Habían 5 alternativas. La primera era asesinar a todo aquel que se le cruzara, pero sin dudas era lo más dificil. Conseguir las balas no era tan facil, además los obstáculos se pondrían más y más duros a medida que avanzara. La segunda era intentar hacer un agujero en la pared, pero eso llevaría años y no tenía tanto tiempo. En 5 horas lo pasaban a buscar. Dependía de él. La tercera alternativa era Coimear a algún policía, pero allí nadie respetaba a los prisioneros, además... eran tan corruptos que ni siquiera sabías si te estaban ayudando. Ganarse la confianza de uno de ellos requería de tiempo. Esta laucha no tenía eso. La cuarta era esperar el momento para salir al patio y allí realizar alguna hazaa. El problema es que no sabía cuál era porque no conocía el patio. Había estado encerrado más de 5 años en el calabozo sin ver la luz...
- Directamente al calabozo desde el primer día... ¡¡¡Una gran educación!!! ¡¡¡mugrosos policías!!!
Pero... allí estaba, la que sabía que era cierta... la quinta alternativa. Ofrecerse como señuelo. Un señuelo es un artículo de pesca que simula ser un pequeño pez... pero que lleva la trampa mortal de los anzuelos. Y lo pusieron nomás...
Se buscaba al asesino de cinco víctimas de violación. Allí lo soltaron y los medios de comunicación seguían la persecución con la policía... Entre la balacera, él, que debería estar allí como habían planeado para capturarlo y dejar a la sociedad más tranquila... ya no estaba. Eran 4 esquinas, 4 policías y un ladrón. Por supuesto se rindió y levantó las manos. Su cara no era la del quinto prisionero mal acusado que habían liberado, pero eso ya no importaba... allí tenían a otro y la sociedad sin saber lo acusaba de los crimenes que nunca había cometido...

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ResponderEliminar¿Cuántas balas harán falta para rematar tanta amargura? Cinco y sobran.
ResponderEliminarTiene cinco esquinas el desespero en la celda, cinco arañas en el cerebro, y una inmensa, tenaz, sensación de rabia en la sangre.
En los calabozos más de cinco presos inocentes mastican su impotencia.
Un relato escrito desde la genialidad, palabras acertadas, intensas, !cinco aplausos Gastón! y un besito.
Esto pasa más veces de lo que nos imaginamos, el asesino suelto y el que no ha hecho nada en la prisión, si, la sociedad está más tranquila; pero pronto se darán cuenta de su error, porque el violador, sigue siéndolo y volverá a delinquir.
ResponderEliminarBuen relato, lleno de amargura y sentimiento.
Un abrazo
¡Vaya! esta semana tu y yo nos hemos inspirado en la carcel. Con lo mágico que es el numero cinco y lo tragicos que nos hemos puesto jajajaja.
ResponderEliminarUn beso Gastón
Una muestra mas de la cruel realidad, afuera los que deberían estar adentro yeso también cuenta con muchos policías.
ResponderEliminarMe gusto mucho el relato.
Aunque el sabor amargo, pero de eso también se trata, verdad?
Un abrazo.
El dado es un tatuaje habitual en los presos; significa que el punto del medio es el policía y el resto son los que lo acorralan. Muy buen aporte, me encantó. Crudo y real
ResponderEliminarHas jugado Gastón con el número cinco para presentarnos una injusticia más, una arbitrariedad más, un inocente preso más y suman lamentablemente mucho más de cinco. Precioso relato.
ResponderEliminarUn abrazo.
Jugando con el cinco, metes y sacas de la cárcel a uno y otro. Buen trabajo
ResponderEliminarCinco alternativas... y desde allí, se enhebra una historia donde la injusticia es una sola. El cinco, marca su presencia en el relato, muy bien llevado por cierto, y contribuye a signar el destino de un hombre que carga con la culpa a pesar de su inocencia.
ResponderEliminarBesos x 5:
Gaby*
Pues ánimo para que rehaga su vida... Borrón y cuenta nueva. Injusticias? No justificables...
ResponderEliminarEl mundo lleno.
Beso y café.
Otra injusticia como dice censura,de las que está el mundo lleno.
ResponderEliminarMe gustó tu relato, duro pero real y muy bien construido.
Cinco besos grandes.
Un desgarrador testimonio de una más de las tantas injusticias que pululan por infinidad de carceles...un relato muy bien llevado...un saludo.
ResponderEliminarEste cinco es de desespero, se siente el ir de esquina en esquina en la oscuridad de la celda Ser anzuelo...injusta situación, ¿salva algo? Muy buen enfoque Gastón.
ResponderEliminarUn abrazo,
Uf, chivo expiatorio, falso culpable para tranquilizar a la sociedad que entiende se ha neutralizado al enemigo público. Juegos del poder para calmar a la mass media. Tremenda actualidad.
ResponderEliminarMe ha gustado, amigo. Abrazos.
¿Llegaremos en un futuro a ese grado de hipocresía social?..¿o quizás ya habremos llegado?...duele pensar que es así.
ResponderEliminarUn abrazo juevero
Mal futuro el de tu protagonista, lo mismo sigue otros 5 años sin ver el patio, jajajajaja
ResponderEliminarUn abrazo