
El compararse entre pares
es lo primero que se hace para hallarse
en todos aquellos lugares
por los que cada uno trata de diferenciarse.
Pero no sirve de nada alabarse
creyendo que todo lo que uno hace es lo correcto
porque existen los casos en los que otros quieren vengarse
por los errores que a tí te parecieron perfectos.
Para evitar todo tipo de emparejamientos
construimos la desigualdad entre nosotros mismos
y así comenzó el alejamiento
caminando hacia un abismo.
Primero dictaron órdenes los reyes
prohibiendo que la muchedumbre accediera a la realeza.
Escribieron infinita cantidad de leyes
para distinguir dos bandos: ellos y la pobreza.
Durante mucho tiempo estuvieron dormidos
los hombres acatando lo que se les decía.
Y allí la venganza cobró vida con el sentido
de destruir aquella maquinaria que los aborrecía.
Pasaron años, finalmente siglos y aún continúa
la pelea de estos para frenarlos a aquellos
que cada vez otorgan más y dan menos, clavando púas
a un corazón que no descansará hasta encontrar el sello
con el que tanto marcan las hojas del destino
y con el que decretan cómo viviremos...
Allí volverán a sentirse humanos los cretinos
que se creyeron dioses ¡Y al fin Venceremos!
MUCHAS OTRAS HISTORIAS SOBRE EL TALIÓN EN EL BLOG DE TERE
Jejeje, te salió versificado el entramado de la venganza, !cosa de poca chanza!
ResponderEliminarViene de lejos, de parejos cabrones (perdón) que nos tocan los coj...lones.
Juevero desaparecido y ahora bienvenido, me pregunto ¿cómo ha sido?
Estoy feliz cual perdiz.
Una buena venganza en verso a los que se creen perfectos en su porquería, hacen sufrir a muchos dividiendo como en el reinado.
ResponderEliminarEs cierto que en cualquier momento un entero los tirara por tierra, espero estar y verlo.
Un abrazo Gastón.
Desde luego que viene de lejos, los ricos y los pobres, la nobleza y los plebeyos o subditos, y ahora nos damos cuenta que las cosas han cambiado poco; aunque alguno si puede se venga.
ResponderEliminarUn abrazo
Muy buenos versos, los de abajo y los de arriba. El tema es muy interesante, esa separación de unos y otros sigue tan presente como antes, pero solo ha cambiado la forma. Sigue siendo todo igual pero de una forma más original. Saludos Gastón, que bueno tu regreso
ResponderEliminarMuy interesante reflexión, Gastón, sobre las nefastas consecuencias de las marcadas diferencias de clases. A la larga el resentimiento genera revancha y la violencia estalla sin exigir lucidez. Nada bueno se construye con los enfrentamientos. Una lección que, como pais, ya deberíamos tener aprendida, pero no...
ResponderEliminar=(
Un abrazo
La venganza aunque se redacte en verso es venganza y ésta siempre genera más rencor que a su vez trae más venganza. El ojo por ojo no conoce de clases ni de estatus sociales, y aunque es igual de cruel, hasta para la venganza y sus consecuencias siguen habiendo clases.
ResponderEliminarUn abrazo
Pues yo preferiría que los versos que persiguen una utopía se convirtiesen en el pan de cada día. Somos muchos los pobres y muy pocos los ricos, les podemos hacer mucho mal si nos lo proponemos en masa... ellos nos sacan el ojo y nosotros engrosamos sus arcas! No hay ojo por ojo! Ellos pagan una fianza y nosotros pasamos 20 años en prisión... no hay diente por diente!
ResponderEliminarbeso y café, compi!
Y aquel que mato a un rey
ResponderEliminarse hizo con corona y cetro,
para su gloria y la de su ancestro
que siendo plebeyo no acató ley.
Más teme el vil soberano
Morir como mató
Que no hay pecado mayor
Que la avaricia de tu hermano.
Y en esto anda el planeta
Cualquier necio lo apostilla
Mientras muchos viven de rodilla
Otros sueñan con coger la “teta”.
Un saludo
ibso
Ah pero que pedazo de poema te mandaste!!!
ResponderEliminarExcelente de principio a fin, me encantó como encaraste la consigna.
Y me alegra que hayas vuelto a los jueves, se te extrañaba.
Un besote :)
Has cumplido con el requisito de escritura, en verso y reivindicativo. Triple riunfo
ResponderEliminarFelicidades
En esta balanza pierden los pobres, en versos ganas tú. Ojo por ojo dificil, pero la lucha que no cese. Gusta tenerte Gastón.
ResponderEliminarBesos.
Estoy con San, contigo ganamos tod@s; en prosa o en verso que continúe esa lucha, muy bien traído el tema, juevero missing!
ResponderEliminarMe alegra que hayas vuelto en mi convocatoria, GRACIASSSSS.
Besos.
Dos bandos, ellos y la pobreza....nada ha cambiado mi querido amigo, unos viven como reyes, aún sin serlo, y otros arrastran su vida aceptando tanta injusticia y atemorizados porque las cosas vayan a ir a peor. Mientras nos dominen con esta ley de terror lo único que podríamos hacer sería unirnos, todos, que somos más numerosos, contra ellos, los malditos opresores.
ResponderEliminarY no es venganza, es hacer justicia.
Un beso.
Lo cierto es que todo sigue igual, y ahora en la que se supone la era moderna parecen que van a ir a peor. Hay un entramado hilado fino, juegan con el miedo y el pesimismo y así nadie levanta las urdes para clamar por la igualdad y la ¿justicia?...
ResponderEliminarOtra reflexión en alto, este jueves está dando muchas consignas...
Besos
Dos bando bien diferenciados, ricos y pobreza, y eso amigo hoy ya ni siquiera, el capital no tiene cara, ni bandera, no se sabe bien, contra quien se pelea.
ResponderEliminarMe gustó mucho este reivindicación en verso, real y actual.
Un gusto verte por aquí gastón
Beso
vaya que real y cierto relato y esto viene desde mucho tiempo aun mucho más cerca en estos tiempos y es que la venganza poco a poco va creciendo algunos en secreto lo dicen pero todos lo saben y hay algunos en venganza protestan por ello
ResponderEliminarUf, ojalá termine como dices, porque en esa lucha eterna parece que en este momento de la partida son los poderosos quienes están venciendo y nos tienen buscando un trapo blanco que exhibir.
ResponderEliminarUn abrazo, amigo.
Interesantes tus reflexiones en verso. Este verano he leído "Historia de dos ciudades" de Dickens, y ahora me la recuerdas, con sus sangrientas venganzas y su guillotina que empezó decapitando nobles y acabó por no distinguir en aquel terrible baño de sangre que fue la Revolución francesa. Cuando los oprimidos ya no tienen nada que perder, que tiemblen los opresores.
ResponderEliminargracias a todos por sus cálidos comentarios... y por supuesto también acertados... gracias a todos por venir! un graaaaaaaan saludo!
ResponderEliminarUna descripción de la venganza de clases con mucha elegancia y fundamento. Me ha resultado un paseo por la historia de la humanidad al servicio de los poderosos y de los líderes que siempre nos han gobernado -también ahora-. La lucha de clases no se llegó a concluir.
ResponderEliminarUn abrazo