MI BIBLIOTECA

MI BIBLIOTECA
Descubrí la lectura para todos tus días! Haciendo Clic en la imagen podrás elegir entre más de 50 libros para leer!

lunes, 23 de noviembre de 2009

Si tuviera que decirlo

Qué maldita es la honestidad:
decir las cosas para hacer bien
o hacer mal.

La honestidad sirve para creernos justos,
pero sólo para aparentarnos a nosotros como justos.
Sirve para hacernos los mejores ciudadanos,
para creernos lo mejor.

Pero cuando de honestidad se trata,
a veces, sin querer uno mete la pata.
De tan justos que pensábamos que éramos, terminamos siendo tremendos garcas.
Y las explicaciones se ahondan en mentiras, entramados sin salida.

Y después de ser honestos
no nos queda mas que arrastrarnos por el suelo.
Reclamando perdones a Dios mirando al cielo
y jurando nunca volver a hacerlo.

Si tuviera que decirlo, no lo haría.
El silencio es menos dañino que la mentira,
por lo menos genera duda, intriga
y nos hace interesantes, cuando el otro se da cuenta y piensa que no mentías.

Pero dar consejos en esta materia es una tarea para expertos
yo sólo me limito a advertirlos.
Les gritaría a todos, y susurraría en los oídos,
pero a decir verdad, prefiero quedarme en silencio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario