Desde que comencé no pude parar... a veces pienso que ellos me necesitan más a mí que yo a ellos. Es que... debo ser el único que podría cuidarlos de esa forma. Nadie más podría conservarlos tanto tiempo. La entrada a un bar, el teléfono de alguien, los lentes de otro, un perrito hecho con un "clip" sujetahojas... fotos, invitaciones, una bola de billar, plata vieja, monedas inusable que para el futuro serán invaluables para los coleccionistas,cartas... todo está allí, hace años, en mi pequeña caja de recuerdos. No es mentira, es que... cada año suceden cosas, cosas importantes que me hacen preguntar: ¿vale la pena guardar esto como recuerdo de este momento? ... y así también tengo piedras, anillos, cintas. Todo a modo de collage. Sólo yo conozco el orden en ese caos, sólo yo intento despegarme hace años de lo que otro considera basura (porque hasta ahí he dejado la colilla del último cigarrillo fumado cerca de ella) y también tenía (porque el tiempo desintegra las cosas) el cadáver de... de... de una mariposa, hermosa... bella. La cual no había matado. Se había posado junto a mí para morir aquel día en que estaba tomando mates en la plaza mientras una relación de años terminaba. ¡ay! el apego a los objetos... cuando armo la valija y viajo, siento que una partecita de mí queda en la casa... una parte loca, mi parte rara, mis secretos íntimos, escondidos en esa caja. Lo mejor es que el que pasa por enfrente de esa caja ni siquiera se detiene a mirarla. Ni siquiera se pregunta ¿qué hay allí? Y yo sigo feliz de que nadie se atreva a tocarla. Por eso creo que los objetos me necesitan. Porque para abrir la caja, primero hay que llevar un buen recuerdo para guardar.
El apego a los objetos:
El que comprende
a los guardadores de objetos
conoce el afecto que se puede tener
por los mismos, por ende...
también sabemos que estan sujetos
a todo utensilio, incluso para comer.
El apego a los objetos no es algo grave.
Sin embargo a muchos afecta
y a otros no les importa.
Unos no llevan nada y son livianos como el ave
otros guardan los detalles de la vida perfecta...
y los intermedios NI PINCHAN, NI CORTAN.
Hay algo imposible de olvidar
que llevan incluídos todos mis días
y es la música que siempre escucho.
No hay un día en que no puedan sonar
los grandes clásicos, todavía...
si bien no es un objeto, yo escucho música hasta en un serrucho.
DEJO DOS VIDEOS MUY INTERESANTES PARA VER (no los pude subir a blogger así que les dejo los links) ESPERO QUE LOS DISFRUTEN! SALUDOS JUEVEROS!
MÚSICA CON UN SERRUCHO
MÚSICA Y DIBUJOS HAGAN CLICK EN ESTE LINK
ESTE JUEVES ESTÁ DIRIGIDO POR NUESTRA AMIGA SINDEL!!!
También fui, por mucho tiempo, guardadora de objetos. Buscaba preservar, como todo guardador que se precie, algo de aquel momento especial para que no se disolviera en el tiempo. Después descubrí que muchas veces, el volver a encontrarnos con esos recuerdos no resulta como hubiésemos deseado, a veces pese a todo, desaparecieron por completo, otras perdieron su significado otras duelen demasiado. Así que, luego de haberme desprendido de gran parte de lo que fueron reliquias, hoy estoy aprendiendo a ser más selectiva en relación a lo que guardo.
ResponderEliminarVeré si esa estrategia me da al final mejores resultados!
=)
Un abrazo juevero.
Yo te entiendo mi niño, es que es tan emocionante eso de abrir la caja y al azar rescatar uno de ellos y viajar a ese preciso momento, yo creo que los objetos son como pequeñas máquinas del tiempo, que nos trasladan al pasado, ese mismo en el que recogimos y dimos valor a esos objetos, miles de besosssssssssss
ResponderEliminarAntes tambien tenía una caja donde guardaba aquello que significó por un instante algo mágico, habia hasta papelitos con anotaciones.
ResponderEliminarMás tarde cada vez que la abría siempre algo iba directo a la basura jejeje, menuda limpieza hice. Ahora solo queda lo que realmente importa.
Un abrazo guardador de momentos.
Creo que la costumbre de guardarlo todo va pasando con los años, yo también soy de los que guardan muchas cosas por la tristeza que me ocasiona el despegarme de ellas, pero poco a poco, conforme voy haciendo limpiezas voy retirando. Aun así, hay varias colecciones u objetos muy queridos y que se me hace muy dificil desprenderme de ellos.
ResponderEliminarUn abrazo
Gastón: Confieso que no guardo muchas cosas, apenas nada. Sin embargo, sé de la importancia de esas cajas que contienen algo más que objetos ya que, representados por ellos, guardan momentos, retazos de vida. Funcionan como marcadores para que la memoria recuerde sucesos pasados que nos ilusionaron.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gastón no me dejaste el link pero no te me ibas a escapar jajaja Ví tu publicación gracias a que sigo tu blog, así que esta maravilla que escribiste tenía que estar en mi casa y te agregué!!!
ResponderEliminarYo también soy de guardar cosas que me acompañaron en momentos especiales, cada tanto las miro y me lleno de recuerdos, me gusta hacerlo.
Me encantó el texto y el poema, bienvenido y gracias por participar de mi propuesta.
Un beso enorme.
y es cierto que aquellos objetos tan simples lleva parte de nuestra vida tan importantes que aquellos que simplemente no lo saben no les importa... es por ello que quizás guardamos con tanto afán aquellos simples y preciados objetos...
ResponderEliminarGastón suertudo, si te caben en una caja todos esos objetos.
ResponderEliminarMe rodean, me abruman, me señalan, si los miro o los toco recuerdo, porque cada uno dice algo, sin embargo, habrá que hacer limpieza cueste lo que cueste, pero ¿cómo? ¿por dónde empiezo? ¿De qué parte de mis vivencias renuncio?
Un día me encontrarán sepultada, enterrada, entre los objetos, y conste, hace años que me reprimo.
Besito.
respectoa tu primer texto:
ResponderEliminarjoderse, gastón, has plasmado esa delicadeza....has plasmado esa intimidad...joderse,gastón, has dejado plasmado una sutileza,has dejad plasmado una delicadeza del interior y la intimidad de ídem y ello con lo que le corresponde: con sutileza...es como un abrir de ojos que permiten el llanto, es como un poema que permite ver el interior del escribiente...
no sé, me ha encantado...
medio beso...
del segundo:
jajajaj..ahora comprendo ese enlace del serrucho que me mandaste...
medio beso, gastón de nuevo...
Es bopnito tener una caja donde guardar los secretos, y cuando uno está triste abrirla y recordar cada objeto que hay en ella, y entonces sentir sensaciones que entonces te producían y creías olvidadas.
ResponderEliminarUn abrazo
Me parece una forma muy romántica de hablar de los objetos queridos que están en esa caja mágica que se abre solo para guardar algo importante para ti, que merece ese lugar.
ResponderEliminarSer guardador de objetos no está a la alcance de todo el mundo...hay que tener una sensibilidad especial.
Un abrazo Gastón.
Me gustó lo escrito, lo dicho y lo guardado, y ese último requisito para abrir la caja: la de traer un buen recuerdo.
ResponderEliminarYo me llevo uno para la mía: tu relato.
Un fuerte abrazo.
Buenos textos, que hacen ver como los objetos pueden mover sentimientos. Y casi me quedo con el final del poema, esa música no es objeto, pero creo que mis objetos favoritos son mis discos, especialmente los de vinilo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Dicen que los que guardan objetos, los coleccionistas, sea del tipo que sea son constreñidos en el afecto interpersonal. Pero este no es tu caso, desde luego.
ResponderEliminarMe encantan tus versos.
Besos
Me ha gustado esa última frase que redondea todo el relato 'para abrir la caja, hay que llevar un buen recuerdo para guardar', el apego es imprescindible y que haya una historia para cada objeto.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola Gastón:
ResponderEliminarCon lo "desechadora" que se ha vuelto mi madre a fuerza de mudanzas y mudanzas, antes agradezco haber tenido un objeto al que decir que estoy apegada.
Me encantó este relato.Besos
Wendy