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miércoles, 6 de enero de 2010

Nunca se acaba

Nada más aparece una sombra
bajo el sol, bajo la luna, se encuentra parado.
Esa máquina que se desliza por el campo,
cultiva y siembra lo que comemos y desechamos.

Obligados a que las sobras no se coman,
porque siempre la cadena se alimenta
de los que sobran, sacan mal las cuentas,
y al final, se quiebran.

No tengo mucho para decir,
parece que las palabras a veces se me olvidan.
No es necesario ya seguir así.
Podemos cambiar con esfuerzo, como Lao Tsé.

Quién predica sabe
porque antes debió escuchar,
aprender a ver, y saber contenerse del mal.

Quién predica sabe
que puede mentir, pero quién miente
es quien no cruzo el charco del camino
es quien se embarró del todo para matar al resto.

Nunca acaba esta sensación que tengo,
de escribir una realidad disonante.
Será que veo, que siento, que puedo,
pero no logro cambiar todo más que en este papel virtual de oro
que pretende ser una palabra cálida al ojo externo
que lee sin límites tan frías palabras.

3 comentarios:

  1. Un poco raro lo que escribes hoy... Entre excrementos y oratoria parece que van los tiros.
    Me dejas perpleja porque no entiendo nada, salvo que la m.... no se come y que quien habla tiene la capacidad de mentir y arrastrar a muchos en su mentira?
    Bueno, debo estar espesa.
    Besitos y enciéndeme una vela a ver si me llega algo de luz.

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  2. A veces, como en esta ocasión hablo de algo que no sé que es... podría ser esa situación política, en la que uno trabaja bajo el sol durante horas y no hay trabajo que alcance para comer. "obligados a que las sobras no se coman", porque realmente si se comen las sobras, no habrá comida mañana en esta realidad. Porque la cadena de este sistema esta hecha para que aquellas personas que sobran (que son pobres), no puedan progresas nunca, y por malas cuentas estos terminan quebrantando su moral, cayendo un total fatalismo del que nunca podrán salir. Lao Tsé es un gran orador...lo cité como sabio, nada más...como alguien que con sus palabras te hace llegar a conocer tu espíritu, que en esta vida es vital, ya que a veces nos falta detenernos a escuchar nuestro corazón. Pero hoy en día, predican falsas esperanzas, mentiras que como país nos arrastran a la muerte de gente que sobra para este sistema...gente que a nadie parece interesarle... El que miente es aquel que no tuvo la posibilidad de vivir lo que el otro constantemente sufre y piensa que hace bien con sus decisiones, cuando en realidad lo que hace es construir una muralla de palabras que solamente él y unos pocos comprenden.
    Yo no acabo nunca de describir esta sensación, salvo que me lo permite de alguna forma esta virtualidad que proporciona internet...

    y se ha hecho la luz...

    Un saludo!

    si quieres te dejo la página del blog de mi mamá que es pintora... de allí también intento inspirarme. Son unos hermosos cuadros.
    www.lidiafabbri.blogspot.com

    Beso!

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  3. Ahooora! Lo mejor es preguntar cuando no se entiende, ves? Ya está claro.
    Tienes mucha razón, aquel que miente -podríamos llamar políticos en este caso o empresarios-, no sólo trata de embaucar a los desgraciados que sobran, sino de manipularles a su antojo. Si nos introducimos ya en el Tercer mundo, en el que el 99% prácticamente no come ni una vez al día, ya estamos hablando de un material sobrante que no vale ni para reciclar -evidentemente, estoy haciendo de abogado del diablo. Y en mi caso, con dos doctorados y cuatro licenciaturas finalizadas, me muestro como el elemento nocivo que hay que eliminar, soy peligrosa prque cuando se ven en mi cara entienden lo que son, ven reflejada su mentira, hipocresía y MEDOCRIDAD en mi mirada y eso NO SE SOPORTA.

    Ah! Voy a visitar el blog de tu mami, seguro que me gusta.
    Un beso para tí también.

    El relato de Grecia, trata de un señor de ciudad que va a pasar el verano a casa de los padres de un amigo, una casa vacía y casi abandonada. Le cuesta acostumbrarse a los nuevos ambientes. Pasea por el pueblo y odia que le miren y observen los lugareños. Así que cuando le preguntan lo típico, de dónde es, qué hace en el pueblo y tal, pues les toma el pelo. Se creen que está medio loco.
    Cuando se acostumbra a lo que le rodea les cuenta el por qué de su reacció y todos ríen. Conoce a un chico de 40 años y le toma cariño, algo retrasado y muy inocente, que vive con su padre anciano. El chico saluda a todos diciendo ¡Que te vaya bien, que te vaya bien!, siempre usa las mismas frases. Y cuando un día cruzando la calle le atropella una furgoneta, el pobre muere diciendo ¡que te vaya bien!

    Ese es el relato, me gustaría que lo leyeses con otros ojos. Besitos.

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