El vuelo sostenido de un ave
que viaja contra el viento,
el ruido del limpiaparabrisas durante la tormenta
los faros apagados apuntando al mar...
las gotas de lluvia hacían un paisaje sobre el parabrisas
la música suave dormía en su pulso.
Allí, por donde comienzan los árboles
estaban los mejores versos escondidos.
Escribía detenidamente un pensamiento
que durante días le había dado vueltas en su cabeza.
La tranquilidad de volver a casa
y que todo vuelva a la normalidad.
Dicen que la espesura del bosque, a veces, nos impide ver más allá... Casí que prefiero ser yo quien me adrentre, camine, y por esfuerzo propio recupere de nuevo la visión de las montañas.
ResponderEliminar"... Allí, donde comienzan los árboles estaban los mejores versos escondidos"... Me gusta.
Saludos.
gracias amigo... sin dudas eso dice el refrán...pero hay que adentrarse al bosque sin embargo... es imposible rodearlo! jeje... un abrazo!
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