En la noche trágica para las historias
que aquejan a los corazones complicados
se encuentran en la estantería las memorias
que se escribieron en los siglos pasados...
Pero nadie lee memorias de autores perdidos
nadie busca recetas fáciles en libros de cocina viejos...
nadie va al pasado, caminan hacia adelante, viven escondidos
crean los hombres un pasado que no recuerdan y ya no ven más lejos.
En los días que se suceden unos tras otro sin detenerse,
los actos y las palabras son más importantes que la imaginación...
y en la estantería hay recuerdos que no pueden verse
con el polvo de los años y la dificil tarea de evitar la resignación.
En la vida los secretos se saben gallardos si hay alguien que los escuche
pero quien los guarde posee un tesoro invaluable.
Yo no guardo los míos porque tengo cajas fuertes que no abren el buche
y dejan todo ese material intacto y para nada maleable.
En la estantería estan las cosas que prefiero dejar allí sin más...
cosas que no me conviene cambiar de lugar.
Allí, no hay canciones, no hay compás,
no hay más espacio para hurgar.

Yo únicamente tengo una caja fuerte en la que guardo como tesoros, pero también como ascuas, muchos secretos: mi cerebro.
ResponderEliminarUn besito y un cafelito, amigo!
si...igual no está bien tenerlo ahi guardado jeje... ese hay que tenerlo activo todo el tiempo! funciona como caja fuerte, pero no hay que ocultarlo :D aunque...pensandolo bien... si no está en esa caja fuerte andaría todo desparramado y manchando todo... ja!
ResponderEliminarun beso!