No confío en mí
me cuesta creer que soy yo
el destino me quiso ver morir
y le dije que no.
La luz cegante del sol
abría las cortinas de un empujón
me cobijaba en esa tarde que ardía
y soltaba las riendas de mi adiós.
Pronto será hoy
y la muñeca observaba desde la silla
pronto será después
y el reloj se detiene.
Pronto será hoy
la luz cegante del sol se aleja
pronto será de noche
y mi alma la refleja...
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