Una historia real.
Mi calle estaba repleta de escondites. Tenía más de 30 árboles. Estaba hecha para andar en bicicleta, con típicas baldosas sueltas, aguardando la lluvia para ensuciar como trampa mortal un recién lavado pantalón. Estaba hecha para jugar a la pelota y correr todo el día. Extraño mi calle y sus momentos. Hoy todo es distinto. Conocí otras calles pero no son las mismas, no tienen el mismo olor. De todas formas, volver a esa calle ya no me produce un efecto agradable, porque allí huelo traición, y recuerdo la separación.
¿Qué extraño de mi calle si en ella ya soy un extraño? La actualidad siempre me devuelve, con los hechos, que allí no hay tantas marcas como las que hay en mi corazón. Me aventuré en otras y ahora me encantan todas. Porque todas tienen historias de conventillo. Mi calle de infancia es una sola dentro de la ciudad y se destaca por tener los prostíbulos a una cuadra. Pero hoy mi calle es otra y tuve varias a lo largo de mi vida y en cada una de ellas dejé una historia detrás. Quizás, y sin dudas, la primera es la más importante. Allí siempre sucede la magia de la inocencia.
Mi calle me dejó amigos, conocidos y enemigos. Lo malo de mi enemigo es que nunca entendí cuál era el motivo de su enojo conmigo. Jamás pregunté. Sin dudas los motivos debían parecerme bastante absurdos. Teníamos una plaza allí cerca, a dos cuadras, donde siempre jugábamos. Luego de una noticia trucha en los medios de comunicación y de un gran escenario armado por la polícia y el nuevo comisario que tenía que hacerse de fama innecesaria, mi familia tuvo que separarse a fin de estar a salvo de esta maraña inventada. Gracias a eso, sin embargo, nos fue mejor, nos unimos más y si no fuera porque en esa calle están enterrados recuerdos de dolor que me hagan dar cuenta lo agradecido que debo estar, yo no podría comprender la vida como hoy me toca vivirla.
Los leo la semana que viene cuando vuelva de viaje! saludos a todos los jueveros.
HISTORIAS CALLEJERAS DE ESTE CONTINENTE EN LO DE ANY (click al nombre)

Me ha encantado la descripción de la historia de tu calle y la relación con tu familia. A veces parece que tanto el sitio como las vivencias en él estan íntimamente unidos.
ResponderEliminarUn abrazo
Gastón cabeza de novio, te olvidaste de avisarme, menos mal que te vi en la barra de Vero.
ResponderEliminarEn la vida todo es según como "nos va en la feria", esa calle no te trae los mejores recuerdos y seguramente a otros les pasará lo contrario.
Lo importante es que esa experiencia sirvió para fortalecer la unión de la familia y enseñarte que siempre se puede seguir adelante con nuevas fuerzas.
un abrazo
Tu calle te dejó recuerdos de todo tipo, y como dice Any lo bueno de todo eso es que fortaleció los lazos familiares.
ResponderEliminarSaludos!
Gastón un relato precioso tal vez por ese comienzo "Una historia real! calle que al dejarla une, calle de recuerdos imborrables, de amigos y enemigos, ninguna como ellla, aunque otras sean m´s querids.
ResponderEliminarUn abrazo-
Es cierto que la calle en la que vives siempre te deja algo, bien amigos, bien recuerdos, bien conocidos, anecdotas, experiencias...y precisamente eso las identifica y las hace diferentes unas a otras. Me encantó pasear por tu calle Gaston.
ResponderEliminarUn beso
manu: sin dudas, estan unidos por todos lados... como una red... un saludo. te leo en estos dias!
ResponderEliminarany: mil disculpas, lo subí a la noche y me fui a dormir, rendía al otro dia y me fui de viaje... :D lo lindo es que te hayas dado cuenta. te leo en la semana! besitos! ah...sin dudas, que hay nuevas fueras, siempre hay que pensar en positivo
maga: bienvenida por aquí... sin dudas, any es buena observadora! :D las cosas así te dejan marcas para la vida, para afrontarla y vivirla. un beso
san: necesitaba decirlo. a veces escribo muchas cosas de otro tipo, más volado, poético... asi que esto necesitaba decir que era real...
mjm: ¿Te puedo decir así? queda mas "cool" :D gracias por pasear por acá... juro que en la semana me voy para tu calle a leer lo que escribas por la pared. un besito!
Gastón: Creo que la primera calle es como el primer amor. Da igual que los acontecimientos que en ella nos marcan sean agradables o amargos. Siempre dejarán en nosotros una huella especial. Esa huella vinculará esa calle a nuestra vida para siempre, aunque sólo sea un espacio físico.
ResponderEliminarUn abrazo.
La calle de la infancia y de la familia, esa te quedó en el corazón, aunque siempre se pisan muchas calles, aquella sería la calle que nos inició en la vida.
ResponderEliminarLuego a lo mejor en otras se encuentra sosiego, paz y más vivencias.
Tanta calle han viajado nuestros zapatos. Besito hasta pronto.
De paseo por lo que vivimos y de vuelta a que somos, zapatos nuevos y zapatillas viejas. Olores, colores o imágenes que fueron y parece que tenemos olvidadas, vuelven a surgir cuando tocan a nuestros sentidos al volver una esquina. Mis recuerdos de la calle donde nací son tan dulces como amargos... no existe la calle ni la persona perfecta, afortunadamente.
ResponderEliminarFeliz viaje.
Gus, me alegra encontrarte otra vez en estas convocatorias! nos has hecho ver que los sitios y los recuerdos que nos marcan -a veces con dolor- igualmente forman parte indisoluble con nuestra identidad que se va construyendo a fuerza de escollos salvados y metas logradas.
ResponderEliminarGracias por hacernos compartir tu recorrido a lo largo de tus calles.
Un abrazo.
La calle de tu infancia, la tenes mas a ella en tu memori y corazón que lo que ella te tiene en sus memorias, eso seguro. Las calles cambian para bien y para mal, pero en nuestro recuerdo permanece inalterable. Me gusta tu recorrido, y el que hace a tu familia. Te mando un beso
ResponderEliminarEn cada una de las calles que transitamos en nuestra vida dejamos un pedazo de nuestra historia. Y esta se compone de cosas felices y otras no tanto, pero de todas aprendemos algo. Y eso nos hace ser lo que hoy somos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Lo que habrán renegado tus profes de geografía! jajajajajja. Lo que viste fué el río Paraná y por supuesto el Monu haciéndole guardia al lado.
ResponderEliminarMe hiciste reir, te imaginé caminando desde la Terminal hasta el monumento a esa hora jajaajja tas' loco! Me hubieras avisado, te convidaba unos mates hasta la hora que abriera el teatro!
Pa' la próxima.
un abrazo
Querido amkigo. e había perdido; pero buscando por las calles he vuelto a reencontrarte. Me alegro mucho.
ResponderEliminarUn besito y enhorabuena por tantos recuerdos tan bien hilvanados.
La de recuerdos que nos puede traer una calle, muy bien descritos por tí. Como si fuera una persona, cuando paseamos por ella nos puede dar una sensación agradable o desagradabel, e incluso indiferencia, depende de los recuerdos que nos vengan a la mente,
ResponderEliminarUn abrazo
hola gastón, gracias por traerme un poco de mar hasta esta jungla de cemento palermitana.
ResponderEliminarA pesar de los avatares, la tuya ha sido tuya, y algo memorable guarda en el recuerdo de ella y tuyo también. Y tal vez se entristeció con los fines.
Se habrá perdido el cartero con mi correo por esas calles?
ResponderEliminarpor cualquier cosa escribime a mi balcón
elbalcondecas@gmail.com
besotes callejeros que no son los medio besos del Calleja
Fijate qué bárbaro, yo en cambio, a pesar de haber cambiado de ciudades y calles, nunca me siento una extraña en ninguna de ellas... será que en cada una me reencuentro...
ResponderEliminarMuy lindo lo tuyo Gastón, muy lindo.
Saludos mediterráneos... ¡con lo que me gusta el mar! :)
La calle simboliza un daño en la que no tuvo mas papel que el de escenario. La calle es la bromista que te ponía trampas mortales para ensuciar pantalones recién lavados.
ResponderEliminarNo sé en tu caso, seguro que el mal lo hicieron personas y hoy el símbolo de ese daño es la calle que solo fue el escenario.
Me gustó, me llega este relato, revela muchos sentimientos.
Un abrazo fuerte.
Cuando podemos ignorar al enemigo, nos es necesario ni interesante entenderlo.
ResponderEliminarSaludos
Va a sonar muy extraña la expresión pero me parece que la relación con esa calle es muy madura.
ResponderEliminarMe refiero a que uno muchas veces le atribuye virtudes y defectos en función de otras cuestiones que no son propias de ella; está bueno separar, y sobre todo reconocer qué es lo que motiva nuestros sentimientos.
De todas formas es curioso cómo hoy en día conocemos más a gente que no hemos visto jamás que a la gente que vive a pocos metros de nuestra morada... Tal vez a los vecinos haya que tratarlos como a la familia: no se elige pero están muy cerca.
Besos
El paso por muchas calles en las que has sembrado y recogido experiencias hacen que encajen las piezas de ese puzzle de lo vivido. Ahora solo se trata de disfrutar de lo venidero, hacerte dueño de todas las calles.
ResponderEliminarUn beso
Nosotros nos quedamos con las heridas y la calle con nuestros recuerdos; unos y otros dejan cicatrices, claro que sí, es inevitable.
ResponderEliminarSaludos
no sé qué decirles... sólo gracias por venir a dejar sus comentarios! :D los leo a todos... sin dudas... por eso escribo este mensaje general. Si no es por ustedes yo no escribiría tan seguido. Y lo de los jueves me entusiasma cada vez más. A cada uno, gracias por venir. Este espacio no lo utilizo mucho, el de los comentarios digo...porque me parece que es más un espacio para ustedes... de todas formas si hubiera algun debate por aquí seguro me prendo...jeje.... cuando hay polémica en el bar me gusta debatir ideas. saludos a todos!
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