Bajo la propuesta de NUESTRA QUERIDA ROCHIES QUE SE OFRECIÓ COMO CONDUCTORA DE ESTE JUEVES y haciendo click en ese enlace pueden ver la propuesta me largo a escribir algo...
Era apenas un niño... pienso que tenía cerca de 12 años... y habíamos ido a una librería que queda en Bahía Blanca, mi ciudad natal, llamada El Quijote... Habíamos ido para comprarle un libro a mi hermanos para el colegio... y yo me fui solo a dar una vuelta alrededor de los libros... estaban todos apilados arriba de una mesa... y pasaba mirándolos. Jamás me llamaron la atención y de hecho no me gustaban. Me parecían extensos y aburridos... tantas palabras juntas sin ninguna imagen... había leído versiones infantiles de "Tiburón" pero realmente nunca me dio miedo eso... y tambien sobre La Ballena Blanca... MOBY DICK... 20.000 leguas de viaje submarino... todas versiones infantiles... cortas, pocas páginas... algunas me gustaban, las historias... pero no encontraba nada en mi imaginación... es decir, no me hacía volar a ese nivel en el que uno realmente se pierde en el tiempo y el espacio de la historia, en el que uno respira a la par del personaje... y camina calles que jamás había cruzado...
Pero en esa librería encontré una imagen, la tapa de un libro... y ahí me di cuenta que eso era la imagen que yo buscaba. De ahí en más me dediqué en la vida a encontrar tapas que resulten atractivas a mis ojos... eso es importante... después, naturalmente, la historia tiene que ser acorde a esa tapa, y hacerme entrar en el juego que se proponga el autor. La tapa que encontré sumamente llamativa estaba rodeada de muerte, de desesperación, de algo calculado, de algo meditado, estaba llena de soledad incluso y de terror... sin dudas... El libro se llama LOS JUEGOS DE EL VERDUGO... de Victor O´Reilly... me atrapó desde un comienzo... no sé si era la tapa, no sé si era la historia... hoy ya ni la recuerdo y no me atrevería ni siquiera a volver a leerlo. Aquello que me había dejado el libro lo olvidé por completo, pero no puedo olvidarme de esa tapa. Es tan fría, tan fuerte, tan...
Después me dediqué a leer poesía. Neruda entró en mi vida como para no irse, y después Rubén Darío... uy... entre esos dos hice delirios en mis primeros versos... me sentía identificado a ellos... Después, para el colmo de los colmos, entró Borges y ahí comprendí la amplitud de los universos que crean absolutamente cada una de las palabras... Porque quedaron afuera los diccionarios... ahora una palabra no tenía una simple definición... ahora una palabra era una vida... y cada palabra atrás de otra eran una vida detrás de una vida detrás de una vida detrás de una vida detrás de una vida... y ahí perdí la comprensión o me reencontré con la locura... vaya uno a saber lo exacto de esa materia... pero ahí no terminó el asunto... porque me encontré con un loco de los locos buenos... interpretando un papel en una película llamada LETRAS PROHIBIDAS... y ahí me di cuenta que existía el Marqués de Sade... demasiado chico para entenderlo? Ni se me ocurrió pensar eso... Ahí se fue todo (perdón por la expresión)... a la mierda!
Compré sus libros... es que la película me mostró la cara de un lunático del 1700... a quien hoy por hoy parecía caerle bien a todo el mundo... no era tan grave lo que estaba diciendo HOY... aunque era castigado como un delito lo que decía en aquella época... Dios... las obras del Marques... algunas eternamente vulgares y por demás machistas... pero yo no me quedaba con eso... yo disfrutaba de los diálogos que desenvolvía entorno a la religión... ¡Con qué soltura y ademanes hacía tantas reflexiones! ¡Cómo podía desmitificar tan elocuentemente un "loco" a semejante imperio cristiano ortodoxo! Les metía un dedo... perdón... la mano entera en... en... bueno ahí... y yo no lo podía creer... ahora no lo podía creer... yo imaginaba ANTES... realmente era de no creer... Uno me llevo a otro y otro libro me llevo a otro... seguí hacia Castaneda, y abandoné la poesía hace tiempo sin saber por qué... ahora disfruto de las novelas de Katzenbach, de Baldacci... y aquello con lo que me identifico a escribir... thriller psicologicos, suspenso, muerte, y siempre algún toque poético en donde pueda... Así los libros, que aún hoy habitan en mi biblioteca personal, me llevaron a ser este loco aficionado por escribir, este sujeto preso de las palabras que, en lo posible, siempre quiero que digan mucho más de lo que dicen... Los libros abrieron mi fantasía de escribir e hicieron volar mi imaginación... Los libros son un tesoro para quienes saben leer entre líneas.

Que preciosa expresión: "ahora una palabra, era una vida", y vida tras otra vida. "Como el amor después del amor".
ResponderEliminarSiempre hay algún detalle que identifica, lanza, nos anima, nos lleva, y sobre todo ese maldito ángel o angelical diablillo que nos abre la imaginación.
Lindo conocer tus comienzos.
Un abrazo.
Genial, como siempre, es lindo ese repaso por los libros que marcan tu vida. Me quedo con la ultima frase que es una verdad como un templo: "Los libros son un tesoro para quienes saben leer entre líneas".
ResponderEliminarBesos
sabés, Gastón? en algunos renglones leí a tu lado esos libros "de ojito". lindo! trasmitís tu recorrido con una alegría!...
ResponderEliminarun abrazo
También voy a hacer hincapié en tu alegría (sos un leonino innegable); en la pasión elocuente por este "compromiso de por vida", como me gusta llamar al pacto que tengo con las letras. Y sobre todo con Borges...
ResponderEliminarMe encantó ver esa tapa con la que elegiste coronar tu post. Por eso es que no quise unificar en una foto. Ya sabés que esa arbitrariedad me ha hecho no coincidir...
No sé si felicitarte por el relato, por lo que transmite, por la certeza (o por tu taller de letras tan acogedor que hoy conocí)pero por lo que sí te destaco es por haber sabido reflejar aquello que busqué evocar. Aquella primera vez. Aquel primer libro, primera frase, primer escrito, primera tapa... y todos sus plurales.
Lo mío no es mío. Habrá que esperar al jueves. Es de Clarice Lispector. Así que vuelva, un abrazo
Bien por ti, loco aficionado por escribir, preso de las palabras que, en lo posible, siempre quieres que digan mucho más de lo que dicen....Gastón, es tanto lo que queremos transmitir que las palabras se nos aparecen un poco vacías, pero ahí está el misterio, leer entre líneas. Me encantó tu recuerdo.
ResponderEliminarUn beso.
Cuando se empieza y se le encuentra el gustillo, no se puede parar, engancha, atrapa, !te cuelgas! de las letras. Como el caminito de migas de Hansel y Gretel, vamos persiguiéndolas y nos tropezamso con Moby Dick, con el cofre del tesoro y la barrica de ron, así hasta Sade, pas mal, luego Baudelaire, Poe, y Gabo, Borges, y Marías, y...continuará. !Bendita locura amigo mío!
ResponderEliminarDroga pura que crea adicción y enseña a escribir, leyendo es la mejor manera.
Gastón estás colgado y bien colgado, que dure para nuestro deleite.
Besito contento.
Efectivamente, nunca leo un libro sin informarme de quién es el autor y por qué lo escribió. Lo mismo hago con el cine... Hubo una temporada en la que todos los famosos hacían películas de héroes en las catástrofes, y todos declaraban que la hacían para que sus hijos les vieran como personas fuertes ¡a tomar viento, hombre, que la vea tu familia! Perdón... pues lo mismo con los libros...
ResponderEliminarUn besito y un cafelito, compañero.
Hola Gastón:
ResponderEliminarDe Neruda al Marqués de Sade....qué interesante viaje...casi como el que va en ese enorme estante que ilustra mi entrada juevera. Para mi, esos libros que nos dicen algo llegaron a nuestras vidas para quedarse, física o espiritualmente, como en mi caso.
Un besote
Felicidades Gastón por tu repaso de libros. Me ha gustado la última frase de leer entre líneas. Esta es la parte que tiene que poner la persona que vive el libro. Si se puede leer entre líneas es que es un buen libro, que deja a la imaginación de la persona que lee, que ponga de su parte. Por eso el mismo libro es diferente para cada persona que lo disfruta.
ResponderEliminarUn abrazo
Creo que tendré que leer algo del Marqués de Sade a ver que pasa. Un buen repaso a tus lecturas. Ese paso de las imágenes a las letras, con esa portada que se clavó en tu subsconsciente y te hizo cambiar tus costumbres literarias.
ResponderEliminarUn abrazo
No podrás negar que sos y serás un lector empedernido! jejeje.La pasión lectora la llevás en el alma y se ve por el gran abanico de inquietudes que no es un sólo género el que te atrapa.
ResponderEliminarTampoco he leido al Marqué de Sade, pero, con tu recomendación...jejeje
abrazotes
Se siente en tu texto el amor por la palabra escrita, esa búsqueda de autores e historias que lleguan a la vez que emocionan o enseñan. Particularmente me ha gustado esa definición del Marqués de Sade y como trató de romper con todos los dogmas establecidos por la iglesia. Lo hizo, a pesar de la mala fama que durante tantos años ha tenido. (en ocasiones con razón por bruto).
ResponderEliminarUn abrazo
Eso no es un relato, sino una amena enciclopedia de bolsillo liputiense. Los puntos suspensivos estan ahi para que respire el interlineado? Has estado genial. Un abrazo
ResponderEliminarTienes razon esa tapa... Creo que condensa una historia y la hace apetecible. Sobre "Moby Dick", hoy se cumplen años de su publicacion. Google le dedica su doodle.
Sí, esa tapa llama la atención. Sobre ilustraciones y niñez, en lo personal quedaba fascinado e hipnotizado con viejas enciclopedias y sus imágenes. En el libro de Eco "La misteriosa llama de la Reina Louna" hay un capítulo extraordinario acerca de las ilustraciones. Saludos Gastón siempre es un placer leer tus aportes en los Jueves.
ResponderEliminarPor cierto, estoy ausente en la convocatoria, pero no puedo dejar de leerlos!
El amor por los libros nos hace seguir una trayectoria lectora que está guiada por como van influyendo en nosotros aquello que leemos. A veces, entre líneas como bien dejas patente en la última frase de tu entrada, otras al pie de la letra siguiendo el hilo conductor de lo expuesto por los autores. El abanico ideológico nos puede llevar desde San Juan de la Cruz hasta El Marqués de Sade, porque en común tienen la hermosura del lenguaje como elemento de comunicación.
ResponderEliminarUn abrazo.
uuufff!!! los libros...
ResponderEliminarun gran universo infinito... y yo simplemente me quedo con la ultima frase que pones la que dice Los libros son un tesoro para quienes saben leer entre líneas.muy cierto amigo...
En la variedad está el gusto Gastón, y para los libros también a veces uno tiene épocas, yo también soy de leer un tiempo lo mismo o un autor, y después cambio de género, salto de una cosa a otra. Lo más lindo de tu relato es saber que amas leer, que sos amplio y que tenés capacidad de cambiar y entender diferentes estilos.
ResponderEliminarUn besote!!!
Y una cosa llevo a la otra, y una palabra a una frase y una frase a un párrafo y este a un texto...y todo ello nos lleva a ti. Bonito recorrido has hecho Gastón, si todo nos marca en la vida, las palabras mucho más.
ResponderEliminarUn abrazo.
Comprendo perfectamente que la portada de ese libro, te impactara. A mi también me gusta leer, pero recurro a la poesia solo en épocas que necesito paz y tranquildad. Y me funciona...
ResponderEliminarInteresante el revoltijo de autores que presentas. Sin duda, eres un lector empedernido.
Un abrazo.
Lupe
Y cuanto tienen los libros, aún por ofrecernos, cuanto hemos descubierto y cuanto nos falta aún por descubrir.
ResponderEliminarUn abrazo.
Bueno, Gaston un paseo por como te has ido identificando con tus autores y te han marcado en forma alguna. Por otro lado, nos has hecho varios regalos, frases que se hacen propias al leerlas por el sentimiento aunado que se suele tener cuando una lectura, unas palabras llegan hondo...
ResponderEliminarBesos!!
Bueno, Gaston un paseo por como te has ido identificando con tus autores y te han marcado en forma alguna. Por otro lado, nos has hecho varios regalos, frases que se hacen propias al leerlas por el sentimiento aunado que se suele tener cuando una lectura, unas palabras llegan hondo...
ResponderEliminarBesos!!