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miércoles, 6 de abril de 2011

Este Jueves un Relato: La Cara "A cuatro manos"

 Allí, quieta y pictórica estaba ella, en el sillón, respirando por última vez con alguien y paradójicamente era él. ¡Dios!... esperaba que todo fuera una pesadilla. La última noche, o las últimas noches había estando regurgitando malas sensaciones, estaba podrido de las personas sin sentido, aquellos que permanecían sin imagen durante toda la vida... era mejor sobrepasar del resto. Vestirse bien...¡ah, y tener tetas!... eso sí, fundamental para esta sociedad machista del culo, que castrado y todo, todavía se queja de nosotras....

Puedo impedirlo... ¿puedo? bueno, esa cara lo dice todo...

Tenía un gesto preocupante, y no era por nada. Allí estaban sus manos, sosteniéndole la cabeza mientras pensaba. Nada en el mundo importaba realmente, porque estaba perdido de allí en más. El café estaba frío en la mesa y la colillas de cigarrillos se apelmazaban mientras su boca olía a cenicero. La habitación lúgubre tenía un aire a película de misterio.

El peso de sus pensamientos, a veces le hacía olvidar que era lo realmente importante, perdido en su amargo pasado, las imágenes de tiempos mejores, pasaban por su mente, llegó a desfigurarse y a cegarse en ese mundo de papel couché, que le vendía la posibilidad de ser mejor y perdió su identidad, frente al espejo, su verdadero yo, disfrazado de miedo... tras él, esa cara...

Tejía internamente pensamientos, de olvidos y signaturas maquiavélicas, donde sus lecturas colgaban enganchadas en tiempos de oscuridad. Trasladaba diariamente su dolor sacándolo del interior a su pasado y allí estaba, su olor a limpio, sus suaves manos enganchadas a las suyas, su tez sonrosada, fue ahí donde se colgó el dolor. En un rincón de la habitación, la sombra de un cuadro, el desconchón en la pared, y los años de despreocupación. Todo se difuminaba, aprieta el puño, en su otra mano siempre con él, una foto ajada, de colores perdidos, amarilleada en una mezcla de sudor y suciedad. En sordo grito interior se retuerce, da un golpe seco al espejo, en mil piezas al suelo. Ya de rodillas, abrió su mano y en ella la foto, su cara...
¡¡No puedo!!...









Increible estuvo conocer un poquito más a nieves! la verdad muy divertida la experiencia! creo que sí...vimos la misma cara...y presentamos algo bueno. 


MAS CARA EN LO DE gus



9 comentarios:

  1. Preciosa descripcion del pasado de los años con el reflejo de esa cara pensativa con esas manos que lo dicen todo...
    Realmente masgistral la forma de conducir el relato..
    Felicidades a los dos por tan brillante relato.
    Primavera

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  2. Felicidades a los dos, un relato acompañado de unas imágenes originales, y una descripción de sentimientos y pensamientos fabulosa,
    y ese final !!No puedo!!
    No es facil borrar el pasado.
    Cuatro manos al aire.

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  3. Matices y Gastón, o al revés, estremecedor relato habeís trazado, íntimo, amargado, viviendo dentro de sí, recordando, con sensaciones casi táctiles, un bucear al interior más doliente que no gusta que grita, que se rompe como un espejo.
    Campa un soledad rotunda.

    Mis felicitaciones más sinceras, muy buena conjunción entre cuatro manos que teclean sentimientos con palabras intensas. Besitos muchos, Gastón y Matices.

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  4. Bueno, tengo que decir que me ha costado varias lecturas tratar de entender bien el relato. Perdonad, pero lo digo con la legitimidad que me da ser fan de cada uno de vosotros.
    Me ha recordado un poema de Kavafis que musicó Lluis Llach, se llama "A la taverna del mar" y me ha llevado a esa gente que no puede llegar al "mundo maravilloso" que nos ofrece la publicidad, los medios de comunicación, a esos que han perdido el tren de la vida.
    Abrazo a cada uno.

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  5. Texto cargado de emociones el de uds, te deja un gusto amargo al terminar de leer. Han creado una especie de atmósfera opresiva y lúgubre con palabras, si que lo han logrado.
    Me parece reconocer a Gastón en el principio del texto (perdón pero no puedo evitarlo, sobre todo si se trata de un dúo como este integrado por una española y un sudamericano). Quería justamente ver como habían manejado el tema de la diferencia en la forma de hablar: les quedó bárbaro!
    Un gran abrazo a ambos

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  6. Como le he dicho a tu compañera de fatigas, un relato descarnado, que transmite la amargura del personaje, hacíendonos partícipes de sus sentimientos.
    Un abrazo

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  7. Hola Matices y Gastón! A mi tambien me ha llevado un par de lecturas les confieso, y cada vez lo hice con pausa interna para empaparme de las emociones, y la verdad es que angustia. Sí, he debido poner musica alegre para sacarme esa desazón, retrogusto como quien dice. La verdad es que han recreado en palabras ajustadas y muy sentidas, un relato que descarga angustia el personaje, un relato bucólico y caldoso que nos va llevando a traves de sentimientos de frustración, soledad y incomprensión
    Aunque el sentimiento que deje no sea lindo, uds sí que saben transmitir! Yo a diferencia de Any creo adivinar a Gastón al final de la narración.
    Besos y mis felicitaciones a ambos

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  8. Yo soy más lento que Juan Carlos y Ceci, y he necesitado más de un par de lecturas para meterme en el relato.
    Pero que disfrute cuando dentro me he llenado de nostalgia, de recuerdos, y ese final tan descriptivo, tan fotográfico, tan sobrecogedor.

    Como dos, a veces pueden parecer uno y tan grande, tan intenso.

    Abrazos a ambos.

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  9. Lo leí antes en el blog de Matices y allí también dejé comentario. La experiencia de escribir a dúo no es fácil, más cuando hay diferencias idiomáticas que se deben disimular. en este caso les ha quedado muy bien armado un texto donde el clima opresivo y angustiante transporta al lector al corazón del personaje y eso se logra muy bien porque lograron conseguir una uniformidad literaria que lo facilita.
    Bien por ambos!

    Es un gusto haber compartido -en este caso sólo como lectora- esta experiencia de los jueves

    Un abrazo.

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