Tan tranquila la noche, aquella vez que nunca imaginé,
Descansaba el lago, las barcazas reposaban frágiles en pequeñas oleadas,
las luces borrosas venían de arriba y aclaraban el agua,
hacían menos densa la negrura del lago.
Allí estabamos los dos, no sé si lo recuerdas,
Nuestros reflejos invadían aquella imagen, la del agua borrosa,
y flotabamos sin estar allí, movedizos,
como en un recuerdo líquido, como en el fondo de algo espeso.
Nuestros reflejos, sin la luz del sol, al claro de luna,
y las luces de una ciudad flotante,
fueron recuerdos tan tranquilos, de aquella noche que nunca imaginé,
que no viví y que sólo inventé.
Nuestros reflejos, ahora en tinta y papel,
en anillos formados por cuentagotas sobre el agua,
olas que se alejan de este centro,
nuestras anillos al caer, como explotando en el agua ¡splash!
Burbujas que nos hacen cosquillas mientras flotamos,
nuestros reflejos, que se retuercen en aquel cristalino espejo
lleno de luces, y los barcos, ¡ay los barcos!
¡Qué adorable noche para llamarte!
¡Qué increíble silencio alrededor! ¡Qué calma frágil!
Me recuesto con los brazos detras de mi cabeza, mirando las estrellas,
y continuo viendo nuestros reflejos, cierro los ojos,
me imagino esa foto que tomé hace años, donde estaban los reflejos sobre la negrura espesa del río,
y tu eras un barco blanco, y yo un simple patito que aleteaba a tu lado,
que nadaba sin patas, que volaba sin alas,
y nuestros reflejos, hoy son mi morada.
¿Cómo me olvido de lo que nunca pude responder?
No me atrevo a revisar mis tareas inconclusas...
será que el reflejo, nuestros reflejos, son de aquellos que fantaseamos,
y los ojos, que nos vieron, cuando nos vimos, fueron anillos como los labios al besarse,
como ese pacto, que se baila y que nunca danzaste, desperdigado por la blanda nube....
¡Sí! ¡Recuerdo el inmenso cielo regalado! Tus años han pasado, y los míos quedaron sin pensarse.
Igualmente tengo mi soltura, llevo la pena como un pañuelo atado al cuello,
mi sombra en las noche es tan grande que la pierdo,
y yo me confundo con el paisaje, tanto que me convierto en un árbol, en la Luna,
y me olvido de conversar con nuestro reflejo.
Allá, perdido en cualquier horizonte, si no hay ninguno...
Nuestros reflejos nos garantizan la fantasía del amor.
¿Y como hay amor a primera vista?
¿Cómo esta el deseo en nuestra mirada que desnuda?
¿Y si anduvieras desnuda no tendría el mismo deseo?
¿Acaso nuestros reflejos se pierden en la negrura del agua blanda?
Tan tranquila la noche, aquella vez que nunca imaginé,
Descansaba el lago, las barcazas reposaban frágiles en pequeñas oleadas,
las luces borrosas venían de arriba y aclaraban el agua,
hacían menos densa la negrura del lago.
A fin de cuentas, lo de no resolver nada, fue algo extraño...
No podría estar más de acuerdo.
O no podría estar menos cuerdo.
¿O podría?
Ya no recuerdo.
Me encadilaron nuestros reflejos.
Fantasear con los brazos tras la cabeza, dejar lo inconcluso que permanezca así, sin finalizar. Recuerdos perdidos y fantasías mil veces ensoñadas que se diluyen en la oscuridad del falso recuerdo o del olvido. Algunas veces, hace siglos, cuando deseaba cualquier cosa porque suponía que teniéndola sería la más feliz del cosmos, pensaba antes de dormir con ella: qué pasaría si viajara a Japón (imaginaba el viaje desde que sacaba el billete hasta que regresaba a casa), qué pasaría si el chico que había visto me hablase... (imaginaba la conversación y el final de cien formas diferenes), qué pasaría si pudiera vivir en una isla caribeña (me diseñaba la casa, el entorno, los amigos...)", no sé, cualquier cosa.
ResponderEliminarLa oscuridad de lo falso imaginado se transformaba en verdadera luz durante el sueño. O al contrario, mientras imaginaba feliz, me quedaba dormida y todo se perdía en la oscuridad...
Lo que has escrito me ha recordado ese periodo entre dos aguas, la vigilia y el sueño, donde la conciencia se difumina y todo parece un reflejo.
Besito.
Hooola Gastón, este bello poema parece hecho a la medida del tema amoroso del Jueves.
ResponderEliminarMe parece ver amor en destellos, en reflejos, en ojos encandilados, o por lo menos un rastro fiable, que no es sencillo seguirle la pista al amor, hay que trabajárselo mucho, tampoco conviene pedirle la luna, únicamente estrellas. Amor a primera vista, ese es mi relato cuento fábula del Jueves.
Felicidades por próxima publicación de DEJA ZER, estamos en lo mismo, yo en octubre.
Ánimos y un bsito casi ante la mar galega.
la verdad, es que tiene un poco de lo que las dos dicen. Primero: un sueño, forma de aguas entre vida y ensoñaciones, y también, como dijo Natalia, es un acercamiento a lo que voy a publicar el jueves...pero de todas formas, éste no es el indicado...aunque me voy acercando por lo visto...
ResponderEliminarGracias, ¿qué publicas vos Natalia?
Este poema, tiene aquello que hace rato no escribía, aquellos amores de juventudes... digamos, esos que se enamoran de chicos, amores inocentes, cubiertos de tantas mágicas líneas de paz y amor, por eso ¡Sí! ¡Recuerdo el inmenso cielo regalado! Tus años han pasado, y los míos quedaron sin pensarse.
Besos a las dos!
Pues te vas acercando al tema de Jueves, nos leemos. Yo lo tocaré de forma idílica, me da por ahí, en plan cuentito, a veces una es algo esquizofrénica.
ResponderEliminarPublico una novela ¿tema? jajaja, romano, época de Cristo en Judea, así que...saldrá en octubre, daré más informaciones, desde luego, espero la portada lista et, et, ya sabes, eso de los últimos detalles. Éxito y suerte con tu publicación ¿poemas? Bsitos.
Natalia yo también voy por una novela...Pero más actual! es de un psicólogo que se adentra en un juego peligroso sin saberlo....es media de suspenso y thriller....
ResponderEliminaryo siempre me pregunté ¿quién escribe esas cosas de épocas tan pasadas? ¿cómo podes poner en palabras algo tan antiguo? y sobre todo ¿cómo te inspiras en aquellas épocas, o de dónde sale toda esa información?porque en algún momento iban vestidos con algo...y no sé... es algo que la verdad, por suerte ahora te tengo a vos para preguntarte...pero siempre me ha quedado la incógnita... Bueno...igual tampoco es que haya mucho que me puedas decir al respecto...uno escribe y ya! sale lo que a uno le sale... ¿pero de esa época? ufff... Muy bien! Exitos en tu publicación! a mí me falta poco...son los detalles mínimos...pero tiene que estar todo en perfectas condiciones...
Besos! Ya es jueves! HOY REZAGADO!
Te respondo, como dices una escribe tal cual, en mi caso sobre un tema que me apasiona desde muy joven, la antigüedad clásica, también la edad media. No es tan complicado, basta con zambullirse, con soñar ese tiempo. Siempre es lo mismo al escribir nos trasladamos de nuestra particular ubicación para ser otras vidas, aquellas épocas nos hablan de gentes como nosotros, mismas pasiones, sufrimientos, deseos, amores, pero es imprescindible arropar cada tiempo con su toga a la medida, para hacerlo creible y posible, fascinante a poder ser. Lo importante es querer comunicar algo, lo de menos es el escenario en el cual transcurra esa voluntad de comunicar.
ResponderEliminar¿Acaso no nos resulta vibrante la lectura de la Odisea? Jejeje, no aspiro a ser Homero, pero él, la tragedia griega, Catulo, Virgilio...nos demuestran con sus letras, la actualidad de sus cantos que penetran muy adentro.
La inagotable tarea de información, de documentación de todo tipo, meticulosa hasta el detalle ínfimo, me suponen una deleitosa fatiga, un progresivo enriquecimiento.
Gastón, estamos pues en las mismas, en la recta final. Te informaré y tú haz lo mismo con tu novela. Suerte compañero, bsito.
JEJE....sisi, tenés razón...pasa que yo soy malo para imaginar las vestimentas...la historia no. Pero no vestirlo adecuadamente, o decir que en aquellos siglos usaba un celular...bueno...me ubicaría con cosas así...quizás me falte aprender todavía, aquellos misterios....en cuanto a HOMERO....me van a odiar...nunca lo leí. Pero siempre hay tiempo para todo no?...creo que alguna vez en el colegio lo leímos, pero no entendía mucho. Dicen que aquellos que lo agarran y lo leen como historia, encuentran una fábula y aquellos que lo buscan como una fábula se dan cuenta de la historia...ya voy a tener tiempo de leer ese 2x1 DE HOMERO, besos!
ResponderEliminarLee lee a Homero mi cielo de reflejos, jejeje, y te enteras de lo que vale un peine, como decimos por acá, es decir la gloria divina total. No hay que temerle a los clásicos, dicen que incluso comían y bebían e iban al excusado. Gente como tú, o VOS, y yo. Seguro que te enganchan, la Helénica me aplaude, la escucho, es de las mías. Los clásicos son la sal de la tierra, nosotros todooos y todaaaas, y no se comen a nádie.
ResponderEliminarMe gustó lo que me pusiste, che, en el JUEVES, que los cuentitos son de verdad, que el amor primero vale...!un Perú!, que la ingenuidad es necesaria y que confio en los jóvenes a cientos o la cagamos. Mírate fotito de mi niña Ona dibujante del pajarito, acompañada de su compañero. Besoooos calurosos, acá, donde tú, fresquitos.
Sin dudas....me tengo que animar...ahora estoy con otro tipo de novelas, más actuales, pero creo que me voy a tener que encontrar con aquellas palabras que relatan antiguedad! un besito!
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