No lastimes con rigor al que te ama,
que la vida no devuelve lo vivido,
si no guardas lo que tienes a tu lado,
cuando no lo tengas, llorarás por lo perdido.
Explicarte que te extraño
como al sol en pleno invierno
como a ese pájaro errante
llamado arroyo en mis cerros.
Sin notar casi su entrada
y el amanecer encuentra
a ella sola en su almohada.
El ha partido al trabajo,
marchó a su tarea diaria,
ella espera su regreso
el recuerdo aún la abraza.
A la hora del almuerzo
cuando espera su llegada
la puerta se abre y penetra,
como una ráfaga helada,
un extraño personaje
que la mantiene alejada.
¿Qué ha pasado en estas horas?
Se pregunta, asombrada
¡Tan cerca de mí, anoche
tan lejos esta mañana!
Dos esposos ella tiene
dos hombres hay en su casa
dos seres, un mismo cuerpo
dos juntos, pero no encajan.
Extrañas figuras rodean la casa
personas por fuera, se acercan a mí
pequeños despojos de la raza humana
vacíos sin rutas, los veo seguir.
Maquillan sus vidas para estar en moda
en la noche internan su magro existir
y en el falso imperio de los "sabe todo"
construyen futuros que no han de vivir.
El día lo asusta, de la verdad huye,
en su cruel espejo que lo hace morir,
prefiere ignorarlo, creyéndose grande
y mintiendo a todos se convence a sí.
Nada ha conseguido y va en los cuarenta,
no hablo de dinero, digo del sentir
y en sus ojos muertos, el irresponsable,
suicida al humano que debió vivir.
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