Allí caminando,
en la lluvia,
una pareja iba cruzando,
un zaguán de amores y lujuria.
Allí solos bajo el fuerte aguacero
se dieron un beso empapado
cedieron a amarse porque no eran de acero
y fueron juntos a secarse con la toalla del enamorado.
En la lluvia se conocieron,
se hicieron arcoiris en la vida
dieron trémulas vueltas, así vivieron
y la lluvia jamás se dio por vencida.

GASTÓN, bajo la lluvia la lujuria resulta más refrescante y excitante. Me has recordado esa escena de Mach Point, bajo la lluvia.
ResponderEliminarAmigo estás muy bien en tu isla, matito, escritura, visitas, de tanto en cuando, date un garbeo por otras islas, se te encuentra a faltar, perezoso viajero. Besitoooo.
Nunca mejor dicho! perezoso! jajaja... sí, lo sé y me vengo recrminando eso un poquito... guardame un asiento...que me voy para allá! besotes!
ResponderEliminarBesos y amores lluviosos, de la mano haciendose una vida de colores.
ResponderEliminarSi definitivamente se siente uno comodo en tu isla.
Un beso.
Bueno, es que la nueva isla viene... como repleta de cosas a descubrir... de caminos no explorados... y de riquezas infinitas... vamos a ver con qué me encuentro para poder compartirlo! besos!
ResponderEliminar...un zaguán de amores y lujuria, no podes! es casi perfecto, como la lluvia misma.
ResponderEliminarUn abrazo y gracias por visitarme.
Tere.
y digamos que sí...hoy me empapé...terrible lluvia...pero lo bueno de la lluvia es que cuando te agarra...por momentos te podes divertir de mojarte! lo más gracioso es que la gente va enojada con la lluvia.... y cuando llegan a su casa se duchan y sienten placer! ¿qué tanto nos gusta la artificialidad?
ResponderEliminarbesos tere!