Como la inifinita espiral de un remolino
es la duda que permanece anclada en su corazón...
Si lo permite es improbable que conviva consigo mismo bajo los pinos
que en la plaza más hermosa decidieron ser el techo en la vida, su caparazón.
Pero no puede soltar el pasado, no puede atarse al presente
si tampoco tiene el futuro asegurado...
no es que le falte suerte, el problema es que no aumente
y que los años sigan pasando sin que nadie esté a su lado.
Acecha a los pobres dos en su tortuoso pensamiento,
les apaga la mecha, corta el viento que los empuja al cielo
no siente amor propio, tampoco ajeno, "lo siento"
dice en su carta de despedida, "no puedo, ni aunque esté muerto"
es la duda que permanece anclada en su corazón...
Si lo permite es improbable que conviva consigo mismo bajo los pinos
que en la plaza más hermosa decidieron ser el techo en la vida, su caparazón.
Pero no puede soltar el pasado, no puede atarse al presente
si tampoco tiene el futuro asegurado...
no es que le falte suerte, el problema es que no aumente
y que los años sigan pasando sin que nadie esté a su lado.
Acecha a los pobres dos en su tortuoso pensamiento,
les apaga la mecha, corta el viento que los empuja al cielo
no siente amor propio, tampoco ajeno, "lo siento"
dice en su carta de despedida, "no puedo, ni aunque esté muerto"
Epa che, que Ud. tiene muuuuuuuuuuucho por delante, un futuro ASI de grande que seguro está lleno de sorpresas y cosas buenas. No hay nadie hoy, pero habrá, que tanto apuro tiene? si todavía es un niño (o casi), un niño poeta de esos que no abundan, creamé.
ResponderEliminarTiene un regusto amargo este escrito, demasiado para alguien tan joven, tan lindo y con tanto camino por recorrer.
Bueno, no me diga que no le levanté la moral jajaja!
Un beso
jajaja... sí...jajaja... pero aclaro que no es por mi...nada de lo que escribí tiene lugar en lo real. Pero si hubiera sido lo contrario tus palabras seguirían siendo perfectas! :D gracias! un beso!
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