16 años escribiendo historias. Conocé cada uno de mis libros haciendo clic en la imagen aquí debajo.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Arrinconado
Arrinconado, sumiso y suave,
como un gato asustado,
sin zarpazos o mostrando los dientes,
está mi corazón, aguardando, como un ave
que cae del cielo por un flechazo de cupido, errado,
enamorado de tus ojos, y ¿cómo no estarlo?
si daría todo por sentir lo que sientes,
y entonar tu amor para cantarlo,
para hacerle frente al hastío,
al aroma de la mañana que trae frío,
el chillar de la pava y ese jazz de fondo,
que me hacen preguntar en lo más hondo
de mi pecho si alguna vez tendré la suerte
de hacerte reír, de conmoverte,
y salir de este rincón para que me acaricies,
como un gato mimado, suave y cansado,
respirando el aire de la superficie,
de este mundo trajinado,
y envolverme entre las arrugas de tu ropa,
cerrando los ojos, deseando un ovillo de lana,
y si fuera humano, levantaría mi copa
y brindaría por tu amor, ayer, hoy y mañana.
Te enseñaría a trepar por los árboles,
a gritar durante las noches estrelladas,
a subir a los techos, hasta besarnos bajo todos los soles
que existen en las tantas galaxias, mi amada,
y desearte buena suerte, aunque no quieras,
porque partir es algo inminente,
así que brindémonos una buena estadía, no seamos fieras
que esta vida única es para mí la que siempre está latente.
Arrinconado en tus pensamientos
no soy nadie, no soy nada,
a mí me lleva el viento,
como la frágil mariposa sobre la varita del hada.
cuando salgas de todos tus mundos
y te acerques a la nada,
me encontrarás arrinconado, haciendo nudos
desatados para nuestra morada.
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Debe ser una reminiscencia de lo que fuimos, de lo que mantenemos de cuando estábamos cerca de la divinidad, lo único puro que conservó nuestra alma de camino hacia abajo, hacia la podredumbre terrena.
ResponderEliminarDebe ser eso, que se nos permitió tener un corazón sin limitación de volumen, que no se rompe aunque se llene ni se desborda, donde caben amor y amores, sin límites, con mayúsculas y minúsculas. Todo tipo de amores, pasionados, suaves y relucientes, tristes y oscuros, dolorosos y vitales... Tenemos suerte de sentir tanto y de no cansarnos de hacerlo, amigo mío.
Besito, Gastón. Echaba de menos estos escritos tuyos, mucho.
Hola vero....todavía sin tiempo para detenerme a leer algo por placer, voy escribiendo lo que me va saliendo...tengo ganas de volver a los jueves de relato, pero corro y corro!
ResponderEliminarLamentablemente tenemos corazón sin volúmen y cerebro sin posibilidad de romper esa memoria que recuerda y recuerda....salvo que tengamos un grave accidente (que nadie desea)... esa memoria nos va a recordar tantas cosas, lindas y feas...y sí, la suerte es esa, dejar correrla, hacerla nuestra, sentir tanto y no cansarnos de hacerlo, nunca mejor dicho!
gracias por dejarme un comentario vero! son los mas lindos! un beso!