Estaba a punto de acostarme
y recordé tus labios...
pensé en las palabras de los sabios
enamorados: nunca debes atarme.
Te recuerdo allí, atada a mis pensamientos
pero más lejos que nunca supongo...
el tinto de las uvas no me causa sufrimiento
aunque el dolor prolongo.
Palabras para irme a dormir recito
como un niño que teme a la oscuridad...
Escucha mi susurro, amor mío, amorcito
y juntemos nuestras almas en la claridad.
Hola Gaston!!!!
ResponderEliminarCaray...escribes re-bien!!
De lo que he estado leyendo este es mi favorito...
Esto es otro nivel, desde luego....
Muchas gracias por visitar mi blog y quedarte....
Por cierto soy Perfida, es que me pongo a hablar y me vuelvo una mal educada, perdona, perdona....
Un besote coleguita
La perfida...jeje que nombre! me alegra que te haya gustado, gracias por pasar por acá! siempre bienvenidas todas las opiniones... nos estamos leyendo! besos!
ResponderEliminar