Vestidos nos escondemos
Elegimos ser nuestros deseos y secretos
Rompemos el silencio, regresamos vacíos y llenos.
Organizamos la orquesta a nuestro antojo, pero
Nunca nos conocimos.
Iguales a la distancia, somos nuestros propios lectores
Con la astucia de no creernos los mejores
A todos damos una oportunidad.
Melodía risueña la del intercambio de historias,
Ante las tuyas (griegas) y las mías (argentinas)
Respondiendo comentarios,
Surgiendo del aburrimiento lo contrario, me dio
Ánimo escribirte Verónica.
Oh, deja que se me pase el sonroje!
ResponderEliminarEs una descripción preciosa y cierta. No nos conocemos y mucho hemos compartido, la comuncación entre blogs es algo más cuando las personas tienen mucho de honestas, sinceras y, sobre todo, ganas de compartir pensamientos, experiencias o simples anécdotas.
Es más, no sólo compartir sino responder con esa honestidad que muchas veces conlleva conflictos; así que no dejes nunca de escribir, desde dentro pero con vistas siempre al mundo real. Bravo.
Gracias, muchas gracias, ha sido un honor, de veras. Has tocado la fibra sensible, gracias de nuevo.
Un abrazo. Estás invitado a un café y un trozo de tarta de nueces que acabo de sacar del horno.
Creo que voy a llegar tarde para la tarta que seguro esta buenisima, pero igual me hago un cafecito acá... Bueno, nada más para decir...me alegro que te haya gustado.
ResponderEliminarEl truco está en leer las primeras iniciales de cada renglón hacia abajo...beso
Ostras! No había visto el truco! Genial, amigo.
ResponderEliminarMe chifló el poema, mucho.
Un besito.