No he comenzado
nunca en mi existencia
un día
sin abrir mis ojos...
No he comenzado
nunca en mi vida
una palabra
sin abrir mis labios.
No he comenzado,
siquiera una sola vez,
a sentir tu piel aterciopelada
sin abrir mis manos primero.
No he comenzado
a respirar quizás.
No he comenzado
a escuchar tu voz inocente.
Dolor minúsculo
nunca te vayas lejos
no quiero
ser ese ciego soberbio.
Dolor minúsculo
siempre enséñame
a conocer la vida
para poder hablarte bien de ella.
Dolor, dolor minúsculo
hazme abrir las manos
para dejar crecer la flor
que en mis manos sin sol
marchita.
¡Oh dolor! minúsculo dolor
no seas nunca grande
para provocarme heridas
que no sé, si de las cuales,
podré recuperarme.
Hoy y siempre te escucho
Oh dolor minúsculo
porque tú eres aire y consejo mío
porque tú eres mi sangre
y te considero un hermano.
Pero por favor dolor,
no quites nunca de mí
el candor de tus ojos
que son como un reflejo
irradiado por un bello candil.
¡Oh dolor! minúsculo dolor
yo siempre te he servido
como siervo y he prestado
mi cuerpo para que te expreses
como si sólo fueras único.
No he comenzado
nunca en mi existencia,
sin darte gracias
por ser sólo pequeño.
Aun, siempre te he visto
dentro de otros,
amargándoles la vida
sin ningún rencor, sin melancolías.
Aún siento que eres
una invención mía
eres minúsculo, porque nunca
has sido ilusión, sino alegría.
Dolor minúsculo,
no puedo ignorar tu presencia
estoy algo ajeno
últimamente, a mis problemas.
Dolor; porque nos haces callar
porque sientes rabia, cólera,
angustia, depresión,
porque llevas dentro tuyo traición.
Minúsculo, porque nadie teme
tu presencia
y quienes te dejen
tampoco temerán en tu ausencia.
Dolor; porque eres uno solo
porque sólo eres malo una vez
y para toda la vida
porque nunca cambiarás de parecer.
Minúsculo; porque eres el hazmerreír
de muchos y pocos
porque nadie te ha visto
ni te ha sentido como yo,
porque nadie te siente, te olvidan.
Yo quiero recordarte siempre
porque fuiste inspiración mía
pero no fuiste fiel hacia mí
sino que has vagado
por cuerpos desconocidos.
Oh dolor minúsculo
si pudiera yo besarte
y recostarte
sobre las suaves telas
que tiende el mar de madrugada.
Oh dolor,
minúsculo dolor
ya te he conquistado
y me siento apartado
de tu dolor minúsculo.
No he comenzado
nunca en mi existencia
un día
sin abrir mis ojos y verte junto a mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario