Para nada pretencioso es el recuerdo de un ser querido que no queremos que se vaya. Pero dejarlo ir en paz implica sentir paz en su ausencia... Es difícil el reto, pero la compañía que le brindaste seguro alivianó su peso. El mar, las brisa y la sal van a alivianar tus problemas cuando vuelvas a casa y te sientas en compañía de tus seres queridos y un marde olas que vienen y van para relajarte harán de manto a la última lágrima de felicidad por dejar partir en paz otra alma de navegante.
...todas somos almas navegantes.
ResponderEliminarMuy sentida y emocionada dedicatoria.
Un fuerte abrazo a ti y al mar.
El mar ya es un signo de nostalgia y dos almas navegantes también lo son.
ResponderEliminarSentidas letras, saludos desde Uruguay
muy lindo gato!!el mar junto con todos los que la queremos vamos a hacer que esa lagrima sea de felicidad por todos los buenos recuerdos que quedaron =)
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