Como la pequeña luz de un bote
en el medio del oceano
en la noche oscura de verano
un mar calmo,
allí...chiquita, la luciérnaga
con su pequeña luz,
intentando lograr la hazaña.
Porque pequeñas son las cosas
que más grandes se necesitan.
Porque en realidad...
como la pequeña luz de un bote...
siempre moviliza...
hermosa, chiquita.
Me siento aludida...jejeje...es que -como habrás intuido en la foto- no supero el metro cincuenta y cinco!
ResponderEliminar=)
Un abrazo.
Y es que no hace falta ser grande para ser GRANDE.
ResponderEliminarUn abrazo