje
cambiar de sensación, acorde al momento...
cambiar por cambiar, dejar atrás los lamentos
que atormentan el presente porvenir... por venir...
Y un día llegó el futuro y cerró la puerta
y no hay forma de volver...
¿A dónde? No recuerdo...
¿Y cómo explico todo esto?
¿Cómo llegué hasta acá?
¿En qué decisión?
Si no querés sentirte asi
entonces... no te resistas...
no abandones el camino
que lleva a encontrarte...
a encontrarte solo en tu realidad....
y
creas
inventas
armás
deambulás
hasta el extremo sincero
de los años guardados
de los besos permanentes
de lo que ayer fue...
el gran resumen de hoy.
Nunca se puede volver del futuro. Es duro pero real, como tampoco se puede prescindir del pasado. ¿Forzar o simular los cambios?...no creo que se llegue a buen puerto.
ResponderEliminarun abrazo.
Lo lamento, amigo, sigo en la duda. No me acuerdo o no quiero acordarme, de cuándo me equivoqué hasta el extremo que me anule ese tropiezo. El asunto es mirar adelante sin olvidar esa piedra en la cual tropezamos, otras vendrán, seguro, o de lo contrario la vida sería un camino de rosas.
ResponderEliminar¿La realidad? cambia a cada segundo, pero, tranquilos,no cunda el pánico, cada cual saldrá a su manera del atolladero ¿o no? Más dudas.De alguna manera, por fuerza, decidimos.
Disculpas Gastón, he estado perdida entre los tropezones técnicos y los íntimos, ocurre. Me pongo las pilas a mi ritmo.
Nos vemos, besitos muchos.