¿Alguna vez has sentido
que por haberme sometido
a esa situación,
las cosas han cambiado
cuando estoy a tu lado
sin premeditación?.
He callado mis labios
porque mi palabra no era la de un sabio
y tu corazón no era mi residencia.
Ahora he soltado mis frases al sol
que crecen como un col
para alimentar nuestra confidencia.
Debajo de tus prendas
llevas una clepsidra, tomando las riendas,
y tu pelo recogido por una cofia.
Esta confidencia esporádica
aunque el aura sea una brisa metálica
no tiene alguna copia.
Comienzan a befar sobre un benévolo bisonte
que camina en el atardecer por el horizonte
sin más que hacer o decir...
Porque todo puede ser una caricia en el pelo
o tan sólo es un camelo
que me hace sonreír y maldecir.
Y puede ser que esta confidencia
se transforme en una omnipotencia
u omnipresencia de la cual puedas creer.
Porque esto para mí ha sido destino,
ha sido presencia, y la ausencia del patriotismo argentino
con la cual pude crecer.
Ahora a puño cerrado, con el lomo partido
con la espada en la mano y mi corazón aguerrido
dejaré esta confidencia ígnea.
Al mundo perdido arribaré
y como aquel destino, triunfaré
para derrotar a mi Incandescente Duelo Entre el Amor.
Y por si nunca regreso, creo,
que deberé liberar a tu alma, que está como un reo
dentro de mi cuerpo ardiente.
Este Incandescente Duelo Entre el Amor
comienza a sentir terror
de que con la furia que me lleva, lo desgarre con mis dientes.
¿Alguna vez has sentido
que por haberme sometido
a esa situación,
las cosas han cambiado
cuando estoy a tu lado
sin premeditación?
No hay comentarios:
Publicar un comentario