Soy un hombre espía
que teme a la muerte
no la del hombre en sí
sino la de mi madre naturaleza.
Quiero cuidar
su seno senil
y sobrevivir
del hombre máquina
que todo caza.
He conocido de cerca
la fuerte mirada de los hombres
pero en nada coincide con la mía
que desafía a cualquier intruso
que intente rozar la suave tierra.
He sido gota
de cada árbol
cada planta
no podré olvidar nunca
tu matanza, tu cacería
hombre máquina.
Me he topado
siempre con la oscuridad
en donde
puedo ser
espíritu diurno y desaparecer
tras tus huellas cual hermosas estocadas.
Clavas tu machete
marcas cruces
tiendes trampas
hombre máquina.
Nunca supiste responderme
¿Por qué me has enseñado
a odiarte y a sobrevivir
siendo yo un hombre, indígena,
aborigen, nativo,
siendo hombre primitivo?
Nunca supiste responderme
las preguntas que tú hiciste
y olvidas tu cacería
tu furiosa y desenfrenada locura
por las mañanas.
Amigo de tu soledad
huye
no quiero sentir
que puedo matarte
sin compasión.
Tú has nacido
para cambiar al mundo
hombre máquina;
pero es él
quien a ti te transforma.
Soy un hombre
capaz de matar
por quien me ha dado
calor en su seno.
Soy capaz de destruir
al hombre máquina
que todo anhela conquistar
y se niega a comprender
que él ya ha sido el primer prisionero
de su misma locura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario