16 años escribiendo historias. Conocé cada uno de mis libros haciendo clic en la imagen aquí debajo.
lunes, 4 de octubre de 2010
Oíme vos también
Hoy te voy a contar una historia,
quizás de esas que puedan aburrirte,
son de mi infancia, en épocas que nunca viviste,
pero que he vivido con la inmensa gloria.
Yo no conocía la palabra que podía
dar vueltas en mi pensamiento,
era única, la leía de a ratos, (miento)
la leía todo el tiempo, y la leo todavía.
En mi pieza había un sillón, al lado de la cama
un sillón y un equipo de música (clásica) por supuesto,
era la vela la que alumbraba antes de que yo lama
mi dedo para pasar la hoja, hábito molesto.
Entonces recuerdo que había paz, voces en off, melodías,
que las horas se llenaban de arruyos,
y en la noche salía a fumar un cigarrillo a escondidas
en mi balcón y contemplaba mi cielo, también tuyo.
Rubén Darío, allí estaba, sobre la mesa,
su potente luz, su ávida proeza,
era lo único que deseaba en pieza,
cuando ya no había mas que hacer mas que hurgar belleza.
Oíme vos también que hoy le canté a un hermano
y le ofrecí mi casa,
le tendí la mano,
y observé durante los años que el tiempo pasa.
Oíme Rubén, solemne y altivo,
te recuerdo hoy, como un aniversario sin fecha
de entre los muertos te revivo,
y arranco la punta de la flecha.
Doy vueltas en tu navío,
esperando partir,
no voy a olvidar como rompiste mi hastío,
y hasta me hiciste, irónicamente como el poeta sabe, reir.
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Gracias por abrirnos esta ventana versada de tus años primeros.
ResponderEliminarSi te acompañaba Rubén Darío, estabas en buena senda.
Un abrazo.
Ahí está la cosa, las buenas lecturas son las que nos marcan desde niños... Recuerdo que con cinco años mi padre me regaló unos cuentos grandes con dibujos monocromos de los Hermanos Grimm y los devoraba; y a los nueve años me dijo que debía leer a Kafka y a Unamuno. Así lo hice y así salí yo de rarita... jejeje.
ResponderEliminarBesito, amigo.
Neo: por supuesto, fui derechito a leer eso...y tome el rumbo esperado! un abrazo!
ResponderEliminarVero: Entonces te "retruco" ahí está la cosa...mira vos...cada uno con sus primeros libros...igual, antes de eso, sé que mi primer libro fue de Victor O´Ralley o algo así, "los juegos del verdugo" y tenía una tapa con un nudo de una soga (hecha para ahorcarse)...una imagen impactante...lo compré por eso. No recuerdo la historia. Y después leía Al Marqués de Sade...Ese me terminó de corromper los sesos...me hizo pensar mucho...increíble no? Aunque haya sido quien fue, creo que aportó demasiado para su época, un incomprendido...pero bueno, criminal al fin... casos atípicos..después sí, Neruda y demás poetas...como Ruben! jeje...besos vero, este jueves espero estar presente!
pd: y sí...yo también hubiera leído kafka, pero no tenía ese material a mano! has salido yerba buena!