UN VIDEO PARA ESTE DOMINGO QUE DICE ASÍ:
Mejor quedarse quieto
y esperar...
Por favor, perdona mi actitud.
En caída libre no soy libre
Nubazón, nubazón... pasará...
La hondonada nos dejó sin caricias
y varias noches sin poder dormir...
Fatalismo inútil, ignorar temores...
Me muero por creer que es posible
que seamos amigos
o la vida sentirá aún más frío
y el fantasma no podrá dormir...
QUE DESCANSEN...
El fatalismo es inútil, es cierto. Nada construye, nada gana, nada aporta...es mejor la esperanza: con ella siempre es posible aguardar que todo cambie, que las cosas sucedan, que sea posible otro mañana.
ResponderEliminarHermoso poema.
(Ajustado también para Cerati)
Un abrazo!
Los temores a todo son terribles, sobre todo porque van ligados a la inseguridad.
ResponderEliminarHay temores fundados y hay que respetar y temer de veras...
Hay temores infundados a los que hay que enseñar los dientes o darles la espalda.
A los primeros suelo catalogarlos como esos miedos que nos hace vivir la experiencia, sabemos que hay que temer ciertas cosas y alejarnos de ellas porque ya conocemos sus consecuencias; pero también son buenos porque podemos controlarlos un poco o evitarlos.
Los infundados son muchas veces inevitables, se siente temor hasta que experimentamos que no pasa nada, pero hasta entonces pueden ser una verdadera tortura.
Me gustó pero me inquietó! Me dejó como una picazón en el ombligo...
Besito.