Era tarde en la noche, y ellos dos eran un reflejo borroso en el agua, hacían remolinos. El beso los prendía fuego lentamente mientras con los brazos y las piernas se enredaban aún más.
El inicio del romance estaba allí en sus ojos, brillantes en la oscuridad, iluminados por rayitos de luna que entraban por la ventana. Gritos apagados, amantes prohibidos. Años de amistad volcados en renovados secretos, lo hicieron durante horas. Ella estaba totalmente arrinconada contra la esquina de la cama y dos almohadas bien mullidas, y él la mimaba suavemente durante eternos momentos. Su respiración suave los unía en los ecos de la habitación a oscuras. Olvidaban su pasado, seguían prendiéndose fuego. Lo único que los separaba era la química de una piel preparada para explotar, se fundían ambos en algo inmenso como dos universos golpeando fuerte en el corazón.
Contame un cuento, susurrándome en la oreja. Hablame despacito al oído, no quiero oir más quejas. Contame, como los pajaritos, tus ganas de hacerme reina... pedía ella un ritual difícil de superar.
Te cuento, vida mía, que este cielo que alcanzamos lo construiríamos eternamente todos los días, aunque estemos aquietados, aunque no suspiremos alegría, sabríamos llegar, dijo él, a esta eterna vida.
Ella reposaba la cabeza en su rodilla y abrazaba su pierna, mientras acariciaba su piel con sus suaves manos. Completamente desnudos, uno frente al otro, en hermosa juventud resplandeciente. CARPE DIEM, CARPE DIEM... gritos de placer apagados en sabanas de algodón, en corazones blandos como chocolate derretido. Todos los días estuvieron juntos durante el amanecer, ella lo miraba con sus ojos y él la quería como mujer.
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Amores tras años de amistad, dos personas que se conocen y se reconocen interna e íntimamente, tal vez mucho mejor que cualquier pareja, y acaban conociendo hasta el último centímetro de su superficie. Ya estamos preparados para explorar la cáscara... carpe diem, amigo, con amor o sin amor!
ResponderEliminarBesito.
Primero la amistad, la complicidad, el entendimiento. Luego, madurada y a punto la relación de ambos, el amor, el conocimiento carnal, el disfrute del otro. Apurando hasta el último centímetro de sus anatomías.
ResponderEliminarPrecioso relato.
Un abrazo.
Hay veces que tenemos el amor delante de nuestros ojos y no lo vermos. Sentimos algo especial, pero lo llamamos cariño y un día despiertas y te das cuenta que tu amigo, tu complice, es el amor de tu vida.
ResponderEliminarBesos
La intimidad de la amistad da paso al más puro deseo, a la entrega del corazón y del cuerpo ¿hay quien de más?
ResponderEliminarMe ha gustado muchisimo.
Un beso.
Precioso Gastón
ResponderEliminarMuchas veces no nos damos cuenta de que nuestro amigo incondicional, aquel para el que siempre reservamos un cariño especial, es en realidad el destinado a compartir con nosotros mucho más que una simple amistad
Un beso
Una historia larga concretada en un encuentro en el que el lector puede volar sensaciones,dentro de un relato corto.
ResponderEliminarUna puesta en escena para la imaginación y la empatía.
Un gusto leerte.
Mariví
vero: así será, con o sin amor... nunca dejar de disfrutar... todo hasta el último centímetro! jeje... un besito!
ResponderEliminarpepe: no quedaba otra, esos jóvenes se cansaron del roce! un abrazo!
ResponderEliminarINMA: le pasa a mucho eso... sin dudas! y creo que es bueno cuando sucede! un beso
ResponderEliminarsan: no hay quien dé mas... no lo hay creo yo, porque una cosa rápida de una noche, no es lo mismo que la atracción que puede generar todo el otro conocimiento que uno tiene de la persona amiga... ¿no? no hay quien dé mas... saludos!
ResponderEliminarmar: seguro que no... es dificil verlo porque lo que uno siente es distinto o lo encara distinto como para terminar ambos en una cama disfrutándose...
ResponderEliminarsaludos!
v, nas: gracias por la empatía... creo que muchos pueden sentirse identificados con esto!
ResponderEliminarun gusto que hayas venido, las puertas siempre abiertas a la imaginación!
saludos!
¿Por qué no darle a la amistad el placer del deseo? Lo descubrieron, sábanas donde reflejarse, blando chocolate en las pieles, sigue, continua la amistad.
ResponderEliminarGastón he tenido várias veces esa sensación con uno o dos amigos, comprendo este deselace y te aplaudo en su descripción.
Besito.
Que maravillora historia que despues de la amistad encuentres el amor de tu vida.
ResponderEliminarPrimavera
Amstad,complicidad, lealtad, componentes necesarios tambien en una parejaaunque ser pareja no sea imprescindible. El germen del deseoestaba alli, solo habia que esperar elmomento adecuado y perfecto.
ResponderEliminarUn abrazo
NATALIA: suele suceder, sí... en muchos casos, y darle rienda suelta también es bueno... se hace todo más flexible y relajado que con alguien desconocido...brinda otras sensaciones que uno nunca vio.
ResponderEliminarPRIMAVERA: creo que es uno de los más lindos caminos para conocer a una persona, primero como amiga, luego con todo el amor más fiel de todos.
ResponderEliminarMANUEL: seguro, componentes de algo que esta en esos dos individuos, pero que si se juntan son imprescindibles seguir manteniéndolos... ese germen está en todos... que no haya antídotos contra él, sino estamos sonados! un abrazo!
ResponderEliminarCuantas barreras ponemos a veces para separar amistad y deseo, esa rara mezcla con sabor a chocolate derretido como tu dices... delicioso.
ResponderEliminarUn beso
Hola! gracias por seguir mi Blog porque me dió la oportunidad de llegar al tuyo.
ResponderEliminarMe gustó este relato tan tierno, intimo y sentido. Asimismo el carpe diem en este contexto me remitió a una frase de Enrique Bunbury " nunca desaproveches una buena erección". Parece un poco burda y básica pero transmite esto.
Nos estamos leyendo!
Besos
ROSA: a veces es inevitable, pero es mejor cuando sucede! besos!
ResponderEliminarLORENA: jajaja! que frase la de ENRIQUE! pero bueno, algo de eso pasaba en la historia que relato...
ResponderEliminarme alegra que hayas pasado! un beso!
Mi querido Gaston, me encantan tus cuentos y más si son susurrados como los de este relato. Lasrgo tiempo amigos hasta descubrir que hay algo más, amor prohibido... Me gusta
ResponderEliminarBesos
La amistad que te lleva al amor y desencadena en la pasión, ¡¡uhmmm!!... el sueño de ambos se hace realidad.
ResponderEliminarBesos
Son amigos se conocen , no hay secretos, maravilloso sentimiento el de la amistad que puede continuar en un momento determinado con un piel a piel, una caricia, una caricia cómplice y luego más. Seguro que con ese comienzo funciona. Como siempre un placer leerte Gastón. Un besillo
ResponderEliminarA veces sucede que no tenías mas que mirar detenidamente a quien tenes delante. Me gustan, me parecen enormemente romanticas las historias de amistades devenidas en amores!
ResponderEliminarHermoso relato, cálido e intimista.
Beso
Os veo a todos muy complacidos por el relato pero ¿qué pasa cuando ese amigo pertenece a otra y tú misma a otro, e igualmente sientes que tu corazón se derrite como el chocolate cuando estás cerca de él? ¿qué hacer entonces?. La vida real convierte tu relato en eso, un relato, un cuento, un sueño...
ResponderEliminarUn imposible.
Me ha gustado mucho este relato tuyo, tiene ritmo de poesía o de canción, suave y cadencioso, como los momentos que relata.
ResponderEliminarMARIA JOSÉ MORENO: amor prohibido por esas personas que no se animan, pero que es totalmente legal! jeje... besos!
ResponderEliminarMATICES: sin dudas se hizo realidad... no les quedaba otra a esos dos! un beso!
ResponderEliminarCECI: creo que son las mejores historias de amor, las más leales o verdaderas si se puede decir que hay algunas de esas! un beso
ResponderEliminarMEDEA: me olvidaba de vos.... seguro que es un buen comienzo... ahora debería seguir, pero eso queda para ellos, quienes van a saber qué es lo correcto! un beso!
ResponderEliminarANÓNIMO: ojalá no tuvieras ese nombre para comentar, así estamos todos con las caras al descubierto... creo que para responderte... yo diría... hay que tomar decisiones de las cuales hay que responsabilizarse y actuar en base a lo que creemos que es mejor para uno. Si uno es más feliz con una persona que con otra, entonces creo que debería probarse la maxima felicidad con otra persona, porque no hay nada más lindo que descubrir a otro, que ser felices, y no dejar de serlo nunca... la felicidad es una búsqueda constante, no pasando de un brazo a otro, sino de encontrar esa estabilidad emocional que realmente haga que quieras levantarte todos los días con una sonrisa en la cara... saludos o abrazos... o besos... ANÓNIMOS....
ResponderEliminarTERESA CAMESELLE: gracias! me alegra que siempre que tenes tiempo des una vueltita por mi blog! y que disfrutes de los relatos y me lo digas, aún más! un beso!
ResponderEliminarhe visionado la escena, me la has hecho visionar...y he respirado con él y con ella una paz difícil de superar si hubieran practicado el sexo...no sé, creo que el simple mirarse, que el simple estar desnudos y solos y bajo la oscuridad de una habitación puede llegar a ser casi mejor que la práctica del sexo..bue.., casi...casi, si entre ambos hay eso que llaman amor y a veces es sexo..
ResponderEliminarsaludos, gastón.
GUS: bueno, es que siempre se termina en eso...no fue explícito lo mío, pero supongo que habrán terminado así mis personajes! jeje... igual caricias durante horas pueden tener efectos similares de extasis!
ResponderEliminarun abrazo gus!
Un buen camino, elige tu relato, para llegar al disfrute del alma y del cuerpo. Un buen punto de partida.
ResponderEliminarPreciosas palabras finales "él la quería como mujer"
Un fuerte abrazo, Gastón, vecino de enfrente.
Hola Gastón:
ResponderEliminarme ha encantado tu historia.
¡Qué gracias! No entendía los comentarios de los compañeros que me he permitido chafardear y es porque me había saltado lo de "años de amistad". Sólo he visto el aquí y ahora del momento, del encuentro. Sólo he leído y he visto eso. Y me he dejado llevar por unas líneas cargadas de sensibilidad. Me encantó ese "todos los días estuvieron juntos durante el amanacer" que puede leerse, como todos los amaneceres por venir o, si entendemos "el" por el que nos describes exactamente... en ese amanecer vivieron todos sus días juntos en la máxima proximidad posible. es mi interpretación.
Un abrazo