16 años escribiendo historias. Conocé cada uno de mis libros haciendo clic en la imagen aquí debajo.
viernes, 15 de octubre de 2010
caricia
No voy a preguntarte nada,
simplemente quiero que apoyes
la cabeza sobre la almohada,
y soñar juntos el sueño que desarrolles.
Voy a esperar junto a tu vuelo
a escuchar la música que nos acompaña
tirados los dos en el suelo
formando nuestra propia telaraña.
Y una caricia, que te deslumbre
que te deje quieta, repleta de alegría
un abrazo, y un beso, la cumbre
y salir a conquistar durante la cacería.
Intento que despeguemos juntos,
lado a lado, de las manos, caricia.
Llevame contigo, aprendo a sumar puntos
y convertirte en mi dulce de leche, mi delicia.
Llevate mis caricias, como un recuerdo de ropa
que mientras caminas te acaricia y me recuerdas.
Llevate mis caricias, brindo por nosotros con mi copa
que no está tan rota, y espero que me muerdas.
Caricia de la hoja, que suave sale en primavera,
que roza el viento, que perfuma la calle
y cuando sales a la vereda,
te hace sentir verdadera. Espero que nunca falle.
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Esa ropa que huele a él o a ella, cerramos los ojos para olerla mejor mientras la acercamos tibia a nuestro rostro...
ResponderEliminarHelado de chocolate deshaciéndose despacio en la boca mientras chupas la cuchara...
Ese ala de mariposa que no te atreves a rozar ni con las yemas de los dedos...
Ese aire suave que dejas de sentir si te mueves...
El aroma a salitre que desaparece si respiras demasiado hondo...
Esas son caricias para los sentidos, amabilidades que nos prestó la naturaleza y que muchos desaprovechan, despilfarran o no llegan a intuir en su vida.
Como siempre te digo: Qué suerte tenemos tú y yo.
Besito, Gastón.
Vero: por supuesto! así es... simples cosas que hacen de la vida una grandeza inigualable! un besito y buen domingo!
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