La música tiene días,
momentos, lugares,
cantos, tiempos, melodías,
ritmo, olores, gustos visuales.
Tiene instrumentos, sinfonías,
guitarras, parlantes en los bares,
tiene soliloquios y cacofonías,
hermosas notas entre los cantares.
La música al levantarme tiene jazz,
música clásica, aire de mar, sol y tierra,
lleva mate amargo, tranquilidad y paz,
tiene inmensa estructura sólida, trueno entre sierras.
La música durante la tarde tiene rock nacional
internacional, llena de rigor, de espera
mientras cae el sol, y al salir del mar la sal
que a la piel sala y se nos pega.
La música encuentra atención a la noche,
cierra Pink Floyd o Gilmour, si estoy tranquilo
pero si estoy con amigos, lo que pone el broche
es la música de fiesta, la cumbia o el rock de vinilo.
La música se expresa en todo instante,
pájaros que cantan, grillos que de noche renacen
también música es esta palabra en silencio y sin cantante
que te dice buenas noches, buen día,
solo vos llevas la música para que no te alcancen
y repartila donde quieras, amor, con tus melodías.
Juega la música con nuestros cuerpos,
como una energía con nos moviliza,
con ton y son, en la noche oscura como cuervos
que buscan la felicidad continua para Elisa.
Al claro de luna, Chopin, Bach,
Wagner, lectura entre tus manos,
a la luz de la vela, dentro del vaso, un "touch"
de Coca Cola, limón y ron cubano.
Música tiene el habano, el tinto del vino, el pájaro en su nido
tiene la guitarra criolla, el disco compacto
y tocas lo mismo en re bemol o do sostenido
y todo esta escrito en la música del hombre, fue todo un pacto.
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Parar por un lado y dejar ser por otro, vaya dos conceptos para unir. Dos ideas que únicamente los humanos puden construir juntas. No puedo dejar que seas como eres y puedo hacerlo a las buenas o a las malas, tú mismo, o aceptas o te vuelo la tapa de los sesos o te mato de hambre. Tú mismo.
ResponderEliminarMujer, no pienses porque soy más fuerte que tú.
Negro, trabaja para mí porque tengo un arma en la mano...
Uf, cuánto piensas los viernes, compañero!!!
Muchos años estudiando música y muchos más enseñando música, a leerla, a sentirla, a invocarla cuando la necesitas y a alejarte de ella si es necesario. Muchoa años he estado en los que no podía escuchar nada clásico; cuando la mente está tan agotada, no es posible trabajar con ambas partes del cerebro... escuchar música clásica o culta o como quieras llamarla, para mí era un trabajo porque escuchaba todas las notas, las de cada instrumento por separado, las armonías, tonalidades, modulaciones... iba al teatro o escuchaba un cd y terminaba fulminada de agotamiento. Eso si quitamos que, mientras tanto, me fijaba en las escuelas de cada instrumento de cuerda: éste viola es de la escuela checa, este violín segundo es de la escuela alemana...
Así, me dediqué a elaborar mi propia musicoterápia, a escuchar cualquier canción que me permitiese cantar sin escuchar o atender y funcionó, al cabo de 10 años, pero funcionó. Ahora ando de nuevo con las grandes obras corales u óperas, porque escucho la letra y relajo (un poco) la mente!!! No es fácil pero en ello estoy, igual me ocurrió con las lecturas, ya sabes. Mente saturada, mente apagada? Para nada, afortunadamente pasé la fase peor, tener ganas y estar en plena ebullición y no poder.
Y es que la música puede hacer mucho bien pero también mucho mal, amigo mío.
Besito.
Si tuvieras una emisora, seguro la oiría. Coincido en tus gustos hasta en los horarios.
ResponderEliminarCada estrofa merece una canción...
Un abrazo y buen fin de semana que pinta muy lindo por estos lares del sur.
CAS: yo tambien oiría esa emisora...si la encontras pasame el dial! un beso y buen finde...hoy me voy de viaje! saludos!
ResponderEliminarVERO: Bueno, por eso el extremo intentaba evadirlo de cierta forma...igual fue un viernes sesudo!!!! debati mucho con mis amigos, así que venía con las ideas aceleradas...igual, ese poema es del día martes... (los martes también son sesudos!)
Bueno, en tu caso y la música seguramente, llegado a ese punto podrías matar a un Do en cualquier punto de la escala! octavas arriba o abajo...pero la música no creo que haga mal, salvo en el punto en donde satura nuestros parlantes mentales y ya no se escucha nada, sino un ruido constante e insoportable que deseemos callar....eso sí! un besito vero! buen finde! me voy de viaje!
Buen viaje!
ResponderEliminarEs cierto, para cada momento hay una música adecuada. Lo vivo a diario con la que escuchan mis hijas (a veces no la soporto!)jejejejej
ResponderEliminarUn abrazo y buen viaje!
La múscica, las músicas nos envuelven y acompañan a cualquier hora nos hablan y nos suenan, imposible un día sin sonidos incluso los naturales incluidos los de las palabras escritas y recitadas. !Cuanta música necesitamos, cuanta recibimos, y la que creamos, silbando!
ResponderEliminarUn besito con acorde diversos, a tu gusto.
bueno, gracias...ya volví y me fui y volví de nuevo....y estoy por irme otra vez! la vida es un viaje dicen....para mí son muchos y constantemente, aunque sean cortos, aunque duren unas cuadras! siempre uno viaja!
ResponderEliminarGracias!
Neo: yo no soporto la música que escucha mi hermano y no sé porque se le llama música a eso, pero eso va en los gustos! (lamentablemente) jaja...
Natalia: prefiero un beso en mi menor sostenido, o en si sostenido (justo donde faltan las teclas negras), notas aún no descubiertas, o notas ausentes que jamás podríamos escuchar por nuestro grado de incomprensión a los sonidos, notas que son tan sensibles que jamás podríamos escuchar, sólo sentir en un nivel muy muy inconciente...y sí...sentir ese beso! saludos!