Corceles blancos
como sal viva
como espuma que galopa
en el borde de las olas...
entre los corales y las piedras
las algas y los caracoles,
la paz tan serena...
Olas de fuerza
habitan en tu espíritu
y un día, sin más,
expandes más allá tus costas,
y tus límites abarcan lo impensado.
En otros extremos,
aunque la fuerza de tus olas sea constante,
hay impedimentos naturales
capaces de convertirlas en estatuas,
de todas formas, aunque estancada tu fuerza,
puedes hacer de ella algo bonito,
para que los demás aprendan
de la naturaleza...
y aprendan que nada esta bien
y nada esta mal.
La naturaleza, en su esencia,
equilibra el desequilibrio,
una y otra vez...
La del hombre, por esencia
y porque media su razón,
está casi siempre mal...
Olas bañan las costas de nuestros continentes...
Dejándonos cada vez más juntos
y con menos espacio para habitar.
Olas que algunos se animan a surfean,
otros que las miran y se van...
Olas en el sueño, estrellan contra las piedras...
y me calman, constantemente,
mientras camino bajo el sol
a la orilla del mar.
(Poema pensado mientras caminaba)


Esas olas Gastón a mi me calman cuando las oigo llegar, vienen y van, es todo un espectáculo ver el mar, y su movimiento algo que has descrito de una preciosa manera.
ResponderEliminarPues llegue a tí este abrazo en forma de ola.
Ellas ejercen sobre mi un efecto hipnótico, los atardeceres en la playa es todo un lujo. Pero el tamaño de las olas pueden, hacerte cambiar de opinión.
ResponderEliminarLindo poema.
Besos salinos.
SAN: gracias por surfear por acá con tus comentarios...las olas vienen y van... calman... un día (te cuento un poquito)...escribi que un hombre iba a meditar al mar, y le contaba sus problemas, y ese problema se convertía en ola... y esa ola baña nuestras costas, allí y acá... todos vamos al mar a relajarnos, a dejar los problemas bien absorbidos por él... por eso nunca se calma... y cuando lo hace es tan especial... una cosita rara que escribi en algun tiempo... besos
ResponderEliminarATALANTA: gracias por la sal... siempre es buen condimento para todo! sin dudas los momentos duros que hoy vive Japón nos hace pensar eso... por lo visto no estaba pensando en ello... sino a conciencia no lo haría! besos acaracolados!
La naturaleza no es ni buena ni mala, es. Lo que tiene en este caso de buena es que te ha inspirado hermosos versos. El mal es una de las mejores compañía que cuando puedo busco para refrescar pensamientos...
ResponderEliminarun fuerte abrazo a tu Mar de Plata.
¿Cuándo buscamos el mal? ¿En el momento en que buscamos nuevos equilibrios? Me interesaría saberlo!jeje... besos que cruzan un río platense...
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