Sintió un escalofrío al entrar a su casa. Shefer jamás se sentía así, afectado por las emociones. Era tan frío siempre que quizás sintió su propio frío y eso lo había hecho temblar. Se sentó en la mesa porque la cena ya estaba servida. Su mujer tenía un vestido largo y él estaba hecho un desastre. Los días de pintor eran exhaustivos. Desde las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde trabajaba en un edificio que estaban inaugurando en la cuadra y de 5 de la tarde a 12 atendía un kisco de un amigo. Eso hacía que no le diera tiempo de estar con nadie. Su vida era un continuo fluir y nada le importaba más que ganar plata y acumularla sin fines. Estaba en stand by, o en automático. Pero este era un día para recordar. Supuso que estaba distraído.
- ¿Querés un poco más? -le preguntó la mujer que le servía una copa más de vino.
Él no omitió palabra ante la pregunta pero dijo:
- ¿Te das cuenta que esto ya lo vivimos?
-Sí amor. todas la noches.
-no... no... esta situación,
- Sí amor. La situación es la misma de ayer, y la de anteayer...siempre es igual.
-¿Pero entendes lo que digo?
-Si amor. Siempre me preguntas exactamente lo mismo. ¿Por qué querés saber?
- ¿No cambia nada?
- No. Ni tus preguntas ni tus respuestas, y tampoco las mías.
- ¿Cómo es que no cambia nada? -él se ponía terco.
- Amor. No te das cuenta que estas diciendo lo mismo que ayer. Ahora me preguntarías ¿es que estamos muertos? Pero al decir esto yo ya ni siquiera te dan ganas de contestar la pregunta.
Tenía razón. No tenía ganas de formularla. Ni siquiera para contradecirla. No podía hacer nada. Y obviamente tenía que decir lo de siempre:
- ¿Y por qué?
Por supuesto ella se reía un rato de eso.
- ¡Porque sí! ¡Es el síndrome del Deja Vu!
- Y eso qué...
- Nuestras mentes perciben de forma siimilar las situaciones, relacionan en microsegundos puertas, ventanadas, platos, vasos y todo tipo de estimulos, se conjugan y se forma el deja vu. Ahora deberías contarme lo del hombre del kiosco.
-¿Qué hombre? -dijo como siempre -.
-Dale, si te moris por contarlo.
- Hubo un hombre que vino hoy al kiosco. Pidió un atado de cigarrillos. Estaba nervioso, muy nervioso. Me pidio toda la plata de la caja y yo no sabía que hacer. Entonces me apuntó con un arma y me dieron unos escalofríos que ni te cuento.
-Como los escalofrios que te dieron cuando entraste antes de comer. ¿no?
-Así es. ¿Cómo sabes?
-Amor. El escalofrío es segundo en la vida en la que un fantasma nos atraviesa el cuerpo y nos llena de vida. El resto solamente son automatismos de cuerpos que casi ni vale la pena transportar.
- Así que me siento dos veces al día vivo...
-Exactamente...
-Deja vu.
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Hola Gastón:
ResponderEliminarCuando la frialdad del día a día se nos vuelve costumbre, ya casi que no sabemos si lo que separa un día del otro es una mera rotación de los cuerpos celestes, pero nada pasa, todo se estanca...yo si que sabré de ello...
Otros 12 puntos para ti
Wendy
:D cuando todo se estanca hay que saber hacer un giro para dar vuelta la situación y poner las cosas en marcha! besos!
EliminarEl rodar del día a dia, las rutinas acumuladas y una de fantasmas, guauuuuu!! Gastón hoy nos traes una batido magistral.
ResponderEliminarUn abrazo.
:D un poquito de todo, un mix de jueves jajaja...:D un beso!
EliminarA veses la frialdad y monotonía de nuestras vidas rutinarias se contraponen solo las alteraciones rayanas en la locura o en la piedad conque nos mira la fantasía a la hora de disimular nuestra falta de voluntad.
ResponderEliminarInesperado giro que le diste al texto!
Un abrazo.
P.d
Omar de enletraarte te estaba buscando!
p.d 2
ResponderEliminarno vi el link de tu entrada en lo de Carmen.
el link no estaba en lo de carmen porque no podía acceder a dejar mi comentario... y Omar... ya lo visité... ¿era por alguna cosa? espero que no tenga problemas con entrar al blog... bueno... ya veremos! gracias por tu comentario amiga! sin dudas tu texto es muy bueno tambien! se asemeja al estilo que otros mantuvieron durante este jueves... y eso fue muy raro... que muchos escribieran de la misma forma... me gustó ese fenómeno. un beso!
EliminarSi la vida fuera así, sería un completo aburrimiento, tan previsible, como "El día de la marmota". Muy original.
ResponderEliminarNo te había puesto porque no me dejastes mensaje
Un abrazo
:D gracias por agregarme... no te dejé el mensaje porque me andaba mal la computadora...no sé que pasaba con la palabra clave que tenía que ingresar... bueno... ya esta! un beso!
EliminarEs lo que tiene estar casado con una mujer analista del coco, te corta el dejà vu y te deja muerto, así no hay manera de matar la rutina.
ResponderEliminarAbrazos.
jajaja... no hay manera verdad? jaja... un beso!
EliminarGastón, que triste esa vida, pues vengo de leer el relato de Sindel y claro hijo ¿que te digo?.
ResponderEliminarBesos...besos...besos?
jeje... si hiciste un mix ideal jeje... un beso!
EliminarEsto parece el Dejá vu mirado desde dentro, o eso me ha parecido a mi, no crees? O quiá vivir en un Dejá vu continuo.
ResponderEliminarUn abrazo.
:D por supuesto...un deja vu desde lo cotidiano. un beso!
EliminarEsto me suena a soledad compartida...otros lo llamaran déjà vu...vete tu a saber!
ResponderEliminarUn beso
supongo que sí... es una soledad compartida como dices. un beso!
Eliminarun deja vu, una vida ya vivida que quizás también los fantasmas pueden vivir y sentir
ResponderEliminarsuena a fantasmas capaces de seguir así por siempre... que aburridos! parece un infierno!
EliminarQue chulo te ha quedado tu deja vu, Gaston. Ese ir hacia el mismo momento una y otra vez implica un estado especial, una comunicación manida que necesita de un refuerzo para salir de la rutina. Me ha gustado. Besos
ResponderEliminarTU blog me encanta ya me diras como lo has hecho.
jeje... si necesitan mucho más que eso! cualquier cosa que necesites saber de como hice el blog me avisas que te explico. No es dificil, son las vistas dinámicas. Podes cambiar tu plantilla a las vistas dinamicas en el escritorio de blogger. De todas formas, para publicitar tu libro es más dificil porque no se pueden agregar gadgets por el momento. Un beso!
EliminarA ese hombre lo que le hace falta es un poco de vidilla, porque la que lleva es tan repetitiva que parece estar en un déjà vu constante. Buen relato, con fantasma y todo incluido. Un beso.
ResponderEliminar:D por supuesto, le hace falta cambiar urgente! aunque no pueda... un beso
EliminarUna rutina que es tan repetitiva que se convierte en un deja vu. Más normal de lo que uno cree en muchas familias. Me dio un poco de tristeza, sobre todo la postura de la mujer que lo toma como algo natural en lugar de intentar cambiar algo a tiempo.
ResponderEliminarUn abrazo
es que lamentablemente la mujer también no puede cambiar su diálogo... es un infierno la situación... :D un beso!
EliminarHola Gastón, me resultó inquietante tu relato, repetir una y otra vez la misma secuencia aún traspasando los límites de la vida.
ResponderEliminarHa sido un gusto leerte y recibir tus palabras en mi blog.
Un saludo
Jime
:D hola jime, un gusto tambien tenerte por aquí! un beso!
EliminarImpresionante, me dejas conmocionada con tu relato tan original.
ResponderEliminarPor fin puedo entrar a comentar, lo he intentado varias veces y nada.
Un abrazo Gastón.
que raro... ¿pero era porque no encontrabas donde comentar o porque no te dejaba comentar? quizas hay algo que pueda cambiar ... tu dirás. un beso!
EliminarInteresante Gaston, Te ha quedado estupendo el relato. Repetir la vida después de la muerte...
ResponderEliminarUn abrazo
Lola
asi es... esa es la trama... se repite hasta el infinito...como el eterno retorno que planteaba Nietzsche. un beso!
EliminarPero que aburrido seria vivir asi, con lo bonito que es vivir en tensión con los imprevisto que cada dia nos tiene la vida, incluso a veces deseamos meternos en la cama y a dormir hasta mañana..ja ja como cada dia vamos perdiendo un poco de mas cordura.. y todo eso no estaria.. ja ja
ResponderEliminarGenial tu relato.
Beso
jeje... sin dudas sería totalmente aburrido asi...pero ellos estan condenados a encontrarse después de la muerte, en un deja vu continuo. un beso!
EliminarUn dejá vu vale pero eso de sentir el mismo todos los días me asusta, quizás también me habría hecho esa misma pregunta ¿estamos muertos?, ya al final, me rematas con el fantasma...¿sabes que a partir de ahora cada vez que sienta un escalofrío pensaré que me ha atravesado un fantasma? Ahhhh
ResponderEliminarUn beso amigo, interesante relato.
jajaja... a mi una vez me habian dicho eso... que cuando uno siente un escalofrío es que un fantasma nos ha atravezado...y cuando uno está en silencio y una ráfaga de viento se impone por un instante nada más... allí también han pasado fantasmas...cosas de antaño que no sé de dónde vienen... jeje.... me gusta mucho jugar con esas cosas. Un beso!
EliminarLa rutina diaria como fuente de fenomenos Deja Vu, al menos cuentan con esos escalofrios... siempre es algo especial
ResponderEliminarUn abrazo
jaja... sin dudas... es un continuo deja vu... :D un abrazo amigo!
EliminarEl dia a dia amigo Gastón, nos trae la rutina envuelta en déjá vu compartid@s
Eliminaraquel que sabe salir de esa espiral, encuentra vivencias especiales, que le ayudan a sentir que merece la pena seguir soñando....Me gusto tu escrito amigo.
Perdón por mi tardanza, pero se me complico el fin de semana con la primavera jajajjaj besos...Lucia
no hay problema amiga, con tal de que estés aquí ya estoy contento :D un beso!
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