MI BIBLIOTECA

MI BIBLIOTECA
Descubrí la lectura para todos tus días! Haciendo Clic en la imagen podrás elegir entre más de 50 libros para leer!

sábado, 25 de abril de 2009

PROSA SIN DESTINO (Segunda parte): 29/12/03

Quise alcanzar una meta y nunca he logrado verla; no

podré escribirte nunca Argentina, si no te siento cerca.

He nacido de tu vientre, hambriento y nunca he podido

verte aguerrida, solidaria, pacífica, tranquila; no he conocido

tu historia porque es cuento de tiranos y no he prestado

atención si aquí febo asoma iluminando tu histórico convento.

Nunca te he visto sonreír, y sé que en tu mirada algo

ocultas.

Quise alguna vez desearte suerte, buena o mala, o

simplemente suerte, quise amarte y ser fruto de tu

cosecha, quise ser argentino pero tú me desprecias.

¿Es que yo desde chico te tuve ausente? ¿Por qué no has

sido mi Virgen Protectora o mi Padre de los Cielos? ¿Será

porque yo he salido de tu vientre sin que me hayas parido?

¿Será porque te he desobedecido? ¿Tú has nacido?

Quisiera que esta prosa que te escribo tuviera destino,

pero no te he conocido, porque nunca te has mostrado

conmigo con la verdad y al no creerte yo también te

he mentido.

¿Seré sólo yo quien no cree en tí o hay demasiadas

personas que te tienen en vilo y no manifiestan su bronca

más que con una maldición o una puteada en voz baja?

Quizás jugando en mi inocencia me perdí en tu laberinto y

pensando en que todo era una broma tú no me ayudaste

a salir.

O quizás, yo, de tanto suponer cosas y de ser tan escéptico

te he abandonado en alguna de mis dudas y te he dejado

en algún rincón de mi alma como si fueras una cosa y no un

fruto.

Es que conocí una parte de tu geografía y vi en ella los

enormes surcos, porque parece que nunca cuidas de tus hijos,

ya que sólo te importa qué imagen darás a nuestros vecinos.

Y así, sin confianza en tú misma, has perdido, aunque sea el

único, a un hijo y nunca lo podrás recuperar, porque siento

que he nacido en el vacío de tu útero.

Esta será la última vez que tendré algún recuerdo suyo,

porque usted, Señora Argentina, ha perdido el orgullo de

pelear por su vida.

Esta prosa sin destino, en algún futuro imposible llegará

a sus manos y en ese momento caerán las lágrimas

que guarda en su pecho por haber perdido a sus hijos.

Ahora sí, quiero decirle Señora, que usted perderá la

memoria porque así siempre ha sido, y despertará

junto a otros hijos que no se llamarán argentinos.

Usted, porque tengo respeto a sus conocimientos, sentirá

que ha sido traicionada por su propio egoísmo y se verá

perdida en ese laberinto.

Y ahí, en ese momento te veré sonreír, porque serás otro

ángel sin destino, y rogarás sin lucha por lo que has

perdido en la desnutrición de todos tus hijos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario